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NUEVA ETAPA DE LA REFORMA DE LAS NACIONES UNIDAS
Síntesis de la Reforma de Naciones Unidas: 1997-2002

El Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, asumió su cargo en 1997. Inmediatamente después tomó medidas para mejorar el funcionamiento de Naciones Unidas y para continuar con las reformas emprendidas por sus predecesores. Durante los seis primeros meses de su mandato, el Secretario General consolidó la extensa estructura organizacional de las Naciones Unidas para reducir la duplicación de funciones, mejorar la coordinación y distribución de responsabilidades. Creó además un Grupo Superior de Gestión y destacó que el capital más importante que posee la Organización es su personal.

En los años posteriores a 1997, el Secretario General encabezó una reforma profunda de las operaciones de mantenimiento de la paz. La defensa de los derechos humanos se integró a todas las áreas de trabajo de Naciones Unidas, y se establecieron nuevas formas de asociación tomando en cuenta la relevancia de la sociedad civil y del sector privado en los asuntos mundiales y de desarrollo.

En el año 2000 se organizó la histórica Cumbre del Milenio, la cual congregó al mayor número de Jefes de Estado y de Gobierno que jamás se hayan reunido. En la Cumbre se aprobó la Declaración del Milenio, un acuerdo sin precedentes que marca con claridad una serie de objetivos y metas para el mundo, los cuales deberían ser llevados a cabo en el nuevo siglo.

Más que la suma de sus partes, a este esfuerzo de reforma se le reconoce el haber creado una cultura de mayor apertura, coherencia, innovación y confianza dentro del organismo internacional. Provee una remodelación significativa de la Organización de las Naciones Unidas con el fin de responder al desafío de mantener y mejorar el multilateralismo en el siglo XXI.


Reorganización

El primer paso del Secretario General fue el establecer una estructura organizativa más racional para las Naciones Unidas, la cual se consolidó durante el primer mes de su mandato en enero de 1997. Treinta departamentos, fondos y programas de Naciones Unidas fueron agrupados en cuatro áreas: paz y seguridad, asuntos humanitarios, desarrollo y asuntos económicos y sociales. Se estableció un comité ejecutivo para coordinar el trabajo de cada una de estas áreas (ver lista de miembros del Comité Ejecutivo). Durante las mismas fechas, fueron eliminados de manera permanente aproximadamente mil puestos de trabajo que estaban vacantes en 1996.

Posteriormente, los Comités Ejecutivos fueron vinculados con la Oficina del Secretario General a través del establecimiento del Grupo Superior de Gestión. Este Grupo está compuesto por los directores de categoría superior de todos los departamentos, fondos y programas de Naciones Unidas.

Esta modernización se ha llevado a cabo fusionando tres departamentos en el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales. También se unificaron dentro de la Oficina de Fiscalización de Drogas y Prevención del Delito, el Programa de las Naciones Unidas para la Fiscalización Internacional de Drogas (PNUFID) y la Comisión de Prevención del Delito y Justicia Penal. El Centro de Derechos Humanos de Naciones Unidas se integró con la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos. Como complemento para la consolidación de la oficina de derechos humanos, el Grupo Superior de Gestión y los Comités Ejecutivos, tomaron medidas con el fin de integrar la defensa de los derechos humanos en las áreas relacionadas con el mantenimiento de la paz y el desarrollo y con otras operaciones de Naciones Unidas.

Esta consolidación también se llevó a cabo en la labor operacional de las Naciones Unidas al interior de los distintos países.

Los equipos de Naciones Unidas operan en 134 países en desarrollo, en transición y en crisis, por medio de los diversos fondos, programas y agencias especializadas de Naciones Unidas. En 1997, estas oficinas de las Naciones Unidas ocupaban, en gran medida, instalaciones separadas. Para ahorrar dinero y mejorar la sinergia operacional y, tal vez aun más importante, para proyectar una imagen unificada de Naciones Unidas dentro de los países, se dio instrucciones a los equipos del país para que actuaran lo más rápido posible, con el fin de compartir oficinas comunes y utilizar los servicios de proveedores en común.

En la actualidad existen más de cincuenta "Casas de Naciones Unidas" en los países en desarrollo, cada una ocupada por lo menos por tres agencias. Además, están operando más de treinta "Casas Virtuales de Naciones Unidas", las cuales comparten conexiones de Internet, así como proveedores de servicios. Como resultado de estas consolidaciones, algunos equipos han reportado ahorros en sus costos de operación en dólares de hasta cinco y seis dígitos.

