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Operaciones
de paz de Naciones Unidas
Las
operaciones de paz son uno de los medios utilizados por las
Naciones Unidas para mantener la paz y la seguridad internacionales.
Dichas actividades están integradas por fuerzas internacionales
bajo el mando de Naciones Unidas y contribuyen a apoyar la
vigilancia y resolver conflictos entre países hostiles
y/o entre comunidades hostiles dentro de un mismo país.
Esta técnica innovadora del mantenimiento de la paz
acuñada por Naciones Unidas, se basa en el concepto
de que "un soldado es un catalizador de la paz no un
instrumento de guerra".
El
mandato primordial encomendado a Naciones Unidas desde su
creación, tras la II Guerra Mundial, es precisamente
el de velar por el desarrollo de la paz y la seguridad en
el mundo. Este cometido es competencia del Consejo
de Seguridad de la ONU y las resoluciones que emanan
del mismo son de carácter vinculante.
Desde
1948, año en que llevó a cabo la primera misión
de la ONU en la guerra entre árabes e israelíes,
más de 120 países han aportado contingentes
a operaciones de paz y por encima de 800,000 personas han
prestado sus servicios en las operaciones de paz de las Naciones
Unidas. Transcurridos 53 años, el balance son más
de 50 operaciones de paz puestas en marcha -en las que han
intervenido miles de soldados, observadores, expertos, policías
y demás personal civil- y la pérdida
de 1,650 vidas al servicio de la ONU. En la actualidad,
La Organización está llevando a cabo 16 operaciones
de paz con una dotación total de 37,733 efectivos procedentes
de unos 82 países.
Naciones
Unidas no cuenta con un ejército permanente; los artífices
de estas operaciones de mantenimiento de paz son los popularmente
conocidos como "Cascos azules o boinas azules".
Los servicios que éstos prestan en favor de la paz
han sido oficialmente reconocidos cuando en 1988 las fuerzas
de mantenimiento de paz de Naciones Unidas recibieron el premio
Nobel de la paz. Asimismo, en 1998, con motivo
de sus 50 años de existencia (1948-1998), los Cascos
azules fueron objeto de un homenaje por parte de la Asamblea
General y de los Estados Miembros, que celebraron esta onomástica
como un reconocimiento universal a la labor diaria y a la
contribución en el pasado de este cuerpo de paz de
las Naciones Unidas.
ver
operaciones de paz desplegadas por la ONU
inicio
Principios
básicos
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Naciones
Unidas se rige por el principio básico de que
"la utilización de las armas no es la mejor
fórmula para arreglar una controversia".
Asimismo,
se entiende que las operaciones de mantenimiento de
la paz son especialmente útiles para recordar
a las partes en conflicto que la comunidad internacional
está pendiente de sus actos y de la legalidad
de los mismos.
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Por
otra parte, hay que dejar constancia de que las operaciones
de mantenimiento de la paz de Naciones Unidas no se basan
en el principio de enviar fuerzas que luchen para poner fin
a un conflicto, sino que más bien, se parte de la premisa
básica de que una presencia imparcial de efectivos
de fuerzas de paz de Naciones Unidas en la región donde
se desarrolla un conflicto, hace que las partes implicadas
procuren arreglar pacífica y negociadamente sus controversias.
Las
operaciones y actividades que desarrollan los soldados de
las operaciones de mantenimiento de paz de Naciones Unidas
pueden ser muy distintas de las actividades propias de los
soldados, ya que éstos precisan de más diplomacia
que habilidad para el combate. De hecho, el arma más
potente de un integrante de las fuerzas de paz radica en su
imparcialidad.
Rigiéndose
por este principio de imparcialidad, las operaciones de mantenimiento
de la paz han salvado millones de vidas y han servido para
crear las condiciones propicias para el arreglo pacífico
de controversias y para vigilar y respetar los acuerdos suscritos
entre las partes enfrentadas
Para
que una operación de mantenimiento de paz culmine exitosamente,
necesita de un mandato claro y factible, de un mandato eficaz
en la sede y sobre el terreno, de un permanente apoyo político
y financiero por parte de los Estados Miembros , y lo que
es más importante, de la continua cooperación
de las partes en el conflicto. Asimismo, y como antes se mencionaba,
la misión debe contar con el consentimiento del gobierno
del país en el que se despliega y, a ser posible, con
el beneplácito de los demás países implicados.
La misión de paz no debe utilizarse, en modo alguno,
para favorecer a una parte en detrimento de la otra. Los cascos
azules, con frecuencia, deben recurrir a la persuasión
y evitar el uso de la fuerza para disipar tensiones e impedir
enfrentamientos.
