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Liberia:
Los retos de desarrollo ocupan un lugar prominente
en la agenda, al recuperarse el país tras años
de guerra civil
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Votantes
en Liberia hacen fila con el agua hasta las
rodillas el día de las elecciones |
El
país, al emprender el camino sembrado de obstáculos
de la transición desde una guerra cruenta hacia
la estabilidad de la paz y el desarrollo, enfrenta
una gama de retos críticos que suelen escapar
a la mirada de los medios de difusión mundiales.
Crónica
En momentos en que Liberia emerge de las sombras de
una devastadora guerra civil que duró 14 años,
los coletazos de su pasada historia de odios étnicos,
violencia y corrupción, sumados al arresto
del ex Presidente Charles Taylor, acusado de crímenes
de guerra, tienden a atraer intensamente la atención
de los medios de difusión. Pero existe otra
historia, igualmente espectacular, de los formidables
retos que enfrenta el país al tratar de lograr
alguna apariencia de normalidad en un Estado que era
inoperante y no proporcionaba servicios públicos
de ningún tipo. Los efectos de la mala gestión
económica, la corrupción gubernamental,
los abusos administrativos y la desintegración
de las infraestructuras fueron agravados por los efectos
socioeconómicos y humanitarios de las sanciones.
Es difícil sobrestimar la importancia de esta
iniciativa, dado que cualquier adelanto hacia una
situación de mayor estabilidad y seguridad
depende de cuán rápidamente se restauran
los servicios básicos y se recupera el impulso
económico. “La experiencia nos ha enseñado
que un esfuerzo incompleto en la consolidación
de la paz suele ser el preludio de la reanudación
del conflicto”, dice Alan Doss, Representante
Especial del Secretario General Kofi Annan en el país
y jefe de la Misión de las Naciones Unidas
en Liberia (UNMIL), la cual desempeñó
un papel de importancia vital en la estabilización
del país y sigue siendo un factor clave en
el establecimiento de las bases para la paz y la estabilidad
duraderas.
La
primera mujer Jefa de Estado de África, la
Presidenta Ellen Johnson-Sirleaf, ganadora de las
recientes elecciones organizadas por las Naciones
Unidas, tiene ante sí numerosas tareas acuciantes
en momentos en que el país trata de superar
el trauma de su prolongada guerra civil y avanzar
con su agenda de desarrollo. Entre esas tareas cabe
mencionar la reintegración de excombatientes,
el reasentamiento de desplazados internos y refugiados
que se han repatriado, la creación de empleos
y otras oportunidades de obtener ingresos, la reparación
y rehabilitación de la infraestructura destruida
durante la guerra, la reestructuración y reforma
de las fuerzas armadas y policiales, la consolidación
de la autoridad del Estado en todo el país
y la labor de la Comisión de la Verdad y la
Reconciliación. Un importante factor clave
para el aumento de los ingresos es instaurar mecanismos
que satisfagan las condiciones para que se dejen sin
efecto las sanciones impuestas por las Naciones Unidas
sobre las exportaciones de maderas y diamantes, las
cuales podrían proporcionar ingresos con destino
a la reconstrucción nacional y la recuperación
económica.
Contexto
- Liberia
está abrumada por una deuda externa de
3.700 millones de dólares, un PIB per cápita
que, según estimaciones, disminuyó
un 90%, desde 1.269 dólares en 1980 hasta
163 dólares en 2005, y una tasa de desempleo
superior al 80%.
- No
hay servicios públicos en funcionamiento
y la gran mayoría de liberianos carece
de acceso a abastecimiento de electricidad y agua,
instalaciones básicas de saneamiento o
servicios de salud. Casi todos los servicios médicos
son provistos por organizaciones no gubernamentales
internacionales y organismos de las Naciones Unidas.
- Los
caminos y los puentes, necesarios para la apertura
de los mercados, la reducción del desempleo,
el acceso del socorro humanitario a zonas rurales
y la mayor protección del medio ambiente,
están en situación espantosa y necesitan
reparaciones. Si bien los ingenieros de la UNMIL
y los miembros del equipo de las Naciones Unidas
en el país han emprendido tareas de rehabilitación
de importantes redes viales a fin de facilitar
el regreso de los desplazados internos y los refugiados,
es mucho más lo que queda por hacer.
- El
sistema educacional está en ruinas; no
hay docentes calificados y se carece de recursos
para rehabilitar edificios escolares.
- Liberia
no tiene un sistema judicial que funcione eficazmente;
fuera de la capital, Monrovia, la mayoría
de los edificios de tribunales han quedado destruidos
y se oye hablar de “sentencias por el juicio
de Dios”. Es preciso reemplazar la cultura
de impunidad que proliferó en ausencia
de un sistema judicial con otra de respeto a los
derechos humanos e imperio de la ley.
- Durante
la guerra civil, los recursos humanos del país
disminuyeron a causa del éxodo de profesionales
y las defunciones atribuibles a la crisis. Infraestructuras
socioeconómicas de importancia vital fueron
arrasadas cuando la mala administración
pública, la malversación de fondos,
el contrabando en la exportación de recursos
naturales y la mala gestión económica
acarrearon lamentables consecuencias.
- Al
finalizar la guerra civil, había en el
país 314.000 desplazados internos registrados
y 340.000 refugiados registrados por el ACNUR
en países vecinos. Si bien en abril de
2006 llegó a término el proceso
de regreso de los desplazados internos respaldado
por las Naciones Unidas y la mayoría de
los refugiados se han repatriado, continúa
la tarea de reasentamiento, pues los repatriados
se esfuerzan por reconstituir sus vidas y sus
comunidades.
PARA
OBTENER MÁS INFORMACIÓN:
Departamento de las Naciones Unidas de Operaciones
de Mantenimiento de la Paz (DOMP):
Cherrie-Anne Vincent (Oficial de Operaciones, Equipo
del África Occidental), Tel: +1 917 367 5433,
E-mail: vincentc@un.org
Misión de las Naciones Unidas en Liberia
(UNMIL):
Christine Koerner, Tel : +231 6 586862, E-mail: koerner@un.org
Departamento de las Naciones Unidas de Asuntos
Económicos y Sociales (DAES):
Oumar Diallo, Oficial de Asuntos Económicos,
Tel. +1 212 963 8408, E-mail: dialloo@un.org
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