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PRESIDENTE VICENTE FOX: ¡Hola!
LIC. RODOLFO ELIZONDO TORRES: Muy buenas tardes.
El señor Presidente de la República Vicente Fox Quesada
hará un resumen de los trabajos realizados en la Reunión
de Retiro con los Mandatarios de la Conferencia, así como algunas
de las conclusiones y resultados de la Conferencia de Monterrey.
Quisiera dejar muy claro que no es una conferencia de prensa y por lo
tanto, no habrá preguntas.
Muchas gracias. Adelante, señor Presidente.
PRESIDENTE VICENTE FOX: Bien, muy buenas tardes.
Primero -y antes que nada- un saludo bien afectuoso para cada una y cada
uno de ustedes, por haber hecho una cobertura tan profesional, tan amplia,
tan profunda de esta conferencia.
Buena parte del éxito de la misma se les debe a ustedes, a su trabajo,
donde la opinión pública fue ampliamente informada de lo
que ha sucedido aquí.
Sucedieron muchas cosas buenas en esta Conferencia. La primera de ellas:
una Conferencia realizada en paz, con tranquilidad, donde logramos generar
un clima de reflexión, donde vino cada uno de los participantes
a exponer sus ideas; donde a través del debate, se logró
generar un verdadero consenso y donde además de ese consenso que
ya todos ustedes conocen, hubo todavía una ampliación de
más ideas que quedan pendientes para seguirlas tramitando.
Creo que aquí México cumplió y cumplió ampliamente.
Podemos estar bien orgullosos y orgullosas -los mexicanos- de haber podido
aportar a esta Conferencia ese clima, ese ambiente de discusión
y de diálogo tan constructivo y tan productivo.
Me parece que en tiempos recientes, no ha habido ninguna reunión
de estas, que salga tan tranquila, que se lleve a cabo con la participación
de todos, escuchando a todo mundo con una gran tolerancia, con una gran
apertura y esto creo que sienta un nuevo ejemplo.
Sin duda aquí se le da un gran impulso a un proceso que arrancó
las Naciones Unidas, que hace un círculo virtuoso de desarrollo,
donde en la Conferencia de Doha -que acaba de sostenerse unos meses atrás-
se discute, se aprueba y se compromete un nuevo programa para el comercio
internacional.
La Reunión de la Organización Mundial de Comercio fue verdaderamente
exitosa y dejó compromisos marcados, de manera muy clara.
Se inició ahí precisamente porque todos los países
consideramos que el comercio es la palanca número uno del desarrollo.
Inclusive más allá que la aportación de recursos,
es el comercio el que realmente trae a los países una verdadera
capacidad de desarrollo.
En segundo término, viene esta Conferencia de Monterrey, donde
hablamos del financiamiento para el desarrollo y creo que aquí
toma un nuevo impulso este tema.
Hacía tiempo -décadas- que no se revisaba tan a fondo la
situación del financiamiento al desarrollo. Han cambiado las condiciones
del desarrollo. Por tanto, es necesario cambiar las condiciones del financiamiento
al desarrollo.
Esto es lo que ha sido esta Conferencia, que ha logrado darle un gran
impulso -de nuevo- al financiamiento al desarrollo.
En tercer lugar, podemos hablar aquí de un nuevo compromiso entre
países, entre países de vanguardia y países que están
a la retaguardia.
Podemos hablar -una pastilla, muchísimas gracias- podemos hablar
de un nuevo acuerdo, de un nuevo espíritu que se genera aquí,
en Monterrey, donde hay un entendimiento claro de que el desarrollo surge
de los propios países: que cada país y cada economía
es responsable de generar su propio camino al desarrollo.
Pero se reconoce también que si no hay las condiciones globales,
si no hay los recursos que faciliten este proceso de desarrollo, aún
el mejor de los esfuerzos que pueda realizar un país puede quedar
truncado, de no contarse con el financiamiento de apoyo, con la apertura
de los mercados y el comercio, con el acceso a los conocimientos, la educación
y la tecnología.
