Hacia la desfosilización

de las economías

“El enorme potencial de productividad biológica de este continente podrá ser la fuente de un desarrollo alternativo sustentable”

Enrique Leff, Coordinador del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)

 

Ser ingeniero químico de carrera y, a la vez, vivir y tener el alma y la mente consagrados a filosofar sobre el medio ambiente y su difícil existencia (o más bien subsistencia)
son las cualidades ideales para sentar cátedra en ese dominio y afirmar, como lo hace este pensador desvelado por el sufrimiento de la Tierra que nuestra región, que América Latina puede y debe desarrollarse sin necesidad de quemar combustibles sin cesar; siempre y cuando “se deje de pensar en términos de un crecimiento económico sin límites basado en la sobreexplotación de los recursos naturales”.

Para Leff, el cambio climático y sus efectos han sido causados por la racionalidad del extractivismo y las ansias de aumento, a cualquier precio, de la productividad económica.
Ahora estamos pagando el haber priorizado e impuesto un modelo de vida cimentado en el querer tener más y más, en el necesitar necesitar, sin importarnos qué estábamos hipotecando. La vida.

Es por esto que, para conservarla necesitamos transitar, urgentemente, hacia una productividad ecológica sustentable; pero para que eso suceda es imprescindible que la aparente voluntad política mute en políticas públicas palpables.

El caso mexicano es, para Leff, motivo de satisfacción; según este experto, México está reciclando su mentalidad y caminando firmemente hacia una concienciación sobre el problema que le está permitiendo asumir su parte de responsabilidad y tomar medidas para mitigar los efectos del cambio climático. Será muy grato poder admirar cómo dentro de cinco años, en 2012, las fuentes de energía renovables serán el origen del 8% de la oferta energética mexicana.

 

 

Ver entrevista