BOLETIN ONU
Naciones Unidas - Centro de Información, México
No. 10/011
17 de enero de 2010
 

Comentarios del Secretario general de las Naciones Unidas en la conferencia de prensa en Haití

 

 

Buenas tardes damas y caballeros. Gracias por acompañarnos.

Antes que nada me gustaría leer brevemente mis observaciones, las cuales les serán traducidas y luego distribuidas. Cuando se trate de preguntas y respuestas, habrá interpretación consecutiva del inglés al francés.

Me gustaría hacer unas observaciones realmente breves ya que tal vez tengan muchas preguntas. Justo después de mi arribo tuve una reunión con el Presidente [Haitiano] [René] Préval. Como ustedes tal vez sepan, el Vicepresidente del gobierno español, que estaba de visita aquí, participó en su calidad de Presidente España y de la Unión Europea.

Con posterioridad, visité los restos de la sede de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití [UN/MINUSTAH] en el Hotel Christopher junto a ustedes. Todos ustedes han sido testigos de esta devastación tan trágica en la Sede. Me impresionaron mucho el arduo trabajo de los equipos de rescate y las búsquedas exhaustivas. Justo después de mi partida me informaron que había sucedido un pequeño milagro. Uno de los miembros del staff de Naciones Unidas, que había estado atrapado bajo los escombros por más de cinco días, fue rescatado exitosamente. Me alegra mucho que éste haya sido un símbolo de esperanza. Salvar vidas es nuestra prioridad principal y espero que podamos ver más de estos milagros.

Conducimos por Puerto Príncipe hacia el Campo de Marte. Ver de lejos las imágenes de la destrucción de Haití y verlas de cerca también ha sido una experiencia muy diferente para mí. Es por ello que estamos aquí: Para solidarizarnos con la gente de Haití.

Estoy aquí para quedarme: “Estamos con ustedes. No están solos. La ayuda ya está llegando.”Para un país pequeño como Haití, éste ha sido un desastre similar a un tsunami. Esta es una catástrofe muy grande y una enorme crisis humanitaria, cuyas dimensiones aún no conocemos de manera cabal, en especial fuera de la capital. Ello requiere de respuestas y ayuda igualmente masivas.

Las Organizaciones humanitarias tienen retos únicos, particularmente en el ámbito de la logística cuando la capital se encuentra tan afectada y los servicios básicos aún no están operando.

Permítanme destacar tres prioridades:

La primera, salvar vidas. Estamos aún en la fase de búsqueda y rescate. Tenemos 27 equipos internacionales trabajando con más de 1500 salvadores. Esto es conmovedor. Aún hay gente debajo de los escombros. Necesitamos sacarlos, de nuevo, incluyendo ciudades y pueblos fuera de la capital.

La segunda, socorro de emergencia.
La gente necesita comida, agua, medicina, tiendas de campaña. Estamos comenzando a hacérselas llegar. El Programa Mundial de Alimentos (PMA), ya ha comenzado su operación, y ayer alimentaron a 40,000 personas. El número de personas que ayudará el PMA pronto se incrementará a un millón de personas en quince días y a dos millones en otros quince días. La Cruz Roja y muchas ONGs están desempeñando su rol por completo.

La tercera y más importante, es la coordinación. He enfatizado la importancia de la coordinación entre los países, las ONGs y los trabajadores internacionales. La situación es aplastante. Y la oferta de ayuda también es aplastante y muy conmovedora.

El aeropuerto tiene una capacidad limitada. Necesitamos asegurarnos de que nuestra ayuda está llegando a la gente que lo necesita, tan rápido como sea posible. No podemos desperdiciar ni un minuto, dólar, ni persona. No podemos tener víveres en nuestras bodegas.

Ésto requiere una coordinación sólida y efectiva por parte de las Naciones Unidas, y entre éstas y otros participantes principales, en especial, por supuesto, los Estados Unidos, todos ellos bajo el liderazgo del gobierno de Haití, que actúa cada vez más de forma más activa.

De hecho, el Presidente Préval también destacó la importancia de tener una forma coordinada de entregar la ayuda y yo le aseguré que las Naciones Unidas se harán cargo de coordinar ésta situación.

Me es muy grato saber que, a pesar de la inmensa tragedia que ha caído sobre la población haitiana y el personal de Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití [UN/MINUSTAH], la misión está desempeñándose de manera competente para asistir al gobierno haitiano manteniendo la paz y la seguridad en Haití.

MINUSTAH sigue gozando del total apoyo del Consejo de Seguridad para su papel, el cual se discutirá en el Consejo el día de mañana. Le informaré al Consejo de Seguridad mañana en la mañana sobre la situación, sobre mi visita y sobre la forma en la que la comunidad internacional está manejando y ayudando a las personas de Haití.

También estoy agradecido por el apoyo de los Estados Unidos y de Canadá, quienes llegaron a Haití para ayudar en el envío de la muy necesitada ayuda humanitaria. Ellos reconocen la responsabilidad primaria de las autoridades de Haití de responder ante el desastre y el papel de las Naciones Unidas para coordinar la ayuda internacional.

Estamos fortaleciendo nuestros mecanismos de coordinación con todos los participantes involucrados en esta desafiante tarea para que estén claros los distintos roles que tendrá el personal militar de los estados individuales durante esta emergencia.

Bajo el experimentado liderazgo de Edmond Mulet, quien funge como Representante Especial del Secretario General y el Representante Especial Adjunto del Secretario General, Kim Bolduc, las Naciones Unidas han puesto en marcha los arreglos clave de coordinación sectorial entre los participantes de las Naciones Unidas y los que no son, los llamados racimos, incluyendo el área descuidada pero vital para la protección de la posición de los más vulnerables en una crisis como ésta, en especial los niños, las mujeres y las niñas. Tenemos que proteger los derechos humanos de todas las personas vulnerables en este momento de crisis.

Me gustaría agradecer y ofrecer mi gran respeto y admiración a todos los miembros de la comunidad internacional que han venido para auxiliