BOLETIN ONU
Naciones Unidas - Centro de Información, México
No. 01/099
20 de septiembre de 2001
 

LA IMPORTANCIA DE LA COOPERACION, EL CUMPLIMIENTO Y EL APOYO A LAS VICTIMAS DE LAS MINAS ANTIPERSONAL, TEMAS DESTACADOS POR LOS REPRESENTANTES DE LOS ESTADOS PARTE DE LA CONVENCION DE OTTAWA
 


Finaliza el intercambio general de opiniones

La importancia de la cooperación entre los Estados, y de los Estados con la sociedad civil fueron algunos de los temas más destacados hoy por los Estados Parte que participaron en el intercambio general de opiniones sobre la Convención de Ottawa.

Los Estados Parte, los observadores, y otros participantes destacaron que la cooperación es una de las razones del éxito del tratado, y un elemento esencial en la lucha contra las minas antipersonal.

Los temas del cumplimiento y la verificación también fueron resaltados por los participantes. Las organizaciones no gubernamentales como la Campaña Internacional para la Prohibición de Minas Terrestres presentaron informes a la Reunión sobre violaciones de la Convención cometidas por algunos de los Estados Parte y de los signatarios.

Ante la Reunión, también se presentaron solicitudes para intensificar los procedimientos para la verificación y el cumplimiento del tratado. La necesidad de mantener e incrementar el apoyo internacional a las actividades relacionadas con las minas, particularmente en los países menos desarrollados, fue otro de los temas abordados por los participantes. Asimismo, manifestaron su deseo de que sea aumentado el apoyo de largo plazo a las víctimas de las minas antipersonal.

La mayoría de los oradores, solicitó que se hiciese un esfuerzo para estimular a los países que no lo han hecho para ratificar la Convención. En la Reunión, también participaron varios Estados observadores quienes explicaron las dificultades que les han impedido adherirse al tratado.

En las sesiones de hoy intervinieron los representantes de los siguientes países: Albania, Argentina, Belarús, Bolivia, Bosnia y Herzegovina, Bulgaria, Camboya, Camerún, Chad, Chile, Colombia, Congo, Ecuador, Eslovaquia, Etiopía, Filipinas, Guatemala, Honduras, Indonesia, Malasia, Malta, México, Nueva Zelandia, Panamá, Polonia, República Checa, República Democrática Popular de Lao, República de Yugoslavia, Rumania, Santa Sede, Sudáfrica, Sudán, Turquía, Venezuela y Yemen. El representante de Uganda ejerció el derecho de réplica.

También participaron los representantes de la Comisión Europea, el Centro Internacional de Desminado de Ginebra, el Comité Internacional de la Cruz Roja, la Organización de Estados Americanos, la Organización Panamericana de la Salud y Organización Mundial de la Salud, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y el Servicio de las Naciones Unidas de actividades relativas a las Minas.

Hoy 20 de septiembre los Estados Parte, tendrán consultas oficiosas. La próxima sesión está programada para el viernes 21 a las 10 de la mañana.

Antecedentes

En el segundo día de la Tercera Reunión de los Estados Partes de la Convención para la Prohibición del Empleo, Almacenamiento, Producción y Transferencia de Minas Antipersonal y sobre su Destrucción (conocida como la Convención de Ottawa) se programó para la sesión matinal la continuación del intercambio general de opiniones iniciado la tarde del día anterior. Durante la sesión vespertina se programó el debate de algunos aspectos específicos del tratado.

Para obtener información adicional sobre los antecedentes de la Convención y de las reuniones de los Estados Partes, puede referirse al Boletín ONU no. 3 de la Reunión en Managua.

Intercambio general de opiniones

El representante de México expresó el reconocimiento de su país por la iniciativa de realizar la Tercera Reunión de la Convención de Ottawa en Managua, uno de los países más afectados por minas de la región centroamericana. Puntualizó que muchos habían sido testigos de la octava destrucción de minas en Nicaragua, lo que muestra la vigencia y eficacia de la Convención. México, continuó, considera una alta prioridad la universalidad y la consolidación del régimen establecido por la Convención. La aplicación de la misma, agregó, se ha visto reflejada en la drástica reducción del número de países productores de minas, en el cese prácticamente de sus exportaciones y en la destrucción de las mismas.

El representante manifestó preocupación por los 250 millones de minas diseminadas en el mundo y porque los más importantes productores de minas antipersonal aún no se han adherido a este instrumento internacional. El representante de México hizo un llamado para que cese por completo el empleo de minas antipersonal en todo el mundo y manifestó el deseo de que los dos países del hemisferio que no habían firmado la Convención lo hicieran.

El representante de la República Checa dijo que la acción contra las minas antipersonal debe continuar. Agregó que su país se sumaba a la declaración de la Unión Europea e hizo un recuento de las actividades que la República Checa ha realizado para lograr la implementación de la Convención, incluyendo el papel desempeñado por las tropas checas en las actividades de desminado del SFOR y el KFOR. Informó a los Estados Partes que para junio del 2001 su país había logrado la destrucción total de sus arsenales de minas, conforme a la Convención de Ottawa. Asimismo, indicó que seguía con atención el debate sobre las minas antivehículos que pueden ser utilizadas como minas antipersonal.