Por ello las fuerzas de paz de la ONU se rigen por estas normas
básicas:
-
Portan sólo armas ligeras
-
El uso de la fuerza se limita, exclusivamente, a la legítima
defensa o en caso de impedimento del cumplimiento de las
órdenes
Por
otra parte, las operaciones de mantenimiento de paz no están
contempladas en la Carta de las Naciones Unidas y fue una
técnica a la cual tuvo que recurrir la Organización
para ayudar a paliar los conflictos surgidos durante la guerra
fría.
inicio
Funciones
de las fuerzas de mantenimiento de paz
Cometidos
del personal militar
Acuden
a las misiones de paz como observadores o portando armas ligeras
para su legítima defensa y sus principales cometidos
pueden así resumirse:
-
Supervisar la retirada de tropas, observan el cumplimiento
de acuerdos y evitan las violaciones de cese al fuego
- Patrullar
zonas desmilitarizadas
- Establecen
zonas de amortiguación entre fuerzas rivales
-
Vigilar el mantenimiento del orden y la ley
-
Prestar servicios médicos de emergencia
-
Hacer cumplir embargos
-
Investigar incidentes.
-
Ayudar a reasentar a los refugiados
-
Apoyar el restablecimiento de actividades civiles normales
en zonas asoladas por conflictos
-
Limpiar
los campos minados
-
Desarmar las facciones en pugna
-
Observar y supervisar el buen desarrollo de elecciones
-
Verificar el respeto a los derechos humanos
-
Proporcionar
socorro humanitario
-
Controlar físicamente las zonas de seguridad fijadas
en las operaciones de paz
-
Controlar los movimientos de armamento y personal armado
en zonas de conflicto
Cometidos
del personal civil
Actualmente, las operaciones de paz de Naciones Unidas conllevan
una participación multidisciplinar, no sólo
de personal militar como era tradicional, sino también,
de personal civil, que permite consolidar la paz en todos
los niveles. Tal es el caso de la implicación de policías,
observadores electorales, personal local contratado, voluntarios,
representantes de ONGs, (Médicos sin Fronteras, Amnistía
Internacional, etc.), instituciones regionales de ayuda humanitaria,
así como expertos de la ONU en distintas especialidades
(voluntariado,
Alto Comisionado
para los Refugiados y para los Derechos
Humanos, al Programa
Mundial de la Alimentación, a la Organización
Mundial de la Salud, al Fondo
de Naciones Unidas para la Infancia), y demás
personal de la Secretaría General. Entre las funciones
que realiza el personal civil cabe destacar las siguientes:
-
Actuar de mediador y negociador ante las partes implicadas
para la consecución de complicados acuerdos de paz.
- Ayudar
a los refugiados a regresar a sus hogares.
- Vigilar
el respeto de los derechos humanos, por parte de expertos
en la materia.
-
Supervisar la legalidad de los procesos electorales.
-
Capacitar a los funcionarios encargados del sistema electoral.
-
Apoyar en las tareas de reconstrucción y desarrollo
económico.
-
Reinsertar y capacitar a guerrilleros para su incorporación
a la vida civil, y eventualmente, asignarles tierras a los
ex combatientes.
-
Capacitar a los funcionarios encargados de la supervisión
de la administración transitoria del territorio en
conflicto, especialmente a los cuerpos de orden público
y judicial.
-
Administrar las cárceles y sistema penitenciario.
-
Reconstruir y crear hospitales y escuelas.
-
Capacitar a la nueva policía civil.
-
Reducir y reasignar a las fuerzas del ejercito nacional.
inicio
Requisitos
para constituir una operación de paz
Una
operación de paz puede formarse a solicitud de
un Estado, un grupo de Estados Miembros, o a propuesta
del Secretario
General o el Consejo de Seguridad.
Para que una operación de paz se lleve a efecto
debe de reunir una serie de requisitos básicos,
como son: |

El
Secretario General ante un grupo de "cascos azules"
|
-
La propuesta debe de contar con el explícito consentimiento
del país o países interesados.
-
Debe ser ampliamente respaldada por la comunidad internacional
(tiene que tener como mínimo 9 votos afirmativos
de los miembros del Consejo de Seguridad y ningún
voto negativo de los 5 miembros permanentes del citado Consejo
(China, Francia, la Federación Rusa, Inglaterra y
Estados Unidos).
