BOLETIN ONU
Naciones Unidas - Centro de Información, México
No. 02/172
9 de diciembre de 2002
 

20 ANIVERSARIO DE LA CONVENCIÓN DE LA ONU SOBRE EL DERECHO DEL MAR

"EN UN MUNDO DE INCERTIDUMBRE E INSEGURIDAD... LA CONVENCIÓN SOBRE EL DERECHO DEL MAR HA PERMITIDO ASEGURAR EL IMPERIO DE LA LEY", ANNAN

 


Palabras del Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, en la celebración del vigésimo aniversario de la apertura a la firma, en 1982, de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar

Nos reunimos para celebrar el 20 Aniversario de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, de 1982. La Convención fue un hecho histórico para el derecho del mar y para las Naciones Unidas. Ambiciosa en su alcance y abarcadora en su propósito, la Convención fue diseñada para adjudicar derechos y responsabilidades en los océanos --entre Estados y organizaciones.

Para muchos conocida como "una constitución para los océanos", la Convención ha establecido un marco legal de principios generales y reglas que gobiernan la división del espacio oceánico y regulan todas las actividades dentro de su perímetro. Como lo es una constitución, es una base sólida --un documento permanente que establece orden, estabilidad, confiabilidad y seguridad-- todo ello basado en el imperio de la ley. En un mundo de incertidumbre e inseguridad, es realmente un enorme logro el haber establecido esta Convención y asegurar el imperio de la ley en un elemento donde los seres humanos de las distintas naciones han interactuado a través de los siglos.

En cada una de las áreas principales cubiertas por la Convención --el uso pacífico del mar, navegación y comunicación, utilización equitativa y eficiente de los recursos marinos y la preservación del entorno marino -- han emergido nuevos retos que requieren de nuevas interpretaciones y acción vigorosa. La Convención es un documento vivo, adaptable al cambio -- y,. ciertamente, mucho ha cambiado desde su adopción y nuevas áreas surgirán en el futuro. Los viejos problemas se han tornado más agudos y han surgido nuevos problemas.

Los autores de la Convención sabían que todos los problemas y usos del océano están interrelacionados y que un enfoque regulatorio por partes no sería suficiente. De tal forma, elaboraron una Convención que ha tratado de enfrentar, por lo menos al nivel de principios generales, todos los problemas, todas las actividades, todos los recursos y todos los usos de los océanos. También trataron de tomar en cuenta y balancear los derechos e intereses de todos los grupos de Estados.

Al así hacerlo, han creado una Convención que propicia la explotación racional de los recursos del mar, sean vivos e inertes, y la conservación de los recursos vivos. Establece un marco abarcador y progresista para la protección del entorno marino, un régimen para la investigación científica marina, principios para la transferencia de tecnología y, finalmente, un sistema abarcador y legalmente válido para la solución de disputas.

Por otra parte, la puesta en práctica de ciertos aspectos ha sido inadecuada. Tal y como subrayado en la reciente Cumbre Mundial para el Desarrollo Sostenibles, las áreas pesqueras del mundo están siendo progresivamente agotadas, y el entorno marino está siendo progresivamente degradado.

Estas constituyen amenazas no sólo a la seguridad alimentaria y al sustento de muchas comunidades costeras, sino también a la salud y la propia vida humana. Los océanos fueron la fuente de la vida y continúan siendo su sustento. Los océanos y los mares son vitalmente importantes para el ecosistema terrestre. Le proveen recursos vitales para la seguridad alimentaria, y sin ellos no podrán sostenerse la prosperidad económica ni el bienestar de las presentes y futuras generaciones.

Si la Convención ha de tener éxito en enfrentar estas amenazas, es necesario mejorar la cooperación y coordinación entre los Estados. Debido a que estos temas relacionados con los océanos son abordados por muchas organizaciones diferentes --en los niveles nacional, subregional, regional y global-- la comunicación y la coordinación constantes son necesarias para lograr una operación efectiva. Permítanme terminar, por lo tanto, apelando a todos los Estados que aún no lo han hecho a ratificar la Convención. No puede haber mayor tributo a su éxito e importancia que contribuir a que sea verdaderamente universal. De así lograrse, serán fortalecidos en su conjunto la paz y la seguridad, el desarrollo y el comercio, la cooperación y el imperio de la ley.

Presidente Mazaryk no.29, piso 6
Col. Chapultepec Morales
C.P. 11570
tel. 5263-9727


* Sólo para uso informativo, no es documento oficial