El Representante de Malasia señaló que se había logrado un progreso significativo desde que los Estados Partes se reunieron por primera vez en Maputo en 1999. Los resultados prácticos que se habían obtenido habían motivado la universalidad del tratado y continuarían haciéndolo. Apuntó que la adhesión al tratado estaba aún por debajo de las expectativas, especialmente en la región Asia Pacífico. Un programa colectivo debía ser iniciado para promover la participación en dicha región libre de minas antipersonal de Asia en el año 2001 y a pesar de las excepciones provistas en el tratado, había decidido no conservar minas. Dijo que la Convención misma, y sus medidas de transparencia, apoyaban la seguridad regional. Malasia, indicó, apoyaba la propuesta de establecer una unidad en Ginebra. También dijo que las actividades en los períodos entre sesiones continúan siendo importantes, al igual la cooperación con la sociedad civil.

El representante de Eslovaquia dijo que las minas antipersonal eran un problema relacionado con la paz y la seguridad mundiales y que eran una amenaza para los seres humanos. Eslovaquia se sumó a la declaración emitida por la Unión Europea. Sin duda, precisó, se han logrado avances, pero el problema de las minas terrestres continúa existiendo y queda mucho por hacer. El período entre sesiones del proceso de Ottawa es de gran importancia, agregó. También informó que la destrucción de los arsenales de Eslovaquia había sido concluida el año pasado y que la experiencia y tecnologías de su país estaban disponibles para todo aquel que buscara cumplir con sus obligaciones relacionadas con el tratado. Comentó que la universalidad de la Convención era probablemente el mayor reto que debían enfrentar los Estados Parte. Ningún país, aclaró, puede combatir por sí sólo las minas, por ello el representante instó a la cooperación internacional para contrarrestar el problema. Asimismo, invitó a los países que aún no han firmado el tratado a hacerlo.

El representante de Sudáfrica expresó su satisfacción por la decisión de continuar la reunión a pesar de los ataques terroristas perpetrados la semana pasada. Indicó que le animaba observar que los Estados Partes, las organizaciones intergubernamentales y las organizaciones no gubernamentales participaban en las actividades entre períodos de sesiones. También afirmó el apoyo de su país a la propuesta de establecer en Ginebra una unidad de apoyo a la puesta en práctica de la Convención, la cual proporcionaría la base logística necesaria para desarrollar el proceso entre sesiones. Sudáfrica, indicó su representante, siempre se había opuesto a medidas costosas o difíciles orientadas a la verificación y mantenía esta posición. Las medidas dirigidas a asegurar el cumplimiento de la Convención deberían estar basadas en la transparencia y en la no-intervención.

El representante de Ecuador dijo que la reunión ofrecía un excelente foro para reforzar los principios de paz y hermandad que debían guiar toda acción. También describió las actividades emprendidas por Ecuador para lograr la puesta en práctica del tratado para obtener la asistencia internacional. Indicó que Ecuador no difería de las metas expresadas hoy por los Estados Parte. Cientos de miles de minas antipersonal habían sido destruidas y muchas más estaban siendo eliminadas de sus arsenales por lo que Ecuador cumplía con sus obligaciones, conforme a la Convención, y respondía al Reto de Managua de acudir a la Tercera Reunión de los Estados Parte libres de minas antipersonal.

El representante de Filipinas dijo que las minas continúan causando sufrimiento y muerte a las personas de todas partes del mundo. Indicó que esta reunión proporciona una oportunidad para evaluar el progreso logrado. También describió las actividades realizadas por su país para apoyar la erradicación de las minas. La implementación efectiva de la Convención depende del grado de cumplimiento de los Estados Parte y de los actores relacionados que no son Estados. Filipinas, señaló, ha logrado deshacerse completamente de sus arsenales de minas antipersonal. Sin embargo, aclaró que los grupos armados que actuaban más allá del control del Estado sí usaban minas terrestres, y que esto significaba que prohibir sólo a los Estados el uso de minas no significaba detener la colocación de nuevas minas. El representante expresó su apoyo a la propuesta de declarar ilegal el uso de minas. La completa cooperación de los actores que no son Estados era esencial para la implementación completa de la Convención. También hizo un llamado a la reunión para que considerara aumentar la asistencia técnica para aquellos países que la requieran para lograr cumplir las obligaciones relacionadas con las minas.

El representante de Guatemala señaló que la Convención ha demostrado su eficacia siendo un ejemplo de concertación entre la sociedad civil y los Estados para erradicar un arma perversa para la población no combatiente. Lamento la ausencia de Estados que aún producen y emplean minas. El representante puntualizó que el esfuerzo mundial debe convencerlos de sumarse a esta iniciativa humanitaria. El representante describió las actividades que Guatemala está llevando a cabo en relación con el reasentamiento de las poblaciones desarraigadas durante el enfrentamiento armado de 1994. Destacó que Guatemala se convirtió en el primer país del continente que legisló internamente las estipulaciones de la Convención.

