BOLETIN ONU
Naciones Unidas - Centro de Información, México
No. 10/020
21 de enero de 2010
 

Situación y perspectivas económicas 2010

  • Se espera que las economías de Latinoamérica y del Caribe se recuperen en 2010: Organización de las Naciones Unidas
  • La recuperación en muchos países depende del desempeño de la economía de los EE.UU
 

De acuerdo a los economistas de la ONU, se espera que las economías de Latinoamérica y del Caribe crezcan en promedio 3.4 por ciento en 2010, recuperándose de la contracción del 2.1 por ciento en 2009. La economía de México, la cual se contrajo un 9.2 por ciento en la primera mitad de 2009, junto con la de Centroamérica fueron de las más impactadas en la región por la crisis.

El World Economic Situation and Prospects 2010 (Situación y Perspectivas Económicas Mundiales, WESP por sus siglas en inglés) de las Naciones Unidas atribuye el declive de la economía de la región principalmente a la disminución de la demanda externa, a la baja de los precios y a la contracción del consumo e inversión privados. La fuerte caída en las remesas que envían los trabajadores migratorios a México, Centroamérica y el Caribe agravó la disminución en la demanda del consumo.

WESP 2010 aplaude los pasos tomados por algunos gobiernos en la región para activar políticas anticíclicas, entra ellas el aumento en los gastos gubernamentales, evitando así una recesión más profunda. Para el tercer trimestre de 2009, junto con las mejorías en la economía mundial, se frenó el declive económico en la mayoría de los países, mejoró la confianza de los consumidores y aparecieron señales de recuperación.

Se anticipa que durante el 2010 la recuperación económica continúe, en gran parte debido a la recuperación de los precios de las materias primas, una mayor demanda externa (especialmente de Asia) y las medidas en estímulos fiscales que apoyen la economía nacional. Estos factores se fortalecerán especialmente en Sudamérica, de la cual – encabezada por Brasil – se prevé una recuperación más rápida que en algunas otras partes de la región. De acuerdo al pronóstico inicial de la ONU, se espera que la economía brasileña crezca un 4.5 por ciento en 2010. Por otro lado, la recuperación de México, Centroamérica y de los países caribeños depende de un mejor desempeño de la economía de los Estados Unidos que busca obtener menores ganancias debido al incremento en los precios de las materias primas. Se prevé que la economía de México crezca un 3.0 por ciento en 2010, revirtiendo el declive de 7 por ciento del 2009.

Perspectivas de empleo

Las enormes pérdidas masivas de empleo de 2009 elevaron los índices de desempleo al igual que al sector de empleo informal. En general en la región, aproximadamente 2.5 millones de trabajadores urbanos más perdieron sus empleos, llevando el desempleo urbano a un total de 18.4 millones. Sin embargo, las medidas realizadas por los estímulos fiscales evitaron una mayor pérdida de empleos, empezando a desacelerarse el aumento en el desempleo a partir del segundo trimestre de 2009. Aumentó el índice de desempleo para la región a un 8.5 por ciento en 2009, viniendo de un brinco porcentual de 7.5 en 2008.

A pesar de la recuperación económica que se tiene proyectada para Latinoamérica y el Caribe, se espera que los índices de desempleo permanezcan elevados en 2010. Se espera que el sector de empleo formal se recupere más lentamente. A pesar de esto, es probable que la gente termine realizando trabajos poco productivos en el sector informal, de modo tal que es posible que el verdadero impacto de la crisis en la pobreza se haga visible este año.

La reducción en el empleo y en las oportunidades de ingresos disminuyó la reducción de la pobreza en 2009, atrapando en la pobreza extrema aproximadamente a 4 millones más de personas en Latinoamérica y en el Caribe, lo que no hubiera sido posible sin la crisis.

Recursos financieros y estímulos fiscales

Hubo varios gobiernos Latinoamericanos (como Brasil, Chile, Panamá y Perú) que habían podido sostener excedentes fiscales en años anteriores y que habían acumulado amplias reservas de divisas extranjeras. En algunos casos, como en Brasil, los programas sociales optimizados formaban parte importante de los paquetes de estímulos fiscales y realizaban un importante papel en mitigar el impacto de la crisis financiera en el consumo privado y en la pobreza. Las exenciones fiscales estimularon aún más la demanda doméstica en Brasil y esto ayudó a que la economía saliera de su recesión para el segundo trimestre del 2009. Los países con menos recursos fiscales, especialmente los países exportadores de petróleo que vieron un declive enorme en los ingresos del gobierno en 2009, cuentan con menos posibilidades de otorgar estímulos fiscales adicionales en 2010.

Los ingresos públicos sufrieron una baja estimada en 1.8 por ciento en el PIB en promedio para la región en general y esto fue una de las causas principales de que subiera el PIB. El gobierno de México tuvo que recortar sus gastos en 2009 incluso antes que la economía tocara fondo, ya que los ingresos petroleros disminuyeron significativamente en la primera mitad del año. La recuperación en el precio del petróleo no hará mucho para fortalecer los ingresos del gobierno en 2010 ya que su producción petrolera ha disminuido drásticamente. Los gobiernos en el Caribe también enfrentan espacio limitado para las políticas anticíclicas debido a la caída en los ingresos del gobierno y a los ya altos niveles de deuda pública. Por lo tanto, varios países, en particular los del Caribe y de Centroamérica, necesitarán un mayor acceso al financiamiento externo para facilitar estímulos fiscales superiores y evitar que el desempleo y la pobreza sigan en aumento.

Inflación

A pesar de mayores precios en el petróleo, se espera que la inflación en 2010 permanezca atenuada ya que el crecimiento de la demanda nacional se verá limitada y los tipos de cambio fortalecidos, conforme se debilite el dólar estadounidense.

Dados los índices de inflación estables, se prevén bajas tasas de intereses para el 2010 hasta que se perciba una recuperación más sólida. De acuerdo al WESP, si el crecimiento resulta más débil de lo esperado y las presiones inflacionarias permanecen bajas, es posible que varios bancos centrales consideren una mayor flexibilidad en las políticas monetarias.

WESP advierte que la ligera recuperación que se proyecta en las perspectivas iniciales está sujeta a mayores riesgos e incertidumbres, principalmente a la baja. El primero es fruto del riesgo de una “salida” prematura debido a las medidas de estímulos en las principales economías que pudieran abortar la todavía naciente recuperación. El segundo se relaciona con el riesgo de un resurgimiento de los desequilibrios macroeconómicos mundiales que en primer lugar eran parte del problema y que podrían minar la confianza en el dólar estadounidense y ser una fuente de inestabilidad financiera renovada. Estos riesgos podrían provocar una recesión secundaria mundial que afectaría a los países latinoamericanos debido a su dependencia en el comercio y en las finanzas mundiales. El informe de las Naciones Unidas hace un llamado para que haya una coordinación con políticas macroeconómicas internacionales más proactivas e intensivas que la que actualmente se está realizando en el contexto del G20, al igual que reformas sistemáticas más profundas en el reglamento financiero y en el sistema de reservas mundiales para evitar estos riesgos y asegurar un camino más equilibrado y sustentable del crecimiento económico global.

* Fuente: Comunicado de Prensa de CEPAL México.

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