En 1997, el Secretario General ordenó también el fortalecimiento del rol del Coordinador Residente de Naciones Unidas con el fin de integrar planes de trabajo a escala nacional y reunir "bajo una misma bandera" las operaciones de las Naciones Unidas en cada país. Con el fin de facilitar la coordinación de la asistencia de Naciones Unidas y de hacerla más acorde con las estrategias y prioridades de los países anfitriones, se establecieron dos herramientas adicionales. Una de estas herramientas es la Evaluación Común para los Países, documento que tiene como objetivo definir con claridad las necesidades nacionales. La segunda es el Marco de Asistencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo, que establece la división del trabajo entre las entidades de las Naciones Unidas al momento de asistir a los gobiernos en la promoción del desarrollo y en la implementación de las metas de las conferencias mundiales de las Naciones Unidas. En julio del 2002, se habían terminado 106 evaluaciones nacionales y 32 se encontraban en curso (en algunos casos éstas evaluaciones se realizan por segunda vez); asimismo, se habían establecido 69 marcos de trabajo para la asistencia al desarrollo. Otros 23 se encontraban en el proceso de formulación.

La campaña de lucha contra el VIH/SIDA nos da un claro ejemplo de cooperación al interior de los países. Para enfrentar con éxito a la que probablemente es la más compleja pandemia en la historia por sus implicaciones sociales, tecnológicas y comerciales, se necesita una acción conjunta en la que participen no sólo una o dos, sino muchas agencias de la ONU, incluyendo la ayuda de organismos civiles de base y la cooperación de las empresas, desde la escala local hasta la escala mundial de los grandes productores farmacéuticos.

ONUSIDA comenzó a funcionar en 1996 como un esfuerzo consolidado de seis agencias de Naciones Unidas: el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura, el Fondo de Población de las Naciones Unidas, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, la Organización Mundial de la Salud y el Banco Mundial. Desde entonces, la Organización Internacional del Trabajo y la Oficina de Fiscalización de Drogas y Prevención del Delito se han unido al grupo inicial. Otras muchas instancias de Naciones Unidas se han sumado a escala nacional al Grupo Temático sobre el SIDA. Durante el año 2001, a un nivel organizativo superior, se redactó el Plan Integrado de las Agencias de Naciones Unidas frente al VIH/SIDA. En este proyecto se unieron los presupuestos y los planes de trabajo destinados al VIH/SIDA de veintinueve fondos, programas y agencias de Naciones Unidas.

Una acción clave para revitalizar el funcionamiento de la familia de organizaciones de las Naciones Unidas fue la renovación de las relaciones con las instituciones fundadas en Bretton Woods en 1944. La cooperación entre las Naciones Unidas, por un lado, y el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, por el otro, nunca había alcanzado los niveles planteados por los fundadores del multilateralismo al final de la Segunda Guerra Mundial. Desde 1998, el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas ha sido anfitrión de una serie de reuniones anuales con los ministros de finanzas de las instituciones de Bretton Woods. Este histórico compromiso ayudó a lograr, en el año 2002, los éxitos alcanzados durante la Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo en Monterrey, México, la cual fue organizada por las Naciones Unidas con la activa participación del Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Organización Mundial de Comercio.


Mantenimiento de la paz

A fines de 1999, el Secretario General instó a los Estados Miembros y a los funcionarios internacionales, por igual, a reconocer el fracaso de la comunidad internacional por no haber previsto el genocidio en Rwanda en 1994 y la caída de Srebrenica en 1995. Se solicitó a un grupo de alto nivel que propusiera medidas prácticas y viables para futuras operaciones de paz. Con anterioridad a la Cumbre del Milenio, en agosto del 2000, el "Informe Brahimi" -llamado así en honor al presidente del grupo, Lakhdar Brahimi- fue remitido a los Estados Miembros.

El grupo de alto nivel determinó que algunas de las operaciones de mantenimiento de la paz emprendidas por la comunidad internacional se llevaron a cabo, en gran medida, con el propósito de dar la impresión de que se estaba actuando, aún cuando no existía la voluntad suficiente para hacerlo o se carecía de un consenso sobre cuál debía ser el modo correcto de actuar. En esencia, el "Informe Brahimi" recomendó dar fin a las soluciones a medias. Por otra parte, los buenos deseos fueron sustituidos por un plan de acción claro y bien fundamentado. En casos en donde las condiciones para alcanzar el éxito simplemente no existan, el panel indicó que en estos casos sería mejor no llevar a cabo operación alguna. En caso de que se decidiera actuar, las operaciones deberían contar con el apoyo necesario y los recursos adecuados.