El representante de Nueva Zelandia felicitó al Gobierno de Nicaragua por ser el país anfitrión de la Reunión a pesar de los acontecimientos de la semana pasada en los Estados Unidos. Puntualizó que los logros obtenidos gracias a la Convención de Ottawa son muy estimulantes para la seguridad internacional lo cual es una consecuencia de la implementación del tratado y la importancia que los gobiernos otorgan al documento. El representante manifestó satisfacción por las noticias que aparecen en la publicación «Land Mine Monitor” en donde se refleja la reducción el uso y la producción de las minas antipersonal. Sin lugar a dudas, añadió, el aspecto más estimulante es la disminución del número de víctimas. El representante, sin embargo, lamentó el gran número de minas antipersonal que aún quedan por desaparecer. Lamento también que algunos de los objetivos de la Convención aún no se han cumplido. Añadió que todavía está pendiente la creación de mecanismos de verificación y cumplimiento. El representante terminó destacando la contribución de Nueva Zelandia en lo relacionado con la prohibición y la remoción de minas.

El representante de Honduras dijo que la Convención era un documento jurídico de gran valor para su país. Describió a continuación, las actividades llevadas a cabo por su país para cumplir con la Convención. Destacó que no existía justificación ética para utilizar minas antipersonal como elemento de defensa en un territorio. También indicó que ningún tipo de acción externa ni bloqueo puede justificar el uso de estas armas cuyo uso son una violación de los derechos humanos. El representante indicó asimismo que la erradicación de minas antipersonal debe continuar y debe ser una de las principales prioridades de la comunidad internacional. Terminó lamentando la falta de recursos para terminar con el flagelo de las minas a la vez que solicitó ayuda a los países donantes para tal fin.

El representante de Argentina dijo que la región era un líder en la batalla contra las minas antipersonal. Destacó que la adhesión al tratado era esencial e insistió en que existía una gran preocupación en su país a causa de las minas antipersonal que hay en las Islas Malvinas. Informó también que se estaba llevando a cabo un estudio en conjunto entre su Gobierno y el del Reino Unido. El representante insistió en que la remoción de minas era una tarea esencial para la seguridad el desarrollo y la protección de la vida humana. La prohibición total de minas antipersonal, siguió, está estrechamente ligada a la asistencia internacional e igualmente al apoyo a las víctimas. La remoción de minas es una tarea importante. Argentina está dispuesta a cooperar y a proporcionar asistencia técnica. Al terminar el representante precisó que la Convención, en lugar de ser una violación de la seguridad de los Estados es una herramienta clave para la seguridad regional.

El representante de Bosnia y Herzegovina dijo que las minas que no han sido detonadas constituyen un problema importante para los países que han vivido en medio de conflictos armados. Añadió que muchos países que habían firmado y ratificado la Convención estaban enfrentándose a este problema. Destacó que las actividades llevadas a cabo por su país, para cumplir con las obligaciones de la Convención incluían la destrucción de sus arsenales y la destrucción de maquinaria utilizada en la fabricación de minas. Precisó que los accidentes en Bosnia y Herzegovina habían disminuido de 1996 a 1999 y que esto probablemente se debió a las campañas de educación, pero que con el regreso de los refugiados la situación había vuelto a complicarse, ya que las minas son la más seria amenaza para los refugiados que regresan al país. Terminó señalando que Bosnia depende de la asistencia de los países donantes a quienes agradeció y solicitó que continuasen con este tipo de asistencia.

El representante de Rumania dijo que su país, y otros, compartían su preocupación por las consecuencias de las minas antipersonal. Rumania apoyó la declaración de la Unión Europea y describió las medidas que su país había emprendido para cumplir con sus compromisos conforme a la Convención, incluyendo las medidas legislativas. La Convención había entrado en vigor para Rumania apenas en el 2001, y ésta es la primera reunión a la que asiste como Estado Parte, pero el proceso de destrucción de sus arsenales de minas ya ha comenzado, bajo la observación internacional.

El representante de la Santa Sede señaló que la ausencia de algunas delegaciones y el reducido número de otras hacían recordar los trágicos eventos de la semana pasada. La esperanza de tranquilidad que se tenía para el tercer milenio de la era cristiana ha sido minada por la tormenta. Expresó que esperaba que estos eventos no dieran lugar a una espiral de violencia. Dijo que las primeras dos reuniones de los Estados Parte han producido luces y sombras. Un ejemplo de luz era la disminución de la producción de minas antipersonal. Entre las sombras está el uso de minas antivehículos que tienen el mismo efecto de las minas antipersonal, así como el desarrollo potencial de nuevas armas que remplazarían aquellas que han sido prohibidas. Indicó que esperaba que esta reunión disiparía las sombras. La Convención representa la meta de impulsar una cultura de la vida y no de la muerte. Hoy, agregó, no puede hablarse de seguridad pues no hay seguridad para todos. El representante dijo que ciertos elementos éticos fundamentales, aceptados y validados por todos, deben ser impulsados. La seguridad, agregó, debe estar basada en la verdad, la justicia, la libertad y la solidaridad. La Santa Sede hizo un llamado a aquellos Estados que aún no se han adherido al tratado para que lo hagan y lo pongan en práctica.

