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Côte d'Ivoire:
Al borde de un estallido de la violencia,
en medio de un proceso de paz tambaleante
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En
momentos en que Côte d'Ivoire se prepara
para las elecciones de octubre, que debían
haberse celebrado en 2005, el país
transita sobre el filo de la navaja, con temores
de que una renovada erupción de violencia
destruya los adelantos hacia la reconciliación
política. Los llamados “medios
que instigan el odio” suscitan temores
en la gente, incitan a la violencia y constituyen
una grave amenaza para la paz y la reconciliación.
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Crónica
En abril, cuando el mundo recordaba el duodécimo
aniversario del genocidio de Rwanda, algunos informes
periodísticos de Côte d'Ivoire recordaron
alarmantemente al modo en que los líderes
rwandeses utilizaron los medios de difusión
para incitar a devastadores actos de violencia.
Después de una serie de golpes de Estado
iniciada en 1999, en septiembre de 2002 un motín
militar en Côte d'Ivoire se generalizó
y se transformó en una gran revuelta, cuando
los habitantes del norte se rebelaron contra el
dominio del sur y los combates entre el Gobierno
y las Forces nouvelles rebeldes causaron miles de
muertos. Si bien se han interrumpido las hostilidades,
el país sigue dividido entre el sur, en poder
del Gobierno, y el norte, controlado por los rebeldes.
En 2004, se estableció la Operación
de las Naciones Unidas en Côte d' Ivoire (ONUCI)
para vigilar la cesación del fuego y apoyar
la aplicación de los acuerdos de paz, y ahora
mantiene una paz endeble.
Desde
hace mucho tiempo, hay en el país virulentos
ataques contra opositores políticos en la
prensa y la televisión nacionales, así
como en las radios nacionales y locales. Los periodistas,
que luchan por mantener su independencia, a menudo
caen víctimas en un país donde son
comunes la política partidista y los mensajes
que fomentan el odio. Si bien los medios de difusión
son aparentemente libres, en los últimos
años los periodistas han sido objeto de acoso,
amenazas, arresto e incluso asesinato. Los periodistas
tienen muy poca autonomía editorial y con
frecuencia la cobertura periodística está
regida por las afiliaciones políticas.
Durante
una visita realizada en febrero de 2006, el Coordinador
de las Naciones Unidas para Situaciones de Emergencia
Jan Egeland dijo que los civiles de ese país
figuran entre los menos protegidos del mundo. Exhortó
a adoptar medidas inmediatas: “cuando los
medios de difusión que instigan el odio a
la manera rwandesa instan a atacar a civiles indefensos,
a asesinar a las minorías y a atacar a las
organizaciones internacionales de asistencia humanitaria,
es preciso enjuiciar a los autores”. Si no
hay posibilidad de que se apliquen sanciones severas
y rigurosas a quienes emiten mensajes incendiarios,
los medios que instigan el odio seguirán
siendo una grave amenaza para la paz y la reconciliación
nacional.
Contexto
- Côte
d'Ivoire obtuvo su independencia en 1960 y disfrutó
de varios decenios de unidad y crecimiento económico,
por lo que adquirió una buena reputación
como caso de éxito africano. En el decenio
de 1990 se instauró la democracia, pero
el descontento de algunos grupos suscitó
una serie de golpes de Estado, que a su vez
condujo al pleno estallido de la guerra civil
en 2002. En 2003 se concertó un acuerdo
de paz con la intermediación de Francia,
pero esta paz endeble no fue consolidada.
- En
2004, la ONUCI estableció su propia estación
radiodifusora para contrarrestar los efectos
de la propaganda incendiaria y los mensajes
de odio. Inicialmente cubría Abidján,
pero posteriormente la estación amplió
su alcance hasta llegar a poblados en poder
de los rebeldes en el norte. En diciembre de
2004, se aprobó una nueva Ley de prensa
que prevé sanciones contra las malas
prácticas periodísticas y medios
de inculcar ética periodística.
- En
diciembre de 2005, Charles Konan Banny fue designado
Primer Ministro interino. Su designación
fue apoyada por mediadores africanos y por las
Naciones Unidas, para impulsar el proceso de
paz estancado en Côte d'Ivoire. El Primer
Ministro enfrenta tareas difíciles, entre
ellas desarmar a las fuerzas rebeldes y a las
milicias que apoyan al Gobierno, empadronar
a los votantes y organizar elecciones para el
31 de octubre.
- En
enero de 2006, las fuerzas y los bienes de las
Naciones Unidas fueron atacados por miembros
de un grupo político, los “Jóvenes
patriotas”, y posteriormente se evacuó
provisionalmente a los funcionarios internacionales.
Lo que es más alarmante es que en algunas
localidades hubo incitaciones al ataque proferidas
por líderes milicianos y de la prefectura,
quienes se apoderaron de las estaciones de radio
locales y las usaron para difundir mensajes
de odio y exhortación a la destrucción.
El Consejo de Seguridad impuso sanciones a dos
jóvenes líderes y un comandante
rebelde. El Representante Especial del Secretario
General, Pierre Schori, advirtió que
“predicar la violencia equivale a esforzarse
por que el proceso de paz fracase”.
- El
Secretario General Kofi Annan condenó
que se recurra a los medios de difusión
para emitir mensajes de odio y exigió
que todos los partidos y todos los líderes
desistan de esos intentos. El Consejo de Seguridad
exhortó a aplicar sanciones a quienes
inciten a la violencia y el odio, inclusive
a quienes recurran a los medios de difusión.
- El
Secretario General indicó que los preparativos
de las elecciones y el papel de los medios de
difusión son los problemas actuales más
importantes. Es preciso adoptar medidas concretas
y dinámicas a fin de comenzar a poner
en práctica el programa de desarme, desmovilización
y reintegración, dispersar las milicias,
reasumir la autoridad del Estado, empadronar
a los votantes y preparar las elecciones.
- Un
informe dado a conocer por la Oficina de Coordinación
de Asuntos Humanitarios el 27 de abril indica
que desde los comienzos de la crisis actual
en 2002, cuando el fallido golpe de Estado contra
el Presidente Laurent Gbagbo desembocó
en la guerra civil, se estima que han quedado
desplazadas unas 700.000 personas. De ellas,
un 90% viven con otras familias en cinco grandes
zonas urbanas, lo cual impone graves tensiones
económicas a muchos de los anfitriones.
El informe también indica que un 50%
de esas personas desplazadas dice que su estado
de salud ha empeorado, mientras un 30% de los
niños desplazados no puede asistir a
la escuela.
PARA OBTENER MÁS INFORMACIÓN:
Operación de las Naciones Unidas en Côte
d'Ivoire (ONUCI):
Margherita Amodeo, Tel: +225 0620 33 05, E-mail:
amodeo@un.org
Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación
de Asuntos Humanitarios (OCAH): :
Besida Tonwe, Jefe, Oficina Regional de la OCAH
para el Apoyo al África Occidental
Tel: (+225) 22 40 5170, E-mail: tonwe@un.org or
besida@ocha.ci
Pierre Marie N'Gore, Oficial de Información
Pública, Tel: +225 22 40 5172
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