Para mantener una posición militar con credibilidad, el Informe recomienda tener un mayor número de tropas, bien equipadas y bien entrenadas. El panel solicitó más personal de apoyo en la Sede y más apoyo político, financiero y material por parte de los Estados Miembros, particularmente de aquellos que forman parte del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Al mismo tiempo, el Grupo estableció normas más estrictas para evaluar la actividad de los encargados de mantener la paz, tanto en el campo de batalla como en la Sede de Naciones Unidas.

La Asamblea General reaccionó positivamente al aprobar un incremento del cincuenta por ciento del personal en el Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz y cerca de 150 millones de dólares para equipar la Base de Logística de Naciones Unidas en Brindisi, Italia. En cuanto a la gestión y la logística, la Secretaría logró que tuvieran mayor flexibilidad, delegando una mayor autoridad en las misiones de campo.

Después de los eventos del 11 de septiembre y del subsecuente colapso del régimen Talibán en Afganistán, la comunidad internacional solicitó que las Naciones Unidas ayudaran en la negociación de un acuerdo político. El Secretario General designó al Sr. Brahimi para encabezar la planeación inicial y el lanzamiento de la primera operación de paz desde que se publicó el Informe. De conformidad con el contenido y el espíritu de dicho informe, el Secretario General asesoró de manera franca al Consejo de Seguridad sobre el modo en que las Naciones Unidas podrían responder eficazmente a situaciones sobre el terreno. En lugar de desplegar "cascos azules", propuso que las Naciones Unidas tuvieran un papel político central y que se estableciera una compacta Misión de Asistencia de la ONU en Afganistán (UNAMA, por sus siglas en inglés), con el fin de integrar los esfuerzos políticos, humanitarios y de desarrollo en el país. La negociación exitosa del Acuerdo de Bonn, el haber mitigado una inminente catástrofe humanitaria y la subsecuente conformación de una Administración Afgana interina demostraron la eficacia de esta forma actuar.

La nueva estrategia y doctrina de mantenimiento de la paz fueron también aplicadas en el caso de la Administración de Transición de las Naciones Unidas para Timor Oriental (UNTAET, por sus siglas en inglés), que culminó exitosamente el 20 de mayo del 2002 con la independencia de Timor Oriental. Asimismo, en Sierra Leona, las elecciones se realizaron pacíficamente y en mayo se instaló un nuevo gobierno. La Misión de las Naciones Unidas en Sierra Leona (UNAMSIL, por sus siglas en inglés) ayudó a establecer las bases para alcanzar estos logros y para conseguir el desarme y la desmovilización de más de 47 mil rebeldes.


Personal y gestión

El primero de mayo del 2002 entró en su fase operativa un nuevo sistema de reclutamiento, colocación y promoción de personal mediante el cual se privilegian méritos y capacidades por encima de la antigüedad. Como parte de un completo sistema de nuevas prácticas de personal, el sistema le da a los gerentes de programa la autoridad para seleccionar a su propio personal, de conformidad con un acuerdo con el Secretario General que hace a los gerentes responsables de los resultados obtenidos. Los cambios, corresponden al espíritu de la reforma organizativa propuesta por el Secretario General, según la cual las decisiones y responsabilidades son transferidas al nivel operacional.

Los nuevos procedimientos que contiene el informe del Secretario General sobre la "Reforma de la Gestión de los Recursos Humanos" (A/55/253), presentado ante la Asamblea General en agosto del 2000, también consideran el tiempo máximo que se debe emplear para la contratación y la colocación. Debido al compromiso de Naciones Unidas de tener en cuenta una distribución equitativa de las nacionalidades entre el personal, un mejor balance de género, y al mismo tiempo calidad del personal, el reclutamiento de personal no se resuelva tan rápidamente como en otras organizaciones. En los últimos años recientes, el proceso de contratación de un funcionario había ascendido innecesariamente a un período de 400 días o más. El sistema de selección instalado recientemente pretende reducir ese número a cerca de 90 días. Además, la Oficina de Gestión de Recursos Humanos se compromete a aprobar e implementar, en un período de dos semanas, intercambios de puestos de manera horizontal para funcionarios en activo.

El proceso también es más transparente, pues todas las vacantes se anuncian en el sitio en Internet de Naciones Unidas.

El informe del Secretario General sobre los recursos humanos aborda también la cuestión de la movilidad entre los 7.649 miembros regulares de personal de la Secretaria. Con el fin de dar un servicio público más versátil y calificado en diversas áreas. Se fijan plazos para cubrir las vacantes, se suministra apoyo adicional los puestos en estaciones de servicio lejos de la Sede y se incrementan y modernizan los programas de capacitación de personal.