El representante de Chad dijo que la presencia de estos dispositivos mortales – las minas antipersonales – en Chad no sólo perpetua la psicosis de guerra, sino que también representa un obstáculo para las actividades sociales y de desarrollo. Describió el programa nacional de desminado humanitario establecido en su país. Indicó que la meta era lograr un Chad libre de minas y precisó que la destrucción de arsenales ya había comenzado. Aclaró que el retraso en la elaboración de su informe obligatorio se debía principalmente a circunstancias externas. También desmintió formalmente que su país fabricara o empleara minas terrestres. Asimismo, agradeció a los Gobiernos y organizaciones que han apoyado un estudio de las zonas de alto riesgo para las poblaciones, que será utilizado para la elaboración de un nuevo plan de desminado. La intención de su Gobierno no estaba en duda, subrayó, pero el verdadero reto era la movilización de recursos. Agradeció también a todos los que han dado su apoyo a los programas.

El Representante de Colombia dijo que los esfuerzos de esta reunión repercutirían en un mundo mejor. Describió las actividades de Colombia para apoyar la Convención y cumplir las obligaciones que implicaba. Un elemento esencial del proceso colombiano de paz, es la total erradicación de las minas terrestres y antipersonal. También se refirió a las minas fabricadas a mano y colocadas por grupos clandestinos, así como a la capacitación y a las medidas de movilización que han sido emprendidas para resolver este problema. Colombia propuso un nuevo párrafo al proyecto de la Declaración de Managua, en el cual se haría un llamado a los Estados a que lograran que los actores que no son Estados abandonen el uso de las minas antipersonal.

El representante de Albania indicó que su país ha dado pasos para cumplir con sus responsabilidades, incluyendo esfuerzos relacionados con la legislación nacional. Expuso que se estaba enfrentando a ciertas dificultades para cumplir con su responsabilidad de destruir sus arsenales de minas, pues había heredado más de un millón de minas del régimen comunista. También indicó que Albania encontraba dificultades en la remoción de minas en las zonas que habían sido minadas por las fuerzas serbias. Agregó que se había establecido una coordinación ejecutiva nacional y que las fuerzas armadas tenían instrucciones de destruir sus arsenales para el año 2004 y de concluir el desminado antes del año 2009. Precisó que actualmente se destruyen más de 9000 minas cada día, incluyendo la utilización de las fábricas que antes producían minas para desarmarlas. Agradeció a los países y organizaciones que habían proporcionado apoyo financiero y de otro tipo. El representante también pidió apoyo para capacitar a Albania y permitirle continuar con su programa.

El representante de Etiopía dijo que la presencia de tantos delegados era evidencia de la necesidad de buscar una mayor cooperación de la comunicad internacional para resolver el problema de las minas. Los Estados Parte deben comprometer completamente sus recursos para lograr un mundo libre de minas. Expresó que las minas tienen consecuencias sociales y económicas serias para los países afectados por las minas y precisó que muchos de los más afectados son los países menos desarrollados. La acción contra las minas, dijo, es una iniciativa a favor de la gente. En el suelo de Etiopía permanecen las minas de muchos conflictos y particularmente las minas colocadas por Eritrea, las cuales aún detienen el regreso de los refugiados y de los desplazados internos. Señaló que se requiere de asistencia para mejorar las capacidades de la Oficina Nacional para la Acción contra Minas. También agradeció la asistencia recibida actualmente. Indicó que, a pesar de que Etiopía aún no había ratificado el tratado, ya lo estaba implementando. Sin embargo, señaló que pertenecía a una región en la cual diversos regímenes utilizaban minas y que por ello la implementación y ratificación no serían efectivas si se hacían unilateralmente. Etiopía, afirmó, ratificaría el tratado cuando esos Estados lo hicieran.

El representante de Sudán condenó las agresiones terroristas perpetradas la semana pasada en los Estados Unidos y también el terrorismo perpetrado hace algún tiempo contra el pueblo de Palestina por un agresor similar. Describió las acciones emprendidas por Sudán contra las minas a nivel nacional y con organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales. Dijo que el movimiento rebelde en Sudán aún empleaba minas antipersonal con el evidente apoyo de otros gobiernos, e hizo un llamado a la comunidad internacional para poner fin a esta situación. Agregó que Sudán no había ratificado la Convención por diversas razones, incluyendo la guerra, pero que la estaba implementando. También hizo una serie de sugerencias, incluyendo que la asistencia debería ser proporcionada a todos los países firmantes de la Convención y que se deberían estudiar las razones de los estados que no han podido ratificar la Convención.

El representante de Polonia dijo que esta Reunión, que tiene lugar en un momento difícil, confirma la cultura de vida. Las minas antipersonal son una causa de profunda preocupación. Indicó que más personas han muerto a causa de las minas que por las armas nucleares o biológicas. Las minas, agregó, siguen matando durante décadas. Eran como una plaga, pero de la cual se conoce la cura. Al firmar la Convención todos contribuían con las metas humanitarias de la civilización. Señaló que aún se libra una batalla para lograr su puesta en práctica, en las capitales y en los bosques, pero que ésta no era consecuencia de una diferencia de principios. Todos están de acuerdo en que el problema debe ser resuelto y que esto debe suceder en el lapso de unos años y no de décadas, precisó. Expresó que esperaba que la reunión sería un paso adelante en el entendimiento de la Convención, la cual provee un marco para hacer posible la solución del problema. Aclaró que a pesar de que las necesidades militares de Polonia no le permiten ratificar la Convención, sí estaba cumpliendo sus condiciones en lo relacionado a la prohibición de la transferencia de minas antipersonal. También está haciendo su mejor esfuerzo para fomentar la adhesión a sus principios por parte de otros Estados de la región.

