BOLETIN ONU
Naciones Unidas - Centro de Información, México
No. 01/058
25 de junio de 2001
 

VIH/SIDA Y DESARROLLO
 
Al causar la muerte a un gran número de personas en la flor de su vida, el SIDA plantea una grave amenaza para el desarrollo. Al reducir el crecimiento, debilitar los gobiernos, destruir el capital humano, desalentar las inversiones y erosionar la productividad, el SIDA socava los esfuerzos de los países para reducir la pobreza y mejorar los niveles de vida.

Impacto sobre las economías y la pobreza

• El SIDA tiene efectos profundos sobre el crecimiento, la renta y la pobreza. Se calcula que el crecimiento anual per cápita en la mitad de los países de África subsahariana está disminuyendo un 0,5-1,2% como consecuencia directa del SIDA. En 2010, el PIB per cápita en algunos de los países más afectados posiblemente disminuya un 8%, mientras que el consumo per cápita habrá experimentado un descenso aún mayor.

• Las personas son vulnerables al impacto económico del VIH cualquiera que sea su nivel de ingresos, pero los pobres son los que sufren las consecuencias de forma más aguda. El SIDA hunde a las personas en la pobreza, ya que se cierne en los miembros que mantienen a la familia, pone en peligro el sustento de los hogares y obliga a gastar los ahorros en asistencia sanitaria y servicios funerarios. En algunos países, estimaciones conservadoras indican que el número de personas que viven en la pobreza ya ha aumentado un 5% como resultado de la epidemia. Esto amenaza los esfuerzos para alcanzar el objetivo de la Cumbre del Milenio de reducir a la mitad la proporción de las personas que viven en la pobreza extrema en 2015.

• Debido a su menor acceso al trabajo, la asistencia sanitaria y otros servicios, los indigentes tienen mayores probabilidades de recurrir al comercio sexual y otras estrategias de supervivencia que los exponen al riesgo de contraer el VIH, creando así un círculo vicioso.

Impacto sobre los gobiernos

• Los gobiernos están perdiendo empleados cualificados muy valiosos, y deben asumir gastos crecientes en concepto de asistencia sanitaria y cuidado de los huérfanos, reducción de los ingresos y menor rendimiento de las inversiones sociales.

• En muchos países pobres, los gobiernos dependen en gran medida de un pequeño número de administradores y responsables de la formulación de políticas que a menudo adolecen de capacitación en áreas importantes de gestión pública y servicios sociales esenciales. En los países más afectados, la disponibilidad de este personal clave se está viendo comprometida a medida que un número creciente de funcionarios son víctimas de la epidemia. La pérdida de empleados públicos reduce la capacidad e incrementa los costos de reclutamiento, formación, beneficios complementarios y sustituciones.

Impacto sobre los sectores productivos

• Las empresas de todo tipo deben asumir costos superiores en concepto de formación, seguros, beneficios complementarios, absentismo y baja por enfermedad. Existen numerosas previsiones según las cuales los costos de asistencia sanitaria aumentarán hasta diez veces en los próximos años. Esto frena el desarrollo del sector privado, un elemento fundamental en las estrategias de desarrollo de muchos países.

• El SIDA está reduciendo la relación entre trabajadores sanos y familiares dependientes. En los países más afectados, el crecimiento de la productividad puede llegar a reducirse hasta un 50%. Junto con la erosión del capital humano y la pérdida de trabajadores cualificados y experimentados, esto provocará un desequilibrio entre recursos humanos y requisitos de mano de obra.

• En la agricultura, el VIH/SIDA está reduciendo las inversiones en irrigación, mejora del suelo y otros desarrollos de capital, lo que se traduce en un descenso de la producción. Las familias están cambiando a cultivos que requieren menos mano de obra, pero que también son menos rentables. El SIDA está obligando a las familias a vender sus bienes con el fin de cubrir los gastos asistenciales y funerarios. Como consecuencia, en algunas regiones ya ha empezado a detectarse una menor producción de alimentos, lo que compromete aún más el objetivo de la Cumbre del Milenio de reducir a la mitad la proporción de las personas que pasan hambre en 2015.

Impacto sobre los sectores sociales

• El SIDA sobrecarga los sistemas sociales y obstaculiza el desarrollo educativo y sanitario. En algunos países, la esperanza de vida ha disminuido hasta 20 años. Se prevé que en 2010 el número actual de niños que han perdido a su madre o a ambos padres a causa de la epidemia —13,2 millones— se habrá multiplicado por un factor superior a dos. Esto plantea exigencias sin precedentes de bienestar social para países que ya deben asumir desafíos colosales de desarrollo.

• Los maestros y estudiantes están falleciendo o abandonando la escuela, lo que disminuye tanto la calidad como la eficacia de los sistemas educativos. Las carencias en los servicios de educación también reducirán el capital humano en todos los demás sectores. En los países más afectados existe el peligro de que no pueda alcanzarse el objetivo de la Cumbre del Milenio de asegurar una educación primaria universal en 2015.

• En muchos países, los sistemas sanitarios están sometidos a una presión desmesurada a causa del número creciente de pacientes con SIDA y la pérdida de personal asistencial.
• En numerosos países, el SIDA también está socavando la cohesión social, y constituye una amenaza cada vez más reconocida para la estabilidad política y social.

Impacto sobre las mujeres

• Las mujeres y las muchachas jóvenes son más vulnerables al VIH/SIDA y sufren en cuantía desproporcionada los efectos de la epidemia. En sus hombros también descansa la mayor parte de la carga asistencial. Es frecuente que las familias saquen a las muchachas de las escuelas para que cuiden a parientes enfermos o se encarguen de otras responsabilidades familiares, comprometiendo así su educación y sus perspectivas de futuro.

• El efecto sobre el desarrollo de las muchachas es especialmente nocivo y las hace aún más vulnerables a la infección por el VIH. Las muchachas que se ven obligadas a abandonar la escuela tienen menores probabilidades de alcanzar el poder adquisitivo que necesitan para aumentar su independencia económica. La menor educación impartida a las mujeres también coarta el desarrollo nacional.

Proteger el desarrollo

• Los países que han obtenido éxitos en la lucha contra la epidemia han demostrado que es posible preservar los logros de desarrollo si las actividades relacionadas con el VIH/SIDA se integran en estrategias y programas globales de desarrollo.

• También son esenciales la mejora y la intensificación de las estrategias para la reducción de la pobreza. Deben ampliarse los esfuerzos para promover un crecimiento equitativo, generar empleo, incrementar la renta, mejorar la producción agrícola y asegurar el sustento del sector informal.

• Los países que exploran formas innovadoras de mantener y regenerar su capacidad de gobierno están mejor dotados para contener la epidemia. Otras facetas igualmente importantes son la introducción de modificaciones en la legislación social y laboral, la búsqueda de formas eficaces y equitativas de proporcionar servicios sociales y la instauración de programas exhaustivos dirigidos a las personas más afectadas por la epidemia (especialmente mujeres y huérfanos).

• Se ha demostrado que una respuesta satisfactoria al SIDA requiere el mantenimiento de servicios públicos esenciales, como educación, sanidad, seguridad, justicia e instituciones de gobierno democrático. Cada sector debe tener en cuenta el VIH/SIDA en sus propios planes de desarrollo e introducir medidas para sostener las funciones del sector público. Tales acciones podrían incluir formación acelerada, reclutamiento de funcionarios clave y reasignación de presupuestos hacia los servicios más esenciales.

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