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Señor
Presidente:
La resolución que el
Consejo de Seguridad ha aprobado hoy ha reforzado la causa de la paz
y ha dado un ímpetu renovado a la búsqueda de la seguridad
en un mundo cada vez más peligroso.
La resolución establece en términos claros la obligación
del Iraq de cooperar con las Naciones Unidas para conseguir el desarme
final y completo respecto de sus armas de destrucción en masa.
La resolución no deja duda alguna en cuanto a la naturaleza de
estas obligaciones y el modo en que deben cumplirse. Ahora el Iraq tiene
una nueva oportunidad de cumplir todas las resoluciones pertinentes del
Consejo de Seguridad.
Yo insto a los dirigentes iraquíes -por el bien de su pueblo y
de la seguridad y el orden mundiales- a que aprovechen esta oportunidad
y comiencen así a poner fin al aislamiento y los sufrimientos del
pueblo iraquí. No obstante, si el Iraq mantiene su actitud desafiante,
el Consejo de Seguridad deberá asumir sus responsabilidades.
Esta resolución se basa en el derecho, en el esfuerzo colectivo
y en la legitimidad única de las Naciones Unidas. Constituye un
ejemplo de diplomacia multilateral al servicio de la causa de la paz y
la seguridad.
La resolución da forma a un compromiso renovado para impedir el
desarrollo y la propagación de armas de destrucción en masa,
y al deseo universal de que esta meta se alcance por medios pacíficos.
Yo felicito a los dirigentes y a los miembros del Consejo que tanto han
trabajado para negociar esta resolución. Sé que no ha sido
fácil llegar a un acuerdo. Han hecho falta a la vez paciencia y
perseverancia. Pero el esfuerzo ha valido la pena. Cuando el Consejo se
une envía una señal muy potente. Yo espero que el Iraq prestará
atención a esta señal.
Deseo también expresar mi reconocimiento a los países, en
particular los miembros de la Liga de los Estados Árabes, que persuadieron
al Iraq a deponer su precedente actitud.
Es importante que los gobiernos que tienen influencia con el Iraq sigan
unidos en el empeño de conseguir que este país cumpla sus
obligaciones internacionales.
Nos aguarda un camino difícil y peligroso. Pero la Comisión
de las Naciones Unidas de Vigilancia, Verificación e Inspección,
y el Organismo Internacional de Energía Atómica, habilitados
por esta resolución, disponen de los medios necesarios para llevar
a cabo su vital tarea.
Para realizarla con éxito necesitarán la cooperación
plena e incondicional del Iraq y la determinación constante de
la comunidad internacional de perseguir su objetivo común de un
modo unitario y eficaz.
Estamos en un momento de prueba para el Iraq, para las Naciones Unidas
y para el mundo entero. El objetivo consiste en lograr el desarme pacífico
del Iraq en cumplimiento de las resoluciones del Consejo de Seguridad,
y conseguir un futuro mejor y más seguro para su población.
La manera en que se resuelva esta crisis afectará en gran medida
a la situación de la paz y la seguridad en la región y en
todo el mundo en los años venideros.
Yo felicito al Consejo por haber actuado hoy con ánimo resuelto
y decidido.
Muchas gracias.
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Presidente
Mazaryk no.29, piso 6
Col. Chapultepec Morales
C.P. 11570
tel. 5263-9727
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* Sólo para uso informativo, no es documento oficial
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