El representante de Chile dijo que el problema de las minas no podía esperar. Ofreció a Nicaragua el reconocimiento del Grupo de Río por continuar con la reunión. Chile se enorgullecía de participar por completo y de haber depositado su instrumento de ratificación hace una semana. El representante relató que él mismo, había sido víctima de una mina terrestre que le había ocasionado la pérdida de ambas piernas. Dijo que contando a Chile, 120 países habían prohibido legalmente la venta, producción y uso de este tipo de armas. Subrayó que los esfuerzos no deberían detenerse hasta que la prohibición del uso de estos dispositivos se convirtiera en un jus cogen del derecho internacional. El representante concluyó exponiendo los esfuerzos de Chile para cumplir sus compromisos bajo el tratado.

El representante de la organización no gubernamental, Campaña Internacional para la Prohibición de Minas Terrestres (ICBL) dijo que estas reuniones eran para hacer recuentos y planear el futuro. La Convención era fuerte y tenía impacto, pero no todas las noticias eran buenas. ICBL, indicó, había recibido informes confiables de que Uganda - un Estado Parte - había usado minas en la República Democrática del Congo en junio de 2000. Las circunstancias ahí, le impedían a ICBL verificar esta situación y Uganda había negado la acusación. Destacó que el cumplimiento del tratado era crucial y señaló que la Federación Rusa admitió que había colocado minas antipersonal en la frontera de Tayikistán. Indicó que si Tayikistán hiciera una denuncia, esto significaría una violación del tratado.

Comentó que el retraso en la presentación de los informes también era una cuestión preocupante pues la fecha límite para su presentación también era un compromiso legal y no una aspiración. Advirtió que los Estados Parte no habían condenado a aquellos que estando fuera de la Convención utilizaban minas antipersonal. Indicó que se debía establecer un mecanismo para dar una respuesta coordinada al uso de minas por los Estados que no son Parte de la Convención. También se refirió a otras preocupaciones tales como las diferencias de interpretación y la realización de ejercicios militares conjuntos entre Estados Parte y Estados que utilizan minas antipersonal, particularmente en la Organización del Tratado del Atlántico Norte. El informe de la ICBL dice que el “Land Mine Monitor” ha recibido acusaciones confiables sobre el uso de minas antipersonal en 23 conflictos, por 15 gobiernos y 39 grupos rebeldes – un aumento comparado con el informe anterior – y que entre esos gobiernos están signatarios de la Convención. Angola, país que ha firmado la Convención, admitió el uso de minas, indicó. También se refirió a la evidencia sobre el uso de minas por parte de Etiopía y Sudán. Informes confiables reportan el uso de minas por parte del Gobierno de Rwanda. Asimismo indicó que habían sido colocadas minas en Burundi, aunque en este caso, no se sabía sí el gobierno o los rebeldes eran responsables.
Se levantó la sesión matinal.

Sesión vespertina

La sesión se inició con la participación del representante del Centro Internacional de Desminado Humanitario quien señaló que el objetivo final de esta Reunión sólo se podrá lograr con la total participación de los Estados que fueron afectados por las consecuencias de las minas. Estos países pueden proponer soluciones concretas y sin lugar a dudas estarán pendientes de la forma en la que los recursos son utilizados. Destacó que se deberían llevar a cabo esfuerzos para adherirse a la Convención por parte de los países que no lo han hecho. Entre las prioridades deberían figurar el evitar que se produzcan más víctimas. Los programas que se establezcan deberán ser efectivos y producir resultados duraderos. Todo lo que se ha hecho, continuó, debería ser revisado constantemente. El Centro evalúa programas de acción contra las minas. También revisa las normas internacionales relacionadas con la acción contra las minas y también está preparado para apoyar en todo lo relacionado con la Convención siempre que reciba una solicitud de ayuda. El objetivo de este Centro es un mundo en el cual la gente pueda caminar sin miedo, desgraciadamente esto aún no es posible.

El representante del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) señaló que en aquellos lugares en los que la Convención había sido ratificada el número anual de víctimas estaba bajando dramáticamente, lo que implica que las acciones especificadas en la Convención son correctas y efectivas. Describió las actividades de la Cruz Roja relacionadas con el desminado. El año pasado la Cruz Roja amplió sus actividades para incluir la asistencia a las víctimas y la sensibilización acerca de las minas. Especificó que en el año 2000 aumentó sensiblemente el número de prótesis y órtesis para los discapacitados. También informó que el CICR había presentado en esta reunión un folleto dirigido a los profesionales de la salud publicado recientemente. Esta publicación está basada en un seminario sobre el tema y fue revisada por especialistas antes de publicarse. El representante informó que muchos Estados Parte harán frente, a comienzos del 2003, al plazo fijado de 4 años para la destrucción total de las existencias de minas antipersonal. El representante instó a todos los Estados a asegurase de que sean establecidos los planes apropiados para lograr este objetivo y de que, cuando sea necesario, soliciten la debida asistencia.

