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El hambre y el SIDA
golpean el Sur de África:
se necesita acción para evitar un colapso
Por John Nyamu
El sur de África es golpeado por una de las mayores
tasas de infección de VIH/SIDA en el mundo, y ahora
se ve afectado por el impacto de una sequía generalizada
que se ha que amenaza con ocasionar devastadora hambruna
en países enteros.
Al regresar a Nueva York, después
de un viaje de dos semanas por el sur de África,
el Enviado Especial del Secretario General de las Naciones
Unidas para el VIH/SIDA en África, Stephen Lewis,
pronunció un mensaje aterrador: El lazo que une a
la crisis del VIH/SIDA y a la hambruna está afectando
no sólo a la agricultura, sino a todos los sectores.
“Algunos funcionarios de gobierno han comentado que
la situación da la impresión de un total colapso
social y que están luchando por sobrevivir”,
comentó el Sr. Lewis a los reporteros, después
del viaje que hizo acompañado de James Morris, Director
Ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos de la ONU.
Los dos funcionarios advirtieron que, a
pesar de la rápida distribución de alimentos
que ha ayudado a aliviar las crisis humanitarias en la región,
un nuevo desastre se avecina debido a que el VIH/SIDA amenaza
“la existencia de países enteros”. El
Sr. Lewis y el Sr. Morris declararon que la pandemia está
cambiando la naturaleza de la hambruna en África
al reducir la productividad agrícola, debilitar a
la población y socavar la habilidad de las personas
de sobreponerse a los desastres naturales y humanos. “Sabemos
que en este momento la atención del mundo se centra
en otro lugar, pero es de gran importancia que la ONU y
la comunidad internacional continúen canalizando
sus esfuerzos para nuevamente prestar atención y
responder a las crisis del sur de África y de todo
el continente.”
En diciembre del 2002, el Secretario General
de las Naciones Unidas, Kofi Annan, hizo hincapié
en esta misma idea y subrayó el vínculo que
existe entre la hambruna y el SIDA, y cómo estas
dos problemáticas se agravan entre sí. Mientras
que el hambre amenaza a 16 millones de personas en Angola,
Lesotho, Malawi, Mozambique, Swazilandia, Zambia y Zimbabwe,
el SIDA es responsable de la pérdida de técnicas
agrícolas, de la reducción de los esfuerzos
en pro del desarrollo agrícola, de la desintegración
de los sustentos rurales, de la disminución de la
capacidad productiva para trabajar la tierra y de la reducción
de los ingresos familiares, así como de un alza exponencial
en el costo del cuidado de los enfermos.
El Secretario General agregó que,
al mismo tiempo, la enfermedad se está propagando
dramática y desproporcionadamente entre las mujeres.
De acuerdo con estimaciones correspondientes al año
2002, por primera vez a nivel mundial, las mujeres representan
la mitad de las personas infectadas con el VIH, mientras
que en el África al sur del Sahara conforman el 58
por ciento de este grupo.
El mundo está acostumbrado a ver
imágenes de hambruna en la región del Cuerno
de África, pues esta zona es propensa a ser árida.
Pero ahora, se experimenta un nuevo tipo de crisis en el
Sur de África, en una región que normalmente
es fértil, bien irrigada y autosuficiente en el ámbito
alimentario. Sin embargo, tales ventajas significan poco
cuando existe una enfermedad que está acabando con
la vida de las personas más productivas de la región.
El Sr. Lewis, quien visitó Lesotho, Malawi, Zambia
y Zimbabwe, asocia el SIDA con “un desgaste de la
sociedad”, y señala que la decadencia del sector
agrícola africano podría ser una señal
de algo mucho peor en el futuro.
La educación también se encuentra en un grave
riesgo. Los menores, especialmente las niñas, están
abandonando la escuela para cuidar a sus padres enfermos
y moribundos, mientras que los huérfanos no pueden
costearse el ir a la escuela. La enfermedad también
afecta gravemente a los maestros. En Zambia, cerca de 2000
maestros mueren anualmente a causa del SIDA, desde hace
dos años.
El reino montañoso de Lesotho, tiene
una de las tasas de infección de VIH más altas
de todo el continente. El Sr. Lewis recuerda su conversación
con el Primer Ministro Pakalitha B. Mosisili: “Los
donadores nos dicen repetidamente que no tenemos capacidad.
Ya sé que no tenemos capacidad. Bríndennos
un poco de ayuda y nosotros construiremos la capacidad.”
A pesar de que su población es mayor que la de Namibia
y Botswana, Lesotho carece de la riqueza encontrada en cualquiera
de esos dos países productores de diamantes.
El Enviado Especial para el VIH/SIDA en
África mencionó que el ex presidente de Lesotho,
el Sr. Frederick Chiluba, se negaba a aceptar la realidad
del SIDA y obstaculizaba a quienes estaban dispuestos a
luchar contra dicha enfermedad. El Sr. Lewis agregó
que, desde la elección en el 2002 del Presidente
Levy Mwanawasa, todos concuerdan en que se ha dado un cambio
dramático en el liderazgo político sobre el
tema del SIDA.
Si bien se manifestó animado por
la nueva voluntad que tienen los líderes africanos
para discutir el tema del SIDA, el Sr. Lewis señaló
que a pesar de la naciente voluntad política, hace
falta un elemento crítico que es el dinero. Lewis
calificó a la falta de recursos para combatir la
epidemia como “un asesinato en masa por negligencia”,
advirtió que quienes ven la enfermedad desarrollarse
“con una especie de calma patológica”
deben ser responsabilizados. El Enviado Especial agregó
que “tal vez llegue el día en que tengamos
tribunales en tiempos de paz para hacer frente a este tipo
especial de crímenes en contra de la humanidad.”
* Publicado por la revista “UN Africa Recovery”.
Se reproduce con permiso.
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