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Organización Internacional
del Trabajo
(OIT)
En todo el mundo hay por lo menos 23 millones de
trabajadores que se encuentran en el momento de mayor rendimiento
de su vida productiva que están infectados por el VIH. La
epidemia es un problema que afecta al mundo laboral porque amenaza
los medios de subsistencia, la productividad, los derechos en el
trabajo y el crecimiento económico. Asimismo, exacerba problemas
existentes tales como la protección social insuficiente,
las desigualdades por razón de sexo y el trabajo infantil.
El VIH/SIDA es una crisis del desarrollo que solamente puede abordarse
con una respuesta multisectorial.
La contribución particular de la OIT al ONUSIDA
incluye los siguientes elementos:
- Su composición tripartita
en 175 Estados Miembros, lo que permite estimular la movilización
de los gobiernos, empleadores y trabajadores contra el VIH/SIDA
- El acceso directo al mundo laboral, donde se presentan
muchas posibilidades para la prevención del VIH/SIDA, así
como para la atención de las personas afectadas y para
su apoyo
- Su experiencia en el establecimiento de los criterios
de las normas internacionales para proteger los derechos de los
trabajadores
- Su red mundial de oficinas locales y un historial
reconocido de asistencia técnica
- La experiencia en los campos de la investigación
y la divulgación de información, así como
recursos sustanciales para fomentar esas áreas
Recientemente ha preparado un Repertorio
de recomendaciones prácticas de la OIT sobre el VIH/SIDA
y el mundo del trabajo que establece principios para las políticas
sobre el VIH/SIDA relacionadas con el trabajo a nivel empresarial,
sectorial y nacional, así como directrices prácticas
para los programas de prevención, atención y apoyo
en el lugar de trabajo.
El VIH/SIDA y los factores laborales
y económicos
El VIH/SIDA está relacionado con distintos
factores económicos. Principalmente el VIH/SIDA es una epidemia
que aunque puede afectar a las personas de cualquier estrato económico,
sus implicaciones monetarias pueden redundar hasta en las economías
de los países o regiones donde estas personas habiten. Las
personas que sufren esta enfermedad generalmente no tienen la misma
capacidad laboral o son rechazadas de sus trabajos aunque puedan
seguir desempeñándolos.
- Alrededor de 23 millones de personas de los 36.1
millones que están infectadas con el VIH tienen entre 15
y 49 años de edad, la cual es la época más
productiva del ser humano.
- En los países más afectados la propagación
de la epidemia provoca una drástica reducción de
la mano de obra y el desequilibrio entre los recursos humanos
disponibles y las necesidades de mano de obra
- La disminución de la mano de obra debida
a la epidemia del VIH/SIDA da lugar a menor recaudación
fiscal mientras que aumenta la necesidad de servicios públicos,
especialmente de salud para tratamientos de personas que sufren
esta epidemia
- Por otro lado, el costo de las medicinas y tratamientos
para las personas con VIH/SIDA es muy alto por lo que muchas veces
no se tiene acceso a estas, especialmente cuando son individuos
con poca capacidad económica. A esto hay que agregar que
los países con mayor incidencia de esta enfermedad son
aquellos menos desarrollados y por lo tanto con mayor número
de pobres
- La discriminación laboral se recrudece
especialmente cuando se utiliza la cuestión del VIH/SIDA
para impedir acceso a los trabajos o el ascenso en ellos
- El trabajo infantil en las sociedades con mayor
propagación del VIH/SIDA aumenta debido a que los adultos
infectados con esta enfermedad no pueden trabajar o conseguir
trabajo. Esto puede dar lugar también a explotación
laboral o sexual infantil
- Las mujeres son especialmente afectadas por la
epidemia del VIH/SIDA ya que por las desigualdades de género
son objeto de discriminación y esta aumenta cuando están
infectadas con el VIH/SIDA
- La dependencia económica de la mujer la
vuelve más vulnerable a contraer el VIH/SIDA
- Las migraciones por motivos laborales dan lugar
a la propagación de la epidemia a través de las
fronteras ya que muchos trabajadores migratorios son más
propensos a tener relaciones sexuales sin protección y
después pueden contagiar a sus parejas cuando regresan
a sus países de origen
Debido a esto la Organización Internacional
del Trabajo adoptó en junio de 2001 un repertorio
de recomendaciones prácticas sobre el VIH/SIDA con relación
al mundo laboral con el objetivo de salvaguardar las condiciones
de trabajo decentes y proteger los derechos y dignidad de los trabajadores
y las personas que viven con VIH/SIDA, por medio de la educación,
la información y los programas de sensibilización
a la perspectiva de género, así como aspectos relativos
al suministro de cuidados médicos y apoyos.
Sitio
oficial de la OIT dedicado al VIH/SIDA
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