Por otra parte, ahora se requiere que los administradores de Naciones Unidas reciban capacitación intensiva sobre el manejo de personal, una inversión que no se había llevado a cabo con anterioridad, además de la introducción de un nuevo sistema de evaluación del personal.

Para fortalecer el sistema interno de administración de justicia del personal, se estableció la oficina del Ombudsman a finales del 2001. Además, con el fin de sustituir al comité sobre discriminación y otro tipo de quejas, se está estableciendo un mecanismo informal de mediación. Patricia Durrant, ha sido designada por el Secretario General como la primera Ombudsman de Naciones Unidas y utilizará la conciliación, la mediación informal, y cualquier otro método apropiado para la solución objetiva de los conflictos entre las partes y para evitar recurrir al proceso de quejas formales.

Dada la intensa escalada de amenazas contra el personal de las Naciones Unidas en la última década, la seguridad del personal de las Naciones Unidas se convirtió en una preocupación prioritaria del Secretario General. En el 2000, el Secretario General puso en funcionamiento un programa de dos años para el fortalecimiento del Programa de Gestión de la Seguridad de la ONU. De esta forma se han fijado normas mínimas en todas las estaciones de trabajo de Naciones Unidas en lo concerniente a planeación, entrenamiento del personal, telecomunicaciones y seguridad de las instalaciones. Hasta junio de 2002, cerca de cien nuevos oficiales de seguridad en el terreno habían sido capacitados y desplegados.

La sociedad civil y las empresas

La década de los noventa fue testigo de un impresionante cambio de rumbo en la proporción de flujos financieros tanto oficiales (asistencia y préstamos gubernamentales) como privados (inversiones de capitales y de empresas) de los países desarrollados a los países en desarrollo. De 1981 a 1990, el financiamiento oficial representó en promedió el 60 por ciento del total de todos los flujos mientras que la inversión privada fue el 40 por ciento. No obstante, de 1991 a 1995, la inversión privada aumentó a más del 80 por ciento del total de los flujos, mientras que la inversión oficial cayó por debajo del 20 por ciento.

El Secretario General, al reconocer que las perspectivas de desarrollo están determinadas cada vez más por las actividades del sector privado, tomó medidas con el fin de que el incremento en la cantidad de comercio e inversión condujera a una mejor calidad de la actividad empresarial. En 1997, instó a las corporaciones que se estaban beneficiando de la globalización a cumplir con sus responsabilidades como ciudadanos mundiales. Bajo los términos del Pacto Mundial que, más tarde, él mismo propondría, las empresas participantes deberían emprender actividades encaminadas a impulsar los valores fundamentales de las Naciones Unidas en áreas tales como los derechos humanos, normas laborales y de medioambiente. En julio del 2000, con motivo de la primera convocatoria del Pacto Mundial, más de cincuenta presidentes de corporaciones, líderes de organizaciones civiles prominentes y de organizaciones internacionales de trabajadores se reunieron con el Secretario General. Los presidentes de las corporaciones expresaron el compromiso de los consejos directivos de sus empresas de adherirse a los principios del Pacto Mundial. Desde entonces, el número de empresas participantes ha ascendido a más de 300.

Mientras tanto, las Naciones Unidas continúan trabajando de cerca con organizaciones de la sociedad civil para mitigar los efectos de las enfermedades, la pobreza y los desastres. En ese tiempo, las ONG han construido una relación de trabajo más cercana en los procesos intergubernamentales. Muchos gobiernos incluyen ahora dentro de sus delegaciones en las sesiones regulares de la Asamblea General a estas organizaciones. Esta práctica es todavía más frecuente en las delegaciones que acuden a conferencias internacionales y sesiones especiales. Líderes y expertos de la sociedad civil participan activamente, con intervenciones cada vez más frecuentes, en las reuniones preparatorias de las conferencias mundiales y en los debates de las conferencias.

Los grupos de la sociedad civil, a través de sus vínculos con las Naciones Unidas, pueden ampliar su papel y maximizar su impacto. Esto quedó evidenciado en la campaña Jubileo 2000 que llevó consigo un plan mundial para reducir la carga de la deuda que pesa sobre los países pobres. También hay que tener en cuenta la convención firmada por los gobiernos luego de cinco años de la Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Terrestres emprendida por la sociedad civil. Las organización de la sociedad civil han tenido una influencia especial en la divulgación de las normas universales de derechos humanos y con motivo del establecimiento de la Corte Penal Internacional.

Esta nueva apertura de Naciones Unidas para interactuar con la sociedad civil y el sector privado ha traído beneficios también en otras áreas.

