BOLETIN ONU
Naciones Unidas - Centro de Información, México
No. 10/089
23 de marzo de 2010
 

La UNESCO se alarma por el aumento de los ataques contra periodistas

 

 

El número de asesinatos de periodistas está en aumento, constata un informe de la UNESCO que se hará público el 25 de marzo y que subraya que la mayoría de las víctimas se producen en países en situación de paz pero en los que revelar información delicada –narcotráfico, violaciones de derechos humanos, corrupción– puede suponer correr riesgos mortales.

Quince de los 28 países en los que se produjeron asesinatos de profesionales de los medios informativos en 2006-2007 respondieron aportando informes detallados al pedido de la UNESCO de informarla sobre los procesos judiciales en curso.

El estudio, titulado “La seguridad de los periodistas y el riesgo de impunidad” se publicará con motivo de la reunión del Consejo Intergubernamental del Programa Internacional para el Desarrollo de la Comunicación (PIDC). Se trata del segundo estudio sobre el tema, después del realizado en 2008. El documento recuerda que la ausencia de amenazas es “esencial para la defensa del derecho de todos los ciudadanos a tener informaciones fiables y para el derecho de los periodistas a hacer públicas esas informaciones sin temer por su seguridad”.

En 2008-2009, la UNESCO condenó el asesinato de 125 periodistas, una cifra comparable al periodo anterior (2006-2007), cuando la Organización denunció un total de 122 asesinatos. Al menos 80% de esas muertes se debieron a ataques directos y específicos contra sus víctimas, subraya el informe: se trata “en particular de agresiones deliberadas por parte de gente que no quiere que los periodistas investiguen y revelen información al público”. Pero cuando se analizan los balances partiendo de una base anual, se ve que, con 77 asesinatos denunciados por la UNESCO, 2009 marcó un nuevo récord, superando las 69 muertes de 2006, el récord anterior, marcado por la omnipresencia de la violencia en Iraq. De hecho, las importantes disminuciones registradas en 2007 (53 asesinatos denunciados) y 2008 (48), se debían en gran parte a la mejoría de la situación en Iraq.

En cuanto al aumento constatado en 2009, éste se explica en parte por el asesinato de 30 periodistas en un solo día: el pasado 23 de noviembre en una emboscada en Filipinas. Debido a este ataque excepcional, Filipinas, con 37 asesinatos, se convierte en el país más mortífero, delante de Iraq, donde el número de víctimas pasó de 62 a 15 entre los periodos 2006-2007 y 2008-2009.

Otra evolución notable constatada por el estudio en 2008-2009 estriba en que el porcentaje de asesinatos que no están relacionados con situaciones de conflicto interno ha aumentado considerablemente respecto a 2006-2007. La mayoría de las víctimas no eran corresponsales de guerra extranjeros, sino periodistas locales que trabajaban en países generalmente en paz sobre temas de interés local. Además, en la mayoría de los casos (95%), las víctimas son hombres.

El informe de 2010 constata que “lamentablemente, la frecuencia de los actos de violencia contra periodistas está aumentando. En la mayoría de los casos, la impunidad impide actuar a la justicia y, si esta tendencia persiste, los perodistas serán presa fácil. Huelga decir que esta situación supone una grave amenaza para la libertad de expresión y para nuestra capacidad de buscar la verdad”.

El Informe contiene también dos proyectos de decisión. El primero recomienda al Consejo Intergubernamental del PIDC que continúe haciendo un seguimiento de los asesinatos condenados por la UNESCO. El segundo proyecto pide a la Conferencia General de la UNESCO que proponga que el 3 de mayo de cada año (Día Mundial de la Libertad de Prensa) se observe un minuto de silencio en las redacciones del mundo entero en recuerdo de los periodistas asesinados.

El Director General de la UNESCO comenzó a condenar sistemáticamente los ataques contra las vidas de los periodistas en 1997, a raíz de la Resolución nº 29 adoptada por la Conferencia General de la UNESCO en su 29ª reunión. Ese texto instaba a los Estados a adoptar el principio según el cual no debe reconocerse ninguna circunstancia atenuante a los crímenes contra personas cuando se perpetran violando la libertad de expresión y el derecho a la información. Además, la resolución instaba a las autoridades competentes a cumplir con “con su deber de prevenir, investigar y sancionar estos crímenes y reparar sus consecuencias”.

Para la Directora General de la UNESCO, Irina Bokova, “a fin de cuentas, sólo la voluntad política de los Estados de procesar a los asesinos de periodistas y poner así fin a la impunidad podrá mejorar la protección de los profesionales de la prensa”.

*Fuente: Comunicado de prensa UNESCO

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