El representante de la Organización de Estados Americanos señaló que la presencia de minas antipersonal es una amenaza para las vidas y también un obstáculo para el uso productivo de la tierra y ocasionalmente entorpece los servicios sociales. Describió las formas en que la OEA está realizando sus actividades en el campo de minas antipersonal, incluyendo la actividad humanitaria del desminado. Desde que se negoció la Convención se reconoció que las ambiciones que contiene nunca podrán ser alcanzadas sin el apoyo internacional. Este año, especificó el representante, un número de donantes ha reducido sus contribuciones y por esta razón la OEA se verá obligada a reducir el número de unidades de desminado en el terreno, lo cual implica que ciertas comunidades estarán expuestas durante años a las minas antipersonal. Hizo un llamado a la comunidad internacional para que continuase con sus contribuciones hasta que se logre una sociedad libre de minas.

El representante de la Comisión Europea señaló que los resultados que se habían logrado por medio de la Convención eran verdaderamente impresionantes y que se notaba un incremento de la voluntad política y de la sensibilidad pública contra las minas. A pesar de los logros, aún queda mucho por hacer y recordó que el desminado no consistía sólo en una operación técnica. Aclaró que estaba relacionado también con la supervivencia de la gente en los entornos afectados por las minas. El objetivo consiste en crear un entorno en el cual la gente pueda vivir con seguridad. Puso de relieve las estrategias y actividades que han sido llevadas a cabo por la Comisión y la Unión Europea. En relación con las actividades mencionadas, señaló que estas no deberían hacerse de una forma mecánica y que la ayuda debería ser coordinada y utilizada en cooperación con las organizaciones no gubernamentales.

La representante del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo señaló que este año el Programa realizó numerosas actividades. El sistema de coordinación y cooperación ha mejorado a todos los niveles. Especificó que había sido implementada una estrategia de las Naciones Unidas de acción contra las minas, la cual establece una serie de objetivos para la comunidad internacional y la identificación de una serie de pasos necesarios para alcanzar estos objetivos. Describió las actividades y el papel que el Programa está teniendo en los programas de acción contra las minas, incluyendo el desarrollo de cursos de capacitación para administradores de programas de acción contra las minas.

La representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) presentó un mensaje de la Directora Ejecutiva del Fondo. La representante señaló que los campos minados tienen un impacto físico y psicológico. Cuando la gente no está libre de temor ante la posibilidad de una muerte violenta, el estado de guerra prevalece. Las minas antipersonal son un tema humanitario y constituyen una violación de casi todos los artículos de la Convención de los Derechos del Niño. Hizo un llamado para que se apoye un protocolo optativo sobre los explosivos remanentes de la guerra. La representante describió a continuación las actividades del UNICEF en relación con el desminado, incluyendo el trabajo que se lleva a cabo para fomentar la sensibilización sobre las minas. Precisó que hoy el mundo debería haber celebrado con UNICEF la Sesión Especial de la Asamblea General sobre la Infancia en la que estaba prevista la participación de cientos de niños. Esta sesión ha tenido que posponerse debido a los trágicos acontecimientos de la semana pasada. Pero, la lucha para proteger los derechos de los niños será intensificada. Los derechos de los niños en guerra, señaló, deben ser un objetivo prioritario, lo cual implica también el derecho a vivir en un entorno libre de la amenaza de las minas. Finalmente, hizo un llamado a los Estados Parte a hacer este derecho una realidad.

El representante de la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) explicó en primer lugar que estas dos entidades trabajan en favor de los derechos de las personas con discapacidad e hizo un llamado a los Estados que no han firmado la Convención pero no la han ratificado para que lo hagan de inmediato. Destacó la importancia de poner más énfasis en las víctimas y presentó una lista de aspectos que deben ser mejorados y actividades que deben ser iniciadas como la creación de bases de datos y mejorar las capacidades de los sistemas de salud. Describió las actividades más importantes de la OPS/OMS y señaló que la asistencia a las víctimas debe ir más allá que la asistencia inmediata y debe tener en cuenta medidas a largo plazo orientadas a su reinserción en la sociedad para que puedan contribuir de esta forma con la sociedad.

El representante del Servicio de Naciones Unidas de Acción contra las Minas (UNMAS) dijo que el sistema de las Naciones Unidas había elaborado una estrategia de acción para el período 2001-2005, el cual sería presentado a la Asamblea General en el actual período de sesiones. El representante destacó las actividades llevadas a cabo por Naciones Unidas en el campo de acción contra las minas, incluyendo el lanzamiento, precisamente hoy, de e-mine una herramienta en Internet la cual puede ser encontrada en www.mineaction.org. El representante también proporcionó información adicional sobre las normas de desminado que habían sido mencionadas por el representante del Centro Internacional de Desminado Humanitario.

El representante de Belarús, señaló que compartía las inquietudes que habían sido expresadas por la comunidad internacional en relación con los aspectos humanitarios del desminado. Su país, señaló, aún sufre las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial en lo que respecta a los campos minados y las minas sin explotar. El representante consideró la Convención de Ottawa como una herramienta importante para fortalecer la paz y la seguridad internacionales. El representante describió las actividades de su país en apoyo a la Convención sobre armas convencionales y contra a las minas. Belarús, continuó también posee una herencia no deseada de la antigua Unión Soviética, con las minas antipersonal, cuya destrucción puede costar millones de dólares. Belarús, continuó, toma muy en serio todos los tratados internacionales sobre desarme y de adherirse a este tratado estaría obligado a destruir todos esos arsenales. Esta es la razón que impide a Belarús adherirse a este tratado. Sin embargo, este país, continuó el representante, seguirá muy de cerca las condiciones de este tratado y no pondrá más minas en su arsenal.