En el año 2000, cinco grandes productores de farmacéuticos iniciaron un diálogo con las agencias de Naciones Unidas para definir estrategias que permitieran que los medicamentos retrovirales para el VIH/SIDA fuesen mucho más accesibles a los países en desarrollo golpeados por la pandemia. La presión para reducir el costo de los medicamentos generada por la sociedad civil, junto con la labor del Secretario General en las conversaciones con las compañías farmacéuticas, llevó a la reducción drástica de los precios de los medicamentos en muchos países. Con el fin de asegurar que los medicamentos de bajo costo puedan ser utilizados, se están tomando medidas para garantizar la calidad de los medicamentos, la entrega segura de los mismos y la infraestructura clínica necesaria.

El siguiente paso fue la creación de lo que ahora se conoce como el Fondo Mundial de la lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria, que tuvo lugar durante el proceso previo a la Sesión Especial de la Asamblea General sobre VIH/SIDA. El Secretario General, Kofi Annan, fue quien impulsó la creación del Fondo y lo concibió como una colaboración de entidades públicas, de la sociedad civil y del sector privado.

Con el fin de contribuir a salvar la brecha digital, expertos técnicos, líderes de la sociedad civil y presidentes de compañías de tecnología de punta colaboran en el Grupo de Trabajo sobre Tecnologías de la Información y Comunicación de las Naciones Unidas creado recientemente.

Con el fin de impulsar los objetivos de las Naciones Unidas se estableció en marzo de 1998, del Fondo de las Naciones Unidas para la Colaboración Internacional (UNFIP por sus siglas en inglés), a raíz de la promesa hecha por Ted Turner, en septiembre de 1997, de donar mil millones de dólares. Durante el 2002, el UNFIP, en conjunto con la Fundación de Naciones Unidas, institución altruista pública establecida gracias a la donación del Sr. Turner, ha contribuido con 484 millones de dólares a programas relacionados con la salud infantil, población, mujer, medioambiente, paz y seguridad y derechos humanos. El Fondo desarrolla nuevas relaciones con empresas, fundaciones y asociaciones filantrópicas y ha establecido nuevas áreas de cooperación con el sector privado.

Recientemente, durante la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible, 120 presidentes de corporaciones e importantes líderes industriales se comprometieron con más de 90 iniciativas en áreas tales como agua, energía, salud, agricultura, turismo, reforestación, recursos pesqueros y biodiversidad. Asimismo, más de 3.500 ONG fueron acreditadas y participaron activamente en Johannesburgo.


La Declaración del Milenio y las Metas del Desarrollo

En septiembre del 2000, 147 Jefes de Estado y de Gobierno y 191 naciones aprobaron, durante la Cumbre del Milenio, la más completa serie de objetivos que jamás haya sido respaldada a nivel mundial. La Declaración del Milenio establece metas y principios orientados hacia la búsqueda de la paz y la seguridad, la protección al medio ambiente, derechos humanos, un buen gobierno, y subraya las necesidades especiales de África. En el campo del desarrollo, se establecen objetivos con plazos fijos para la disminución de la pobreza, enfermedades, hambrunas, analfabetismo y discriminación de género. Se pretende que la mayor parte de estos objetivos se logren antes del año 2015. Las Metas de Desarrollo del Milenio se utilizan como puntos de referencia en la planeación social y económica a niveles regional, nacional e internacional, y funcionan como un punto de convergencia para la sociedad civil, así como para los gobiernos y las agencias multilaterales.

En la víspera del segundo mandato de Kofi Annan como Secretario General, señaló a la Secretaría que las metas de la Declaración del Milenio deben constituir una prioridad. La Secretaría ha mantenido a la comunidad internacional enmarcada en estos propósitos. Un esquema que precisa lo que se necesita hacer, así como quién y cómo ejecutar la Declaración. Dicho esquema fue presentado en septiembre del 2001, un año más tarde, se publicó el primer informe sobre los progresos en las Metas de Desarrollo del Milenio. Este informe señalaba tendencias en la realización de los objetivos en ocho áreas relacionadas con el desarrollo. De esta forma, se apreciaba un panorama general del progreso - y a veces de la falta de él - tanto alrededor del mundo como en ciertas regiones. Tales informes serán publicados anualmente hasta el 2015.

 

 

“Fortalecimiento de las Naciones Unidas: un programa para profundizar el cambio”, Informe del Secretario General de las Naciones Unidas (texto completo)

Resumen Ejecutivo

Panorama de la Reforma: 1997 - 2002

Cronología de la Reforma

Cuadro de los Comités Ejecutivos crados a raíz de la reforma de 1997

Comunicado de prensa

 
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Última actualización
30/08/04