Resumen de la Presidencia

Es alentador el hecho de que el cambio climático se haya debatido por primera vez en la historia de forma tan directa y constructiva a tan alto nivel. Este Acto nos ha llevado a todos a una nueva era: Hoy he sido testigo de un llamamiento claro por parte de los líderes mundiales para lograr en Bali un gran avance en la lucha contra el cambio climático. Creo que hemos alcanzado un mayor compromiso político para lograrlo.

La ciencia, los impactos y la necesidad de una acción inmediata

He escuchado a los líderes mundiales afirmar que el cambio climático sí que está teniendo lugar y que está siendo provocado en una gran parte por la actividad humana. Los informes presentados por los líderes de las naciones más vulnerables, en particular los de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo, eran especialmente contundentes. Llevaron a sus hogares el mensaje alto y claro de que el desarrollo económico y social no puede ser sostenible a menos que abordemos esta cuestión de forma decisiva.

La acción es posible ahora y es el mejor momento con respecto a la economía para llevarla a cabo. El costo de la falta de acción supera con creces el costo de la acción rápida.

Acogí con satisfacción la declaración de un orador de un país en desarrollo que afirmaba que “somos una de las naciones más pobres del mundo, sin embargo, nunca pondríamos en juego nuestro entorno para lograr nuestros objetivos de desarrollo” – efectivamente, no se trata de elegir una de las dos opciones, ya que la única solución sostenible a largo plazo es cuidar ambas.


Adaptación

Muchos de ustedes citaron ejemplos de cómo sus países han afrontado ya el desafío de la adaptación. Expresaron su solidaridad con los más vulnerables entre nosotros, especialmente los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo y los Países Menos Adelantados, aquéllos que menos han contribuido en lo que está sucediendo y que sin embargo, están sufriendo las mayores consecuencias de ello. Ustedes se comprometieron a apoyarlos en la adaptación a las inevitables consecuencias del cambio climático.

Demostraron voluntad política, e hicieron un llamamiento para conseguir una mejora en la planificación a escala nacional e internacional del desarrollo sostenible, así como un mayor fomento de la capacidad y una mayor cantidad de fondos. Se citaron los Programas Nacionales de Adaptación (PNA) como un buen punto de partida, además de señalar que deberían emplearse para abordar una mayor cantidad de necesidades de adaptación, no sólo las urgentes e inmediatas. Citando lo que uno de ustedes formuló: “Los esfuerzos para el desarrollo y para la adaptación van unidos de la mano”. Dicho de otra forma, los sectores público y privado necesitan también ir de la mano, algo que se consigue por medio de asociaciones entre ambos sectores.

Muchos hicieron un llamamiento para que se pusiera a disposición una mayor cantidad de fondos a través de mecanismos tales como el Fondo de Adaptación, el cual debe estar operativo tan pronto como sea posible. Aquellos países comprometidos con la ayuda a los países en desarrollo para salir de la pobreza y lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio han de prestar tales recursos de forma suplementaria.

Mostraron su acuerdo en que necesitamos reducir el riesgo de desastres y aumentar la resistencia de las comunidades al aumento de los fenómenos de condiciones climáticas extremas a través de una planificación sistemática y del fomento de la capacidad. Esta dimensión debe integrarse en todas las planificaciones de desarrollo de los países y debe prestarse apoyo a aquellos organismos de desarrollo para que lo logren. Con miras a ayudar a aprovechar la sinergia entre la reducción de riesgos de desastres y los programas de cambio climático, se está estudiando la manera de fortalecer nuestra capacidad de reducción de riesgos de desastres.


Mitigación

Existe un reconocimiento general de la necesidad de hacer frente a las causas fundamentales del problema y conseguir un cambio de 180° en sus efectos a través de una actuación decisiva. No bastará con el actual nivel de esfuerzos.

Se mencionó el concepto de un objetivo a largo plazo, en el que muchos países tengan objetivos legalmente vinculantes. Se hicieron frecuentemente referencias a la necesidad de reducir a la mitad las emisiones para el año 2050, así como a la de limitar el aumento de temperatura a 2°C. Se necesitará llevar a cabo más debates sobre esta cuestión; cuestión que primará en el programa de negociación tras la conferencia en Bali.

Cualquier solución ha de ser, por supuesto, equitativa y ha de basarse en el principio de las responsabilidades comunes, aunque diferenciadas, y toda necesidad de acción estará sujeta a las capacidades respectivas de cada uno.

No cabe duda que es necesario que los países industrializados lleven a cabo mayores reducciones de emisiones, países que han de llevar las riendas a este respecto. Fue alentador el hecho de escuchar a los líderes de tales países expresar su voluntad de hacerlo. Asimismo, muchos líderes de los países en desarrollo reconocieron que necesitan adoptar medidas para limitar el aumento de las emisiones.

Es comprensible que los países en desarrollo no quieran poner en juego su posibilidad de adquirir un mejor nivel de vida para su población. Aceptan también que un sistema de energía más sostenible con una mejor planificación y mayor eficiencia energética, por ejemplo, lograría un menor crecimiento de las emisiones. Se necesitan más incentivos para garantizar el compromiso activo de estos países con el régimen futuro de cambio climático.

Varios entre los asistentes hicieron hincapié en la importancia de reducir las emisiones causadas por la deforestación. También se señalaron los beneficios que aportaría una gestión apropiada del uso de la tierra. Muchos reconocieron la necesidad de ofrecer incentivos a este respecto a los países en desarrollo.


