BOLETIN ONU
Naciones Unidas - Centro de Información, México
No. 10/187
22 de julio de 2010
 

Tras dos años de descenso, la recuperación de la Inversión extranjera directa en los países desarrollados dependerá del aumento de las fusiones y adquisiciones transfronterizas
 

 

Ginebra.– Las corrientes de inversión extranjera directa (IED) hacia y desde los países desarrollados se redujeron más de un 40% en 2009 y descendieron a 566.000 millones y 821.000 millones de dólares, respectivamente, tras registrar una disminución del mismo orden el año anterior, según el estudio anual de la UNCTAD sobre las tendencias de la inversión en el mundo. Ahora bien, ese descenso no fue tan pronunciado como el que se registró en la anterior contracción económica, en el período 2000-2003.


Según el World Investment Report 20101 (Informe sobre las inversiones en el mundo 2010), que lleva el subtítulo Invertir en una economía de bajo carbono, publicado hoy, las corrientes de IED hacia los países desarrollados fueron, con todo, cuatro veces mayores en el primer trimestre de 2010 que en el mismo período de 2009 (en el cuadro 1 figuran los datos correspondientes a determinados países).


Los efectos de la crisis económica y financiera mundial en las entradas de IED han variado según las regiones. América del Norte fue la más afectada. Las corrientes hacia los Estados Unidos —el país que más inversiones absorbe en el mundo— disminuyeron un 60% y los flujos de IED destinados al Canadá se redujeron a menos de la mitad. Las corrientes de IED hacia el Japón también bajaron un 51%. Los 27 países miembros de la Unión Europea (UE) capearon mejor el temporal (33%). Aunque la IED se contrajo en algunos de los principales países receptores, como el Reino Unido, Bélgica y España, aumentaron las corrientes de IED dirigidas a otras economías receptoras importantes, como Alemania, Irlanda y los Países Bajos. Así pues, cambió la clasificación de los principales países desarrollados receptores de IED en 2009 (gráfico 1). Aunque el grueso de las entradas de IED en los países desarrollados se originó en otros países desarrollados, las empresas transnacionales de países en desarrollo también fueron inversionistas activos en 2009.


En 2009 disminuyeron drásticamente las fusiones y adquisiciones transfronterizas, principal modalidad de la IED que entra a y sale de los países desarrollados, pero están repuntando en 2010. Las inversiones en nuevas instalaciones resultaron menos afectadas, pues son objeto de una planificación más larga y detallada y son menos propensas a sufrir las consecuencias de impactos como la crisis económica y financiera reciente. Así pues, el valor de las fusiones y adquisiciones transfronterizas aumentó un 48% en los cinco primeros meses de 2010 con respecto al mismo período del año anterior, mientras que el número de inversiones en nuevas instalaciones en los cuatro primeros meses de 2010, se mantuvo casi al mismo nivel con respecto al mismo período del año anterior.


Las salidas de IED de países desarrollados disminuyeron un 43%. A consecuencia de las menores ganancias y de las presiones financieras se redujo la reinversión de beneficios, aumentó la redistribución de dividendos y se retiraron préstamos intraempresariales. Como en el caso de los países receptores, la lista de los principales países de origen cambió en 2009 (gráfico 1).


La crisis actual ha dado especial relevancia a la cuestión del empleo en relación con las salidas de IED. El rápido aumento de las salidas de IED en la última década ha ocasionado un incremento del empleo en las filiales extranjeras de las ETN de países desarrollados. En cambio, no se sabe a ciencia cierta si las salidas de IED tienen incidencias positivas o negativas en el empleo en los países de origen. Si bien las inversiones en el extranjero pueden reducir el empleo en el país de origen, sobre todo en el caso de la IED para ganar mercados, también pueden salvar o crear puestos de trabajo si dan lugar a un aumento de las exportaciones del país de origen o fomentan la competitividad de la empresa inversora. El impacto también depende del tipo de inversión, de la ubicación de las filiales y de las estrategias de las ETN en materia de empleo (cuadro 2).


En 2009 se observó una tendencia constante a la liberalización de las inversiones en los países desarrollados, particularmente en el sector del transporte aéreo (en Australia y entre la Unión Europea y el Canadá). Además, los inversores extranjeros han beneficiado de la ayuda brindada por el Estado para hacer frente a la crisis financiera. Sin embargo, en algunos países, se introdujeron criterios de selección más estrictos para las inversiones extranjeras, por razones de seguridad nacional (en Alemania y en el Canadá).


Las perspectivas de las corrientes de IED hacia los países desarrollados han mejorado en el primer semestre de 2010 gracias a la recuperación económica. Además, habida cuenta de los elevados niveles de endeudamiento público, algunos países de la UE podrían verse obligados a iniciar una nueva ronda de privatizaciones (por ejemplo, Grecia), lo cual daría pie a un aumento de las entradas de IED. Sin embargo, la percepción de que se ha incrementando el riesgo de impago de la deuda soberana de ciertos países europeos y la posibilidad de que ese riesgo se propague en la eurozona podría frenar fácilmente esa tendencia al alza.

 

 

*Fuente: Comunicado de prensa de la UNCTAD

 

Presidente Mazaryk no.29, piso 2
Col. Chapultepec Morales
C.P. 11570
tel. 5263-9727


www.nacionesunidas.org.mx

* Sólo para uso informativo, no es documento oficial