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Mientras
veíamos hacia otra parte....
Por Shashi Tharoor*
Mientras me preparaba para publicar la lista anual
de Naciones Unidas sobre las diez historias internacionales
que merecen mayor atención mediática,
supe que un drama televisivo estadounidense con significativa
audiencia, "E.R." (sala de emergencias), había
decidido filmar algunos episodios en un campamento
para desplazados internos en Darfur. Esta es una excelente
noticia. Puedo imaginarme pocas maneras que sean más
efectivas para llevar la sombría realidad de
este horrible conflicto más cerca de las personas
cuyas vidas se encuentran tan lejos de Sudán.
Si
el propósito de los productores era ayudar
a los televidentes a entender el sufrimiento y las
atrocidades que viven estas personas, para que pudieran
pedirle a sus gobiernos que actuaran para detenerlos,
entonces éste es un propósito admirable.
Aún más valioso si tomamos en cuenta
que un monitoreo mediático norteamericano afirma
que los tres programas de noticias vespertinas más
importantes de ese país le prestaron, entre
todos, menos de 10 minutos a este devastador conflicto
en los primero cuatro meses del 2006 - y tenemos referencias
de que la cobertura en el resto del mundo no fue mucho
mejor.
Claramente,
todas las emergencias no son iguales ante los ojos
de los medios de comunicación, y por lo tanto,
tampoco ante los ojos del mundo. ¿Qué
más puede explicar el hecho de que el Tsunami
del sudeste asiático, que se presentó
en el pico de la temporada vacacional de diciembre
del 2004, desencadenó un flujo masivo
de fondos mientras que la respuesta mundial para el
devastador terremoto que destruyo la ciudad de Bam
en la ruta de la seda en Irán un año
antes fue floja, en el mejor de los casos?
En
el 2004, mis colegas y yo estábamos ponderando
qué hacer con el hecho de que la enorme cobertura
de la guerra de Iraq había dejado a muchas
otras historias de vital importancia fuera de nuestros
periódicos y pantallas de televisión.
Decidimos que un primer paso, era proveer una lista
de aquellas historias que estaban siendo escuchadas.
Así nació la lista anual de las
"Diez Historias que el Mundo debería conocer
mejor".
Algunos
temieron que los medios de comunicación pudieran
ver nuestra lista como un reproche, pero ciertamente
esa no es nuestra intención. Nosotros queríamos
encontrar los medios para inspirar a la gente común
para que se preocupara lo suficiente por estas historias
para decirle a sus líderes que quieren acciones
- acciones que apoyaran a aquellos que han triunfado
contra probabilidades inimaginables, que asistieran
a aquellos que desesperadamente necesitan de nuestra
ayuda colectiva para salvarse de la destitución,
la miseria o cosas peores, y llevar a un primer plano
aquellos sucesos que necesitamos reconocer. Para hacer
esto, elegimos ofrecer a los periodistas y editores
una lista de historias que merecer nuestra atención,
con la esperanza de que nuestro esfuerzo contribuya
a dar visibilidad a estas historias de vida o muerte.
Dos
años después, muchas historias en nuestras
listas previas aún siguen recibiendo una cobertura
valiosa por parte de los medios de comunicación
y bloggers. No obstante, a pesar de que las
listas han marcado una diferencia el dilema fundamental
continúa, los medios principales continúan
enfocándose en un puñado de historias
internacionales, mientras otras, igualmente importantes
y que también merecen nuestro tiempo y esfuerzo
colectivos, solamente son vistas fugazmente y a menudo
a través de lentes muy estrechos.
Muchas
de las historias de la lista del 2006, la cual fue
presentada el 15 de mayo, no son acerca de lugares
que nunca hayan sido mencionados en el noticiero matutino,
si no que más bien tratan aspectos de esas
historias que de alguna manera se perdieron al ser
contadas.
Mientras
que el mundo se concentra en los esfuerzos para llevar
al ex dictador liberiano Charles Taylor ante la justicia,
nosotros decimos por favor no se olviden de mencionar
que la recién electa Ellen Johnston-Sirleaf,
es la primera mujer Presidente en África, y
no ignoren la seria lucha que su gente enfrenta mientras
tratan de construir una paz sostenible.
Y
cuando las historias del enfrentamiento entre el poder
del pueblo y el palacio en Nepal aparecen, tal vez
el conflicto con los maoístas y el daño
resultante a la vida de una generación de niños
también ameriten una mención.
Y
al identificar a la República Democrática
del Congo con años de conflicto y matanza ¿podrán
los lectores o televidentes también aprender
acerca de las valerosas medidas tomadas por el país
para llevar a cabo sus primeras elecciones multi partidistas?
Nuestro
propósito es proveer a los periodistas información
oportuna y precisa sobre estos distintos elementos.
Y lo hacemos porque estos temas necesitan de su atención
y apoyo.
Algunos
pueden decir que los periodistas son sólo cuenta
cuentos, que la acción real está en
otro lugar. Pero historias poderosas pueden cambiar
al mundo. Nuestra tarea es retar a aquellos que cuentan
las historias que definen nuestro mundo a utilizar
ese poder para hacerlo un lugar mejor.
*El
autor es el Secretario General Adjunto de Comunicación
e Información Pública de las Naciones
Unidas.
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