BOLETIN ONU
Naciones Unidas - Centro de Información, México
No. 010/77
16 de marzo de 2010
 

Declaración del Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, a los medios de comunicación

 

 

Damas y Caballeros, buenos días. El Presidente Préval, el Primer Ministro Bellerive y yo, acabamos de tener una reunión muy productiva sobre el porvenir de Haití. Deseo felicitar al Presidente y a su gobierno por la manera en que han llevado a cabo las cosas desde el inicio de una tragedia nacional que aún continúa.

De igual modo, felicito al pueblo de Haití por el valor y sentido de solidaridad que han mostrado en estos tiempos difíciles. Esta tarde, me reuniré nuevamente con algunos de ellos en el campamento de Petionville. Muchos han perdido sus casas, muchos han perdido a sus seres queridos.

Les diré que regresé a Haití, aunque sea sólo un día, para presenciar en persona cómo está la situación…. y para demostrarles mi solidaridad con el gobierno y el pueblo de Haití. Les diré que aunque pase el tiempo, el mundo no ha olvidado y estará siempre a su lado.

De nuevo, me gustaría agradecer a la comunidad internacional por su extraordinario apoyo, a los equipos de búsqueda y rescate, a los trabajadores humanitarios, a las ONG, a los donantes y a los gobiernos nacionales que, en adelante, ayudarán a Haití y a su gente a “reconstruirse mejor”.

Para finalizar, me gustaría decir qué tan orgulloso estoy de la misión de las Naciones Unidas. Pese a las terribles pérdidas, han continuado. Han trabajado las veinticuatro horas del día para salvar vidas y darle al pueblo de Haití la esperanza que tanto merecen.

Damas y caballeros, como el Presidente Preval y yo hemos discutido, ésta es una labor de socorro de enorme magnitud. Estamos iniciando la transición de socorro de emergencia a recuperación temprana y a reconstrucción, pero la situación aún es en extremo difícil.

Hemos logrado progreso, grandes progresos, el suministro de alimentos de emergencia y agua. El programa de Naciones Unidas “Dinero por trabajo”, que tiene 85,000 empleados hasta la fecha, ha sido muy útil para limpiar los escombros y para distribuir los suministros de socorro.

MINUSTAH y la Policía Nacional de Haití han realizado un trabajo excelente para mantener la seguridad; el retiro de las fuerzas de los Estados Unidos y Canadá no comprometerá en absoluto la misión. Realizaremos todo lo que esté en nuestras manos para asegurar que los campamentos de desplazados internos sigan siendo seguros y protegidos, en especial para las mujeres y la infancia.

Ahora, el reto más urgente es el refugio, refugio, refugio, junto con el saneamiento. Hasta este momento, hemos proporcionado tiendas y lonas a cerca del 60% de los 1.3 millones de personas necesitadas. Nuestro objetivo es llegar a todos a finales de abril.

Damas y caballeros, continuaremos construyendo refugios públicos más duraderos para la mayor cantidad de personas posibles, antes de que inicie la temporada de huracanes, que empieza en junio. Además, esperamos determinar en qué medida las casas que aún están de pie son seguras, para saber si los propietarios pueden regresar a ellas.

Por muy imperfecta que sea, pensamos que esta combinación de estrategias ayudará a las personas a pasar los meses próximos. Si hay algo que no necesita Haití es una segunda catástrofe humanitaria además de la primera.

Viendo más a futuro, el Presidente Preval y yo hablamos sobre nuestros planes para la conferencia internacional de donantes que se llevará a cabo en las Naciones Unidas el 31 de marzo. Haití requiere fondos para escuelas, infraestructura, caminos, puertos y energía.

Para el futuro cercano, el gobierno requerirá de asistencia internacional para poder cubrir la nómina de maestros, policías, doctores y enfermeras, funcionarios públicos y servicios básicos. La comunidad internacional ha sido extraordinariamente generosa. Rara vez en la historia ha habido tanto apoyo y solidaridad sincera.

Nuestro llamamiento urgente revisado para el año, que suma $1.4 mil millones, ha sido cubierto en un 49%. Le aseguré al Presidente Preval y a sus ministros que continuaría haciendo mis mayores esfuerzos personales para obtener el resto, en especial con los programas que no han recibido fondos suficientes como la recuperación temprana y la agricultura.

Nuestro reto es mantener este espíritu de solidaridad a través de la Duodécima conferencia de donantes y más allá. En Nueva York, el gobierno de Haití expondrá sus prioridades nacionales y diseñará su visión estratégica para el futuro.

Este plan aún está en desarrollo con insumos de la Evaluación de Necesidades Post Desastre (ENPD), encabezada por las Naciones Unidas, el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, la Comisión Europea y los donantes principales.

Señor Presidente, Señor Primer Ministro, damas y caballeros, yo sé que la comunidad internacional puede y querrá enviar los recursos necesarios para lograr una labor eficaz, bien coordinada y adecuada para ayudar a Haití y a los haitianos a levantarse y a construir un futuro mejor.
Gracias.


Traducción no oficial

Presidente Mazaryk no.29, piso 2
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* Sólo para uso informativo, no es documento oficial