-
Que algún o algunos Estados Miembros estén
dispuestos a contribuir con tropas, fondos y equipos necesarios.
inicio
Plazos
y procedimientos para el establecimiento de una operación
de paz
Antes
de la guerra fría las misiones de mantenimiento de
paz tenían un plazo para desplegarse en el terreno
de tres a seis meses, debido a un complejo sistema de financiación
compensatorio entre los Países Miembros. Hoy en día,
tras la desaparición de la amenaza de la guerra fría
y con la demanda imperiosa por responder con rapidez a situaciones
de confrontación cada vez más numerosas, complejas
e inmediatas, el Secretario General y la propia Asamblea General,
están tratando de estudiar fórmulas
novedosas para agilizar los procedimientos y reducir
el tiempo de despliegue.
Para
nuevas propuestas ver: Informe Brahimi (versión
PDF)
El
plazo de puesta en marcha de una operación varía
sustancialmente en cada caso ,y depende de factores tales
como, la voluntad de los Estados Miembros por apoyar una determinada
operación, de la complejidad del mandato asignado a
cada misión por el Consejo de Seguridad, de los fondos
dispuestos y del grado de dificultad logística.
Con
relación al procedimiento, el Secretario General informa
al Consejo de Seguridad acerca de cómo puede iniciarse
o ejecutarse una operación y deberá, a continuación,
acometer las siguientes tareas:
-
Seleccionar al comandante en jefe de la fuerza.
-
Solicitar a los Estados Miembros que suministren fondos
y contribuyan con equipos, material de comunicación,
repuestos, transporte, apoyo logístico, tropas, policía
civil y demás personal civil especializado, bien
cedido por las naciones o reclutado localmente; además
del personal designado dentro del Sistema de la ONU a tal
efecto.
-
Asignar el seguimiento administrativo de la operación
al Departamento de Operaciones de Paz de la ONU (DPKO),
una vez que haya sido puesta en marcha.
inicio
Comando
de una fuerza de paz
Las
operaciones de mantenimiento de paz de Naciones Unidas son
responsabilidad del Consejo
de Seguridad, y es éste el encargado de
establecer las mismas.
El orden jerárquico en una operación de paz
se establece según las reglas que marca la Organización:
-
Del Consejo de Seguridad, máximo responsable una operación,
depende el Secretario General, quien a su vez da cuentas al
citado Consejo en relación al cumplimiento del mandato
y al seguimiento de la dirección de la fuerza.
- El comandante en jefe de las fuerzas, es el máximo
responsable en el terreno y tiene la autoridad plena sobre
los efectivos. Entre sus cometidos está el de informar
al Secretario General sobre el desenvolvimiento de las operaciones.
- Los efectivos constituyen la fuerza propiamente dicha, están
bajo el mando superior del comandante en jefe y le reportan
sobre la marcha de una misión.
- Los contingentes, por tanto, mientras se desarrolla una
misión de paz, están bajo el mando de Naciones
Unidas, y no bajo la autoridad del país que aporta
las tropas. Por ello sólo pueden recibir instrucciones
de la Organización y no del gobierno del país
origen de los soldados asignados a una determinada misión.
- Con este sistema de funcionamiento las operaciones de paz
tienen garantizada la imparcialidad y el servir a intereses
de la comunidad internacional y no a intereses particulares.
inicio
Financiación
de las operaciones de mantenimiento de paz
Desde
la década de los sesenta, éstas se han visto
aquejadas por las dificultades económicas, y aunque
los Estados Miembros admiten sin ambigüedad que los gastos
de las misiones de paz de la Organización deben ser
sufragados entre todos, de hecho muchos países pagan
sólo una parte de su cuota, o pagan con demora o bien
son deudores habituales. En los noventa se llegó a
una situación crítica debido a los impagos de
estas cuotas, máxime cuando el Consejo de Seguridad
decidió en aquella década emprender las mayores
y más complejas operaciones de paz acometidas jamás
por la ONU. A finales de los años noventa la deuda
acumulada llegaba a los 1,800 millones de dólares,
de los cuales sólo la deuda de los Estados Unidos de
América llegaba a casi la mitad de esa cifra. Este
hecho repercute, inevitablemente, a que la Organización
se vea impedida de compensar a los Estados que contribuyen
regularmente a apoyar las operaciones de paz con personal,
equipo y demás elementos, y por ende, hace que la carga
económica recaiga siempre sobre los mismos.
En
cuanto al presupuesto de mantenimiento de las fuerzas de paz,
éste ha ido variando en función del número
de operaciones en marcha y de su carestía. En 1993,
los gastos ascendieron a 4,000 millones de dólares,
pero la tendencia actual es la a baja, ya que los gastos en
el 1997 descendieron a 1,300 millones de dólares.