Por tanto, de aquí sale esta nueva filosofía y este nuevo
espíritu de que hay que sumar el esfuerzo global con el esfuerzo
local y particular de cada país.
Por último, salen también ideas de vanguardia, que por ejemplo
tienen que ver con la búsqueda de mecanismos para financiar lo
que se ha dado por denominar "los bienes públicos", mecanismos
que permitan que se impulse la protección de estos bienes públicos
y -a la vez- se impulse el uso para toda la humanidad en estos bienes
que a todo mundo corresponden.
Ha sido, pues, en esta materia un éxito esta conferencia. Por el
otro lado, tiene una gran innovación en cuanto a esta reunión
que precisamente acabamos de terminar en la cual los Jefes de Estado participamos
de manera directa, de manera individual y donde pudo darse también
un clima que permitió el proponer ideas adicionales, donde celebra
a la vez una serie de hechos que me voy a permitir referir algunos de
ellos.
En este encuentro de lo que hemos denominado "El Retiro", se
tocaron cuatro grandes capítulos o áreas para provocar el
debate, para provocar la discusión y para lograr ideas adicionales.
Uno de ellos: la nueva Agenda Integral del Desarrollo.
Aquí analizamos los cambios en el mundo que demandan una nueva
agenda para el desarrollo, diferente de lo que hoy existe y donde el financiamiento
se vuelve un asunto crucial.
Aquí también se estuvo de acuerdo en que la globalización
no es una panacea y que encierra contradicciones, que es una modalidad
de desarrollo que crece en el presente el mayor potencial de promoción
y de bienestar mundial.
Subrayamos que ser socios conlleva consecuencias y que, precisamente entre
otras es ser corresponsables, a saber hay que aceptar que hay igualdad
dentro de la diversidad, que hay que respetar las diferencias y evitar
la disolución de las identidades.
Hubo motivo de consenso en la necesidad de extender la apertura de mercados
y los flujos de capital privado. Pero muchos de mis colegas señalaron
que no basta eliminar barreras al comercio, sino que se requiere promover
integralmente el desarrollo y que además se requiere terminar con
los subsidios, sobre todo aquellos que se dan a la exportación
de productos, principalmente alimenticios y agropecuarios.
Muchos de los colegas también subrayaron que los países
menos desarrollados deberán de mejorar sus instituciones y prácticas
corporativas; deberán de avanzar en honestidad, transparencia y
rendición de cuentas, que la democracia es un ingrediente fundamental
para el desarrollo y que a la vez políticas económicas sanas,
sólidas es la única manera de crear un clima propicio para
promover la inversión y la atracción de capitales.
Se subrayó también y comentamos la importancia del tema
de la migración, la movilidad laboral en el crecimiento económico
global, así como el papel central -y éste es un tema importante-
que juegan las remesas de transferencias financieras de migrantes a sus
familias, a sus países de origen.
Se indicó que en varios países ya representa más
del 10 por ciento del Producto Interno Bruto de ese país, lo que
son estas remesas que hacen los migrantes.
Varios de los Jefes de Estado o de Gobierno reconocieron que si bien las
decisiones de algunos países industrializados para promover la
asignación de más recursos, como fue el caso de los Estados
Unidos, donde se incrementan -según lo anunció el propio
Presidente Bush- 5 mil millones de dólares más que se van
ir añadiendo a la situación actual año con año
para los próximos tres años. Esto lo ratificó en
la reunión del retiro el propio Presidente Bush.
De igual manera, queda confirmado el esfuerzo que harán los países
europeos para llegar hasta el 0.39 por ciento del Producto Interno Bruto
de esos países y que esto también incrementa de manera considerable
los flujos y fondos que van en apoyo al desarrollo hacia países
pobres.
Discutimos también la necesidad de una mejor coordinación
de estos recursos, la administración y el manejo de los mismos,
la vía por la cual llegan a los países, ya sea la vía
bilateral o la multilateral, que es normalmente a través de las
instituciones globales de financiamiento.
