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El Camino a la Paz

por Terje Roed-Larsen

Mayo 2003

Hasta ahora ha habido dos acercamientos a la paz en Medio Oriente. Por un lado se puede establecer una visión de la paz basada en principios fundamentales, o por el otro, se puede hacer énfasis en el próximo paso concreto, esperando reducir la tensión y construir confianza para que así otro paso se vuelva posible, y así después el siguiente…

Estas dos aproximaciones son válidas, pero hemos aprendido que ninguna de las dos puede trabajar por si misma. La visión de paz atrae a los Israelíes y a los Palestinos, pero no ven la manera de llegar ahí, porque ninguna de ésta gente cree que la otra haga las concesiones necesarias; y efectivamente, ninguno de las dos partes está dispuesta a dar esos pasos necesarios mientras no les sea claro a donde los llevará éste camino.

En resumen, lo que ha estado faltando hasta ahora es un plan del camino, en donde ambos lados puedan leer no sólo su destino final, sino también cada paso consecutivo del camino. Pero a partir de ésta semana ya no existe tal falta. El miércoles pasado el Cuarteto - compuesto por Estados Unidos, la Unión Europea, Rusia y las Naciones Unidas - publicaron formalmente un documento, de siete páginas, en el cual han estado trabajando por casi un año.

Ese documento, "Plan de Oriente Medio", es muy claro con respecto a su objetivo final, el cual radica en la solución para los dos estados; descrita por el presidente Bush en el Jardín de la Rosa, en la Casa Blanca en junio 24 de 2002: un Israel seguro y próspero y una independiente, viable, soberana y democrática Palestina, viviendo lado a lado en paz y con seguridad, en un Medio Oriente donde el terror y la violencia deben ser por fin desterradas.

El Plan es igualmente claro con respecto a los pasos que se deben seguir para llegar ahí. Especifica no sólo quién debe hacer qué, sino también cuándo y reconoce que la paz no será alcanzada si cada lado espera que el otro se mueva primero. En cada etapa de este proceso, ambos lados deben ser capaces de ver un mejoramiento tangible en su situación y un movimiento inequívoco hacia su objetivo final. De otra forma, no tendrán la confianza necesaria para seguir adelante.

En la primera fase, por ejemplo, los israelíes deben observar una marcada mejoría en su seguridad, mientras que los palestinos emprenden esfuerzos visibles al arrestar, desintegrar y restringir a los individuos o grupos de ellos que dirijan y planeen ataques violentos sobre israelitas en cualquier lugar. Pero, al mismo tiempo, los palestinos deberían ver que se aligeran las restricciones de sus movimientos, que los nuevos puestos de avanzada de los asentamientos se desmantelan y otras actividades relacionadas con los asentamientos se congelan.


Ambos lados deben adquirir confianza en la participación de oficiales de seguridad estadounidenses en el proceso de cooperación entre las fuerzas de Israel y Palestina.

La segunda fase incluye la opción de crear un Estado Palestino con fronteras provisionales - posiblemente a finales de este año - mientras tanto, los palestinos deben persistir en la lucha contra el terror. Por último, para la tercera fase, 2004-2005, se deberá construir la suficiente confianza en ambas partes, apoyadas activamente por el Cuarteto, para alcanzar un acuerdo final sobre todos los asuntos sobresalientes - fronteras, refugiados, poblados, Jerusalén - y para alcanzar una paz general concertada entre Israel y sus vecinos, incluyendo Siria y Líbano.

Estoy convencido de que ahora estamos frente a una ventana de oportunidades. Una parte clave de la primera fase - la reforma institucional de palestina - ya ha comenzado, con algunos destacables logros, incluyendo la confirmación de ésta semana del gabinete del primer ministro Mahmoud Abbas: una señal en el desarrollo de la democracia palestina.

Ningún plan anterior para la paz ha gozado de tan amplio apoyo de parte de actores tan importantes como éste plan lo tiene: Estados Unidos, comprometido por completo con la región después de su victoria en Iraq, Europa, Rusia y algunos estados Árabes clave.

Pero seamos claros: el mapa puede provenir del cuarteto, pero son los israelíes y los palestinos quienes deben recorrer el camino, el cual tristemente, se encuentra manchado por el creciente derramamiento de sangre. La noche anterior a la publicación del Plan, un hombre bomba mató a tres personas en Tel Aviv, y la mañana siguiente, Israel lanzó una gran incursión hacia la Ciudad de Gaza, desatando una violenta batalla que, trágicamente, dejó 15 palestinos muertos, incluyendo a un niño de 2 años.

Esta violencia muestra que ambas partes tienen que tomar decisiones difíciles, al tiempo que quienes rechazan este plan tratan de sacarlas del camino con nuevos ataques de terror. Ambos deben apegarse firmemente a sus compromisos, y no deben dejar que los extremistas dicten su futuro. El gobierno del Sr. Abbas debe perseguir a aquellos que se encuentran detrás de estas muertes y presentarlos ante la justicia, mientras que Israel debe evitar el excesivo uso de la fuerza, lo que hace su tarea aún más difícil.

El camino estará lleno de piedras, pero la elección no debe ser difícil; entre la continua violencia y desesperación en una mano, y la creación de un independiente y viable estado palestino al lado de un seguro y reconocido Israel, en la otra. Ahora sólo depende de los israelíes y de los palestinos tomar ésta decisión.

El autor, Coordinador Especial de Naciones Unidas para el Proceso de Paz en Medio Oriente, ayudó en la elaboración del mapa del camino junto con sus colegas de Estados Unidos, la Unión Europea y Rusia.

 
 
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Última actualización
30/08/04