La representante de la República Federal de Yugoslavia señaló que apoyaba la Convención y estaba planeando su adhesión a la misma. Los cambios políticos en Yugoslavia le permitieron reincorporarse a la comunidad internacional. Este nuevo clima de cooperación y comprensión tiene un impacto en la seguridad de la región. La participación en esta Reunión, constituye un testimonio de su confianza en la Convención y los principios que incluye. Sin embargo, existen ciertos problemas para implementar las obligaciones que implica, pues requeriría de acciones en todo el Estado las cuales serían particularmente difíciles en la región de Kosovo, y porque la destrucción de sus arsenales sería muy costosa. Yugoslavia, puntualizó, tiene una necesidad urgente de desminar la región. Concluyó que, dadas las circunstancias económicas actuales, no podrá llevar a cabo esta actividad sin el apoyo internacional.

El representante de Indonesia señaló que la mayor parte de los territorios afectados por las minas se encontraban en los países en desarrollo, lo cual implica el problema de la falta de recursos para actividades de desminado. Indonesia solicitó a la comunidad internacional, redoblar sus esfuerzos para apoyar el desarrollo de la capacidad de los países afectados por las minas. El representante describió las actividades llevadas a cabo por Indonesia para el desminado de la región y destacó la importancia de la educación en la sensibilización sobre las minas.

El representante de Turquía, señaló que su país había señalado hacía tiempo su intención de formar parte de la Convención en la primera década del nuevo milenio. El país ha establecido una moratoria de tres años prohibiendo la venta y transferencia de minas antipersonal. Asimismo, ha emprendido actividades de desminado y ha establecido centros de coordinación contra las minas. Informó que la señalización de los campos minados continúa. El representante indicó también que Turquía apoya las acciones internacionales contra las minas y anunció que su Gobierno había decido formar parte de la Convención, juntamente con Grecia.

El representante del Congo dijo que su país participaba por primera vez como Estado Parte. Al concluir la guerra civil inició un proceso legislativo de dos años para adherirse al tratado. En mayo del 2001, se convirtió en Estado Parte y cumplía con sus provisiones. Las guerras posteriores, afortunadamente, no habían ocasionado el minado de zonas extensas del país. El representante informó que el proceso de inventario se había iniciado ya y que sería seguido de la destrucción de los arsenales. El representante pidió ayuda a otros Estados con el fin de poder cumplir con las obligaciones que dicta el tratado. El Congo opina que las minas antipersonal no deben ser usadas nunca y que todos los países del mundo deben adherirse a esta Convención.

El representante de Bulgaria señaló que su país estaba de acuerdo con la declaración hecha por la Unión Europea. Posteriormente, puso de relieve las actividades llevadas a cabo por Bulgaria en apoyo a la Convención. Señaló que estaban entre los países que la habían firmado y que el 30 de octubre de 1999 se había logrado que todos los campos minados de Bulgaria estuvieran libres de minas. Bulgaria estaba ahora totalmente libre de minas, excepto por 4,000 dispositivos que habían sido conservados para fines de capacitación, de conformidad con lo establecido por la Convención. El representante señaló que está preparado para proporcionar su experiencia y ayuda en la erradicación de las minas antipersonal en el mundo. Destacó que la relación entre las soluciones a los conflictos regionales y la Convención de Ottawa es indiscutible. La destrucción de armas es una parte importante de la construcción de confianza. Bulgaria continuará esforzándose para que el sur de Europa sea una zona libre de minas.

La representante de Panamá manifestó que su país ha expresado su apoyo a la Convención de Ottawa y a los esfuerzos orientados al desminado de la región. Indicó que Panamá, consciente de los compromisos adquiridos por la Convención está dispuesto a erradicar este enemigo silencioso. La República de Panamá no posee arsenales de minas antipersonal, ni en su territorio ni en ninguna otra parte, y no tiene ninguna mina antipersonal bajo su jurisdicción ni control. También señaló que las autoridades de su país han establecido medidas de advertencia para la población con relación a las áreas afectadas por agentes contaminantes dejados por la ocupación por los Estados Unidos de América. En nombre del pueblo panameño expresó solidaridad a la sociedad norteamericana ante la tragedia sufrida.

El representante de Bolivia dijo que ante los inauditos acontecimientos ocurridos en los Estados Unidos de América, hacía un llamado a todas las naciones del mundo a unir esfuerzos para trabajar de manera conjunta contra estos actos de barbarie. Bolivia añadió, fue el primer país de Sudamérica en ratificar la Convención de Ottawa. El representante hizo un llamado a la reflexión sobre este tema que precisa de la cooperación internacional y la acción mundial conjunta, tomando en cuenta las características específicas de las regiones y sus países. Instó a todos los Estados que aún no han ratificado la Convención a que lo hagan. Felicitó a Chile por haber ratificado la Convención en los últimos días y por la predisposición de dar cumplimiento a la destrucción de minas antipersonal en la frontera con Bolivia. Añadió que todavía queda mucho camino por recorrer para liberar esta zona de minas antipersonal que ponen en riesgo la vida de pobladores indígenas de ambos países y que no reconocen líneas de fronteras, por la convivencia mutua que tienen. Por ello, es importante tomar mayores medidas de seguridad respecto a los campos minados para que se advierta el peligro existente. El representante solicitó el apoyo de la comunidad internacional para países como Bolivia que son afectados por las minas a pesar de no haberlas utilizado ni fabricado.