Tecnología

La tecnología desempeñará un papel fundamental en nuestra respuesta colectiva al cambio climático. Las tecnologías limpias son la base del desarrollo sostenible y de nuestra respuesta al cambio climático. Tal y como se formuló: "El mundo precisa una revolución tecnológican".

Escuché como se decía de forma clara que ya existen muchas soluciones tecnológicas con las que promover los objetivos tanto de la adaptación como de la mitigación. Marcos normativos eficientes y mecanismos de cooperación pueden acelerar en gran medida el despliegue de estas soluciones entre y dentro del Norte y del Sur.

El despliegue de estas soluciones sigue siendo el factor clave, y los esfuerzos persistentes serán necesarios para superar las barreras técnicas, económicas y políticas. Marcos normativos eficientes y mecanismos de cooperación pueden acelerar en gran medida este despliegue. Será necesario que los mecanismos actuales de transferencia de tecnología y de cooperación se expandan de forma espectacular.

Otras inversiones en investigación y desarrollo constituyen una gran promesa para el futuro. Sin embargo, para hacer realidad tal promesa, muchos reconocieron que es necesario que los gobiernos y el sector privado lleven a cabo esfuerzos conjuntos y persistentes. Tal y como los oradores de los países en desarrollo nos recordaron, será necesario elaborar políticas relativas a la energía para apoyar los esfuerzos de los países en desarrollo en la erradicación de la pobreza.

Se necesita ampliar urgentemente la cooperación internacional para prestar asistencia a los países en desarrollo con necesidades de energía crecientes para caminar en dirección a las actividades de producción de Bajo Carbono, energías renovables y tecnologías más limpias de combustibles fósiles. Además, las tecnologías limpias pueden constituir un gran medio hacia el crecimiento económico.

Puesto que los combustibles fósiles siguen resultando esenciales para el futuro inmediato, debemos mejorar la eficiencia energética y lograr un progreso en la viabilidad técnica y económica de tecnologías nuevas y emergentes, tales como la captación y el almacenamiento de carbono.

Las tecnologías de adaptación resultan esenciales para la creciente resistencia de los países a los impactos del cambio climático. Es imprescindible que se facilite el acceso de los países en desarrollo a tales tecnologías, particularmente el de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo y los Países Menos Adelantados.


Financiación

Opino que todos estarán de acuerdo en que la acción agresiva sobre el cambio climático es una parte integrante de la prioridad fundamental del desarrollo económico sostenible y de la erradicación de la pobreza. Tal y como dejaron claro los interlocutores del sector empresarial, las decisiones en las inversiones que se toman hoy en día presentan impactos a largo plazo en las emisiones de los próximos decenios. Un representante del sector empresarial destacó que: "la comunidad internacional ha de dar una señal fuerte, larga y legal". El objetivo que hay que perseguir consiste en una economía mundial del Bajo Carbono, junto al apoyo de los esfuerzos de mitigación y adaptación.

Muchos de los asistentes sugirieron que la acción sobre el cambio climático precisa un desarrollo sostenible que no se vea amenazado. Se debe proporcionar a los países en desarrollo otros recursos para invertir y desarrollar su capacidad para identificar y aplicar el conjunto adecuado de instrumentos de políticas públicas que ayuden a asegurar un crecimiento sostenible.

Tal y como se apuntó, un impulso en el mercado de carbono, que se base en grandes reducciones de emisiones en los países desarrollados, podría contribuir a la transición hacia la eficacia en función de los costes en una economía de bajo índice de emisiones, y a movilizar los recursos necesarios para proporcionar incentivos a los países en desarrollo.

Deben reforzarse los Mecanismos para un desarrollo limpio. Tanto los oradores del Sur como los del Norte hicieron hincapié en la importancia de proteger los bosques existentes aptos para la financiación del carbono con arreglo al régimen que tendrá lugar tras 2012.


El camino que hay que seguir

Este Acto no estaba destinado a ser una ocasión en la que llevar a cabo negociaciones. Estaba encaminado a expresar la voluntad política de los líderes mundiales a más alto nivel para hacer frente al desafío del cambio climático a través de la toma de medidas concretas. Se ha vuelto a mostrar que la única ocasión en la que se pueden decidir cuestiones relativas a este tema es la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

Es necesario asegurar que tal acuerdo esté en vigor a fines de 2012. La próxima Conferencia de las Partes de la UNFCCC* debe constituir el punto de partida para que tengan lugar intensas negociaciones llevadas a cabo por un programa concertado previamente. Tales negociaciones han de ser generales y han de tratar todos los puntos, derivando en un marco multilateral individual.

Todos los otros procesos e iniciativas han de ser compatibles con el proceso de la UNFCCC y formar parte de éste, promoviendo el éxito cuando éste concluya.

Hemos recorrido un largo camino para fomentar el entendimiento y un nuevo consenso este año. Aunque queda mucho por hacer, este Acto ha enviado una fuerte señal política al mundo, así como a la Conferencia de Bali*, que se traduce en la existencia de una voluntad y determinación al más alto nivel político para romper con el pasado y actuar de forma decisiva. Uno de los oradores declaró que “nuestros esfuerzos deben traducirse por un compromiso, una creatividad y un fuerte liderazgo”. En el proceso de negociaciones no se debe perder de vista cuál es el objetivo principal: la protección de nuestro planeta.