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Perdidos en la migración:
Los solicitantes de asilo enfrentan dificultades
frente a los intentos de contener las corrientes
de migrantes ilegales
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Contra
el telón de fondo del aumento de las
corrientes migratorias y las mayores preocupaciones
por la seguridad, la institución misma
del asilo está necesitada de protección,
al esfumarse la diferencia entre quienes son
víctimas de persecuciones y los migrantes
que van en busca de oportunidades económicas.
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Crónica
En los últimos años, en que el número
de migrantes en un mundo en rápido proceso
de mundialización llegó a una cantidad
estimada en 200 millones, se han ido borrando las
importantes distinciones entre migrantes, solicitantes
de asilo y refugiados. Según el Alto Comisionado
de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR),
ese fenómeno va acompañado de una
creciente “fatiga del asilo” en varias
partes del mundo, proceso que ha amenazado y, en
muchos casos, menoscabado la protección que
tenía la intención de ofrecer a refugiados
y solicitantes de asilo la Convención de
las Naciones Unidas sobre el Estatuto de los Refugiados,
de 1951. Si bien la migración ilegal y la
seguridad son problemas que ningún Estado
puede permitirse dejar de lado, el organismo de
las Naciones Unidas para los refugiados recalca
que las políticas de control deberían
distinguir entre migrantes ilegales que van en busca
de mejores oportunidades económicas y personas
necesitadas de la protección internacional
a los refugiados.
Según
el ACNUR, lamentablemente, el número de países
industrializados – y también de países
en desarrollo – que hacen caso omiso de estas
distinciones va en aumento. Cada vez con mayor frecuencia,
se considera a los solicitantes de asilo, no como
refugiados que huyen de la persecución y
tienen derecho al amparo, sino como “ilegales”,
posibles terroristas y criminales. Pero un hecho
que frecuentemente se deja de lado es que los solicitantes
de asilo y los refugiados constituyen sólo
una muy pequeña proporción de las
decenas de millones de personas que están
migrando actualmente; sin embargo, están
inextricablemente ligados a la cuestión de
la migración internacional. En circunstancias
en que los gobiernos y los electorados no pueden
efectuar una clara distinción entre quienes
son víctimas de persecución y quienes
perpetran actos de violencia terrorista, afirma
el ACNUR, es evidentemente necesario salvaguardar
el principio de asilo.
Contexto
- El
concepto de asilo, constantemente presente a
lo largo de la historia humana, se fue incorporando
progresivamente en el derecho internacional,
lo cual culminó en 1951 con la Convención
sobre el Estatuto de los Refugiados y su Protocolo
de 1967. En la segunda mitad de 2005, no menos
de 146 de los 191 Estados Miembros de las Naciones
Unidas se habían adherido a esos instrumentos
internacionales, promovidos y supervisados por
el ACNUR.
- Los
principios de asilo codificados establecieron
los derechos y obligaciones de las personas
obligadas a marcharse de su propio país
y necesitadas de protección internacional,
debido a “un temor fundado de ser perseguido”
en razón de “su raza, religión,
nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo
social u opiniones políticas”.
- En
2005, disminuyeron pronunciadamente por cuarto
año consecutivo las solicitudes de asilo
en países industrializados. El número
de solicitudes de asilo presentadas en 2005
fue de 336.000, es decir, fue inferior en un
15% a los años anteriores.
- La
mayor disminución en el número
de solicitantes de asilo en los últimos
cinco años se registró fuera de
Europa. En 2005, el Canadá y los Estados
Unidos recibieron un número de solicitudes
de asilo inferior en un 54% a la cantidad de
2001, mientras que en el mismo período,
las solicitudes de asilo en Australia y Nueva
Zelandia se redujeron marcadamente, en un 75%.
- En
2005, el mayor grupo de solicitantes de asilo
fue el procedente de Serbia, incluidos los de
Kosovo.
- De
las 10 nacionalidades en que se registran mayores
cantidades de solicitantes de asilo, en 2005
aumentaron pronunciadamente los iraquíes
y los haitianos, ambos en un 27%, mientras siguió
disminuyendo sostenidamente el número
de solicitantes de asilo procedentes del Afganistán
y de Turquía.
PARA
OBTENER MÁS INFORMACIÓN:
Oficina del Alto Comisionado de las Naciones
Unidas para los Refugiados (ACNUR):
William Spindler, Tel: +41 22 739 8332, E-mail:
spindler@unhcr.org
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