Hay -pues- la idea de buscar que esta coordinación sea eficaz,
puesto que esto va a permitir que los fondos que van a los países
sean mucho más efectivos.
También hablamos del terrorismo, de la necesidad de garantizar
la paz y la seguridad mundiales, al igual que la paz y la seguridad dentro
de cada país como un requisito sine qua non para que se den verdaderos
procesos de desarrollo.
El segundo gran tema tuvo que ver con el papel de los organismos e instituciones
multilaterales, el papel que estas instituciones están jugando
y que deben de seguir jugando es fundamental y estratégico para
corregir asimetrías entre economías diferentes y para impulsar
estos procesos locales y regionales de desarrollo en los países
y las regiones menos favorecidas.
Se reclama una mayor participación de los países en la toma
de decisiones, en la toma de decisiones para el desarrollo y para el impulso
a estas instituciones globales.
Se señaló también por mis colegas que el financiamiento
adecuado para una nueva concepción de desarrollo requiere de nuevos
instrumentos para apoyar aquellas economías que han adoptado políticas
económicas sólidas, pero que aún carecen de acceso
a los mercados de capital.
Finalmente, en este tema -y a pesar de que no todos coincidimos en los
mismos puntos- acordamos la necesidad de efectuar evaluaciones periódicas
de los avances en las direcciones apuntadas y que se van a tratar de establecer
metas y objetivos más precisos, para que se pueda dar este seguimiento
y se pueda asegurar que lo que hoy ha resultado de esta Conferencia y
que plantea los cambios que ya estamos dando a conocer, al final lleguen
a donde tienen que llegar y se cumplan los objetivos que se tienen que
cumplir, particularmente aquellos que tienen que ver con las metas del
milenio.
Entonces, habrá un proceso de control, de supervisión y
de aseguramiento que sucedan las cosas.
En suma, considero que el retiro de Jefes de Estado y de Gobierno ha sido
un acontecimiento sin precedentes en conferencias internacionales, debido
al gran número de participantes que vinieron de todas las regiones
del mundo y que además representan los distintos niveles de desarrollo
para cada una de sus economías y de sus países.
El espíritu de Monterrey representa un cambio en la tendencia del
debate, es un punto de inflexión en la agenda integral del desarrollo.
El retiro de hoy encierra una virtud crucial, hemos discutido una amplia
gama de temas durante tres horas, casi cuatro horas. Algunos de estos
temas cuentan con un amplio consenso, otros apenas se perfilan, planteados
en este Foro de Monterrey.
Sin embargo, el debate que sostuvimos el día de hoy los Jefes de
Estado y de Gobierno, me lleva a vaticinar que muchos de estos temas pasarán
del discurso a la agenda y de la agenda al consenso y a su aplicación.
Confío en que la discusión y la reflexión de este
retiro contribuirán a extender e impulsar el espíritu de
Monterrey y a pasar -como señaló el secretario general Kofi
Annan- del acuerdo a la acción.
Terminaría yo por hacer un amplio reconocimiento a una enorme cantidad
de gentes, de personas que tuvieron participación en esta Conferencia:
A la Organización de las Naciones Unidas por su participación
profesional y comprometida, a los miembros del Gobierno Federal y las
distintas dependencias del mismo, tanto en materia de seguridad como en
materia de organización, al igual que a la Secretaría de
Relaciones Exteriores, por su trabajo de convocatoria y por su trabajo
de conducción en esta Conferencia
Y finalmente a ustedes, como señalé al principio, que también
han sido parte fundamental de el éxito de esta Conferencia que
deja un gran sabor de boca y que impulsa la materia del financiamiento
global en un sentido de alto compromiso con los países pobres,
con la pobreza, con la marginación y con el desarrollo sustentable
en el mundo entero. A ustedes muchas gracias.
LIC. RODOLFO ELIZONDO TORRES: Muchas gracias, buenas tardes.
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