El representante de Yemen señaló que su país había tenido grandes pérdidas económicas a causa de los problemas de las minas. Su país, continuó, había sido uno de los primeros signatarios de la Convención de Ottawa. El 20 por ciento de sus arsenales de minas habían sido destruidos y muchos de los campos minados habían sido liberados de estas armas. El representante agradeció a los países que habían ayudado a Yemen en las actividades de desminado y expresó su esperanza de que continuaran asistiendo a otros estados. Lamentó que cuando él se dirigía a esta Reunión, explotó una mina en su país que mató a mucha gente. Esto, continuó es una ilustración del peligro de las minas antipersonal.

El representante de Malta, indicó que su país se adhería a la intervención hecha por el representante de la Unión Europea. El 7 de mayo, precisó, su país había depositado la ratificación de la Convención de Ottawa ante el Secretario General de la ONU. Finalmente señaló que Malta había aprobado esta semana una contribución para el fondo de las Naciones Unidas para las actividades relativas a las minas.

El representante de Camboya dio la bienvenida a los nuevos Estados Parte que recientemente han ratificado la Convención. Sugirió que continúen las actividades para convencer a los países que no lo han firmado hasta ahora, que se unan a este tratado. Camboya era conocida durante la guerra por ser un país gravemente afectado, ya que más de 40,000 personas fueron afectadas por las minas antipersonal y un número similar murió por estas armas. Más de 3000 kilómetros cuadrados estuvieron afectados por ellas. Las minas han sido utilizadas por los militares y también por los civiles para proteger sus propiedades. La identificación de los campos minados, añadió, es muy difícil de realizar, pero el país está trabajando intensamente para lograrlo. Señaló también que 170 kilómetros cuadrados han sido liberados de las minas y que el número de víctimas ha disminuido considerablemente. El Gobierno de Camboya se había comprometido a erradicar las minas antipersonales. La legislación nacional había incorporado la prohibición del uso, producción, almacenamiento y transferencia de estas armas. El representante concluyó describiendo una serie de iniciativas emprendidas por su país.

El representante de la República Democrática Popular de Lao mencionó que las minas continúan preocupando a la comunidad internacional. Aún existen millones de minas enterradas o almacenadas en 60 países y cientos de personas inocentes son víctimas de estas armas cada día. Las minas, continuó, representan una amenaza al desarrollo social y a la construcción de infraestructuras. La cooperación internacional contra las minas debe continuar. Describió el daño causado por las bombas de fragmentación utilizadas en su país durante la guerra de Vietnam que resultaron en numerosos municiones sin detonar y aún afectan el 50 por ciento del territorio, 25 años después de acabada la guerra. El Gobierno desarrolló un programa para enfrentar el problema. Agradeció a los gobiernos y agencias de la ONU que han apoyado este programa.

La representante de Venezuela dijo que el Gobierno de su país se había adherido a la Convención y aunque todavía no se había incorporado en su legislación nacional ya estaba comprometido con el logro de sus objetivos. Señaló también que el Gobierno de su país había participado activamente en las actividades de desminado en Centro América y también participaba en las actividades de capacitación en la región. La representante afirmó que no había fábricas de minas antipersonal en Venezuela. Finalmente hizo un llamado para que se aumentara la asistencia humanitaria en las operaciones de desminado.

El representante de Camerún dijo que pronto se cumplirían cuatro años desde el momento en que la comunidad internacional concluyera con el proceso de Ottawa y abriera la Convención a la firma. Agradeció a todos los que habían participado en este proceso y a todos los que estaban colaborando en la acción contra las minas en el terreno. Camerún destacó el representante está orgulloso de ser uno de los primeros signatarios y ésta será la última ocasión que participa como observador pues ya ha cumplido con todos los requisitos nacionales necesarios para poder ratificar la Convención. De hecho, añadió, Camerún ha cumplido con los requisitos, a pesar de no ser un Estado Parte. Las minas antipersonal no forman parte del arsenal de Camerún, tampoco las produce, las vende o las transfiere a otros lugares. El representante hizo un llamado a la ratificación universal de la Convención.

Haciendo uso del derecho de réplica el representante de Uganda dijo que su país había respetado y observado las obligaciones contraídas por medio de este tratado. Señaló que era consciente de las acusaciones según las cuales Uganda había usado minas antipersonal en la República Democrática del Congo. El representante manifestó que deseaba declarar formalmente que Uganda no había colocado minas en la República Democrática del Congo. Estas minas podían haber sido colocadas por aquellas partes que, a diferencia de Uganda, no se habían retirado de la República Democrática del Congo, a pesar del compromiso que habían adquirido de hacerlo. El representante apoyó el llamado de la Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Antipersonal de realizar una investigación amplia, bajo el entendido de que si se encuentran minas terrestres estas serán retiradas inmediatamente.

Concluyó el intercambio general de opiniones y se levantó la sesión.

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