CINU

SECRETARIO GENERAL
Observaciones en el segmento de alto nivel sobre la "Nueva geografía del comercio: la cooperación sur - sur en un mundo cada vez más interdependiente"*

Sao Paulo, 14 de junio de 2004

Presidente da Silva,
Sus Excelencias,
Celso,
Rubens:

Quizá en ninguna otra parte, la interdependencia mundial sea más evidente sobre la base de día a día que en el campo del comercio. Los bienes que consumimos, los servicios que usamos, los precios que pagamos, las relaciones comerciales a las que entramos - todo esto, nos da un sentido de vida compartida en este planeta, y de nuestras esperanzas comunes por mejores días en el futuro.

En las últimas dos décadas, una transformación silenciosa le ha estado dando nueva forma al panorama del comercio mundial. Durante siglos, el sur ha servido como una zona de influencia económica del norte - exportando materias primas e importando una pequeña parte de productos terminados. Hoy, la participación del Sur en el comercio mundial y los flujos financieros ha crecido de manera espectacular.

El año pasado, por primera vez, los Estados Unidos importaron más bienes de los países en desarrollo que de los países desarrollados. De hecho, algunos tienen el potencial para llegar a ser centros de actividad económica, tal como lo fueron Europa, los Estados Unidos y Japón en el siglo XIX y XX, hoy China para nada representa el único ejemplo.

Los países en desarrollo también dan cuenta de un aumento en la participación de la demanda global. Una consecuencia ha sido el rápido aumento en el comercio con el sur. Más del 40% de las exportaciones de los países en desarrollo se realizan ahora a otros países en desarrollo, y el comercio entre ellos está aumentando a una tasa del 11 por ciento al año. El comercio Sur-sur de servicios también está a la alza.

Esta nueva geografía del comercio ofrece oportunidades reales para lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Al mismo tiempo, dos retos son de crucial importancia.

Primero, no todos los países en el sur han sido capaces de ser participes de esta transformación. Mientras hay indicios de una mejoría en el desempeño, incluso entre los países más pobres, debemos esforzarnos al máximo para asegurar que los países menos adelantados y las pequeñas economías - en África y otras partes - no se queden al margen. Estos países están disminuidos por severas limitaciones estructurales, geográficas, económicas y sociales y están menos preparados para sacar provecho de oportunidades las existentes y las que están surgiendo.

Segundo, mientras avanzamos, necesitamos una visión mundial de responsabilidad compartida y asociación genuina. Aún la interdependencia cada vez mayor del sur-sur y norte-sur no ha debilitado el dominio de los países desarrollados en el mundo de la economía. Por el contrario, su influencia sigue siendo decisiva. El espacio entre ellos y los países en desarrollo sigue siendo amplio. Cualquier convergencia positiva entre los dos necesitará de mayor tiempo.

Me alegro de que estemos teniendo este diálogo y también me alegro de buscar explorar con ustedes cómo navegar mejor en la nueva geografía del comercio para beneficio de toda la gente y en especial de los pobres.

Muchas gracias

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* Traducción no oficial