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Asistencia oficial para el desarrollo

La asistencia oficial para el desarrollo busca lograr mejoras en las economías de los países en desarrollo mediante las políticas y préstamos de las instituciones de crédito del sistema de las Naciones Unidas. Las economías más beneficiadas son aquellas de 48 países marginados - una gran parte, naciones africanas - del crecimiento y desarrollo mundiales a causa de su pobreza y endeudamiento extremos (estos países son conocidos como países menos adelantados). Los países donantes acordaron destinar el 0.15 % de su producto nacional bruto (PNB) a este grupo de países.

Además de los Estados mencionados se encuentran aquellos con características especiales que requieren de atención especial. Entre estos se encuentran los países en desarrollo sin litoral, los pequeños Estados insulares y los países con economías en transición.

La asistencia oficial para el desarrollo de la ONU tiene dos orígenes:

  • Subsidios otorgados por el por los organismos especializados, fondos y programas de las Naciones Unidas
  • Préstamos de las Instituciones de crédito del sistema de las Naciones Unidas, tales como el Grupo del Banco Mundial (con un aporte del más de 25,000 millones de dólares anuales en préstamos), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA, con más de 400 millones de dólares anuales aportados en forma de préstamos y subsidios) y el Fondo Monetario Internacional (FMI, que ofrece diferentes tipos de apoyos a los países con dificultades financieras).

Esta asistencia se distribuye entre 130 países. En 1998, esta asistencia se proporcionó principalmente a la asistencia humanitaria (alrededor del 20 % de la asistencia total de 5,200 millones de dólares), seguido del sector salud.

Sin embargo con el paso del tiempo ha disminuido la proporción de la asistencia oficial para el desarrollo en el total de las corrientes de recursos. Esta asistencia fue acordada como el 0.7 % del total del producto interno bruto en la 34 sesión de la Asamblea General (1980). A pesar de este acuerdo, solo cuatro países han alcanzado esa meta. Estos países son: Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia. El resto de los países desarrollados ha mantenido su asistencia oficial para el desarrollo en alrededor de 0.3 %.

En términos reales, Japón es el principal donante, seguido de Estados Unidos, Francia y Alemania. En 1999, los 56,000 millones de dólares de la asistencia para el desarrollo constituyeron sólo en 0.24 % del Producto Nacional Bruto de los 21 principales países donantes.

La asistencia oficial para el desarrollo era la principal fuente de fondos para el desarrollo. Sin embargo, las inversiones privadas y los préstamos privados han tomado fuerza y han sobrepasado de forma considerable las corrientes oficiales. En 1998, por ejemplo, de un total neto de 240,000 millones de dólares que entró a los países en desarrollo, 147,000 millones fueron recursos privados, y solo 88,000 millones fueron fondos oficiales, incluidos fondos que no eran de asistencia oficial para el desarrollo.

Durante el decenio de 1990 el promedio anual de asistencia oficial para el desarrollo ha sido de 55,000 millones de dólares. La proporción del total de la asistencia para el desarrollo que corresponde al sistema de las Naciones Unidas ha sido alrededor del 8 %.

Para supervisar las corrientes financieras se encuentran el Banco Mundial y la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), quienes señalan los problemas graves que siguen sin resolver.

Con el fin de resolver estos problemas, la Asamblea General decidió convocar a una consulta internacional para el año 2002 sobre la financiación para el desarrollo, donde se abordarían temas como los de los altos y persistentes niveles de endeudamiento y la movilización de recursos nacionales y privados innovadores para el desarrollo. Esta Conferencia, conocida como Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Financiación para el Desarrollo o Conferencia de Monterrey, se llevó a cabo en Monterrey, México, en marzo de 2002.

Del 28 al 29 de agosto de 2003 se llevará a cabo la Conferencia Ministerial Internacional de Países en Desarrollo sin Litoral y de Tránsito y de Representantes de Países Donantes y de las Instituciones Financieras y de Desarrollo Internacionales sobre la cooperación en materia de Transporte de Tránsito, con el fin de que la comunidad internacional enfoque su atención a los problemas particulares de los países en general, pero con especial énfasis en la cooperación para el tránsito.

Ver información sobre la Conferencia Ministerial

 
 

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Última actualización
25/04/07