Si
bien en la práctica el sistema de financiación
de las operaciones de paz funciona con deficiencias debido
a la morosidad en el pago de las cuotas , como se evidencia
en la historia reciente de la ONU, existe, sin embargo, un
mecanismo perfectamente establecido:
-
El Consejo de Seguridad, al autorizar una operación
de paz aprueba simultáneamente su financiación,
que por lo general, sale de las contribuciones obligatorias
de los Países Miembros.
- La
Asamblea General establece cómo se han de prorratear
los costos de una operación entre los países
Miembros, que se rige por la escala de cuotas obligatorias
marcada por la riqueza económica de cada país.
Por ello los países en desarrollo contribuyen con
aportaciones inferiores.
- Los
Países Miembros permanentes del Consejo de Seguridad,
deben pagar unas cuotas superiores, debido a su papel de
responsabilidad preponderante en el citado Consejo.
- Las
contribuciones voluntarias de ciertos países desarrollados,
permiten también financiar una serie de operaciones
de paz, tal es el caso de Suiza, que no perteneciendo a
la ONU, ha aportado fondos y equipo material.
- La
ONU reembolsa a los países que aportan tropas con
una tasa fija mensual por soldado (unos 1000 dólares
aproximadamente.) y por el equipo militar que cada uno aporta.
- Los
gobiernos que aportan contingentes a las operaciones de
paz, asignan a las tropas por un periodo de 6 meses, durante
los cuales siguen pagándoles su sueldo con arreglo
a su rango, lo cual supone un sustancial ahorro para la
ONU.
inicio
Evolución
del concepto de misión de Paz
A
partir de 1989 las operaciones de paz de Naciones Unidas se
han vuelto, más complejas y sofisticadas. Ello es debido
a que estas misiones se diseñan y planifican teniendo
en cuenta los múltiples aspectos y problemática
de las mismas.
A
lo largo de estos más de 50 años, se han acumulado
muchas experiencias de operaciones de paz, a veces exitosas
otras fallidas, pero de cuyo aprendizaje el Departamento
de Operaciones de Mantenimiento de la Paz ha convertido
en uno de sus principales objetivos, creando en 1995, la Unidad
de Lecciones Extraídas. Dicha unidad se
dedica a analizar y sacar conclusiones de los casos prácticos
en materia de operaciones sobre el terreno, y extraer lecciones
para mejor planificar, manejar y ejecutar las actuales y futuras
operaciones de paz de la ONU.
Las
operaciones de mantenimiento de la Paz, tras la guerra fría,
sufrieron un momento de inflexión, debido a las complejas
transformaciones en la naturaleza y en el número de
conflictos que se sometían al arbitraje y resolución
de Naciones Unidas. En el periodo preguerra fría, y
habida cuenta de la traumática experiencia vivida en
la II Guerra Mundial, Naciones Unidas planteaba las operaciones
de paz con el único enfoque de evitar confrontaciones
entre diferentes estados. En el periodo postguerra fría
las confrontaciones se han caracterizado por la proliferación
de guerras civiles y de conflictos bélicos internos
que amenazan la estabilidad internacional y causan estragos
devastadores entre las poblaciones. Así la mayor parte
de los conflictos actuales se dan entre facciones armadas
rivales, de ideologías políticas, culturales
o religiosas opuestas. Por ello en este nuevo panorama, las
operaciones de paz de la ONU deben fundamentarse en un mandato
claro, en un fuerte apoyo de la comunidad internacional, en
la inmediata provisión de los fondos necesarios para
llevar a cabo la operación, y en el deseo auténtico
de las partes por llegar a un acuerdo pacífico de las
controversias
Hoy
en día, el trabajo de mantener la paz en el mundo,
en muchas ocasiones, se está convirtiendo en una tarea
casi imposible. Conflictos tan sonados como el de Katanga
(Congo, 1961), Rwanda (1994), o más recientemente el
de Somalia y Bosnia-Herzegovina, entre 1992-1995 y el de Timor
Oriental (2000-2001), delatan la limitación e impotencia
de las operaciones de paz cuando las partes en conflicto no
buscan abiertamente la concordia, y es ahí cuando se
plantean los dilemas éticomorales y funcionales de
la combinación del mantenimiento de la paz con el uso
de la fuerza, como elemento disuasorio. Tal controversia desaparece
cuando las partes en conflicto demuestran su compromiso para
la consecución de la paz, el respeto a los acuerdos
adquiridos, y permiten ejercer a las fuerzas de mantenimiento
de paz su verdadero poder, que emana de la autoridad moral
y legitimidad conferida por la comunidad internacional para
el ejercicio de la imparcialidad.
Relación
de operaciones de paz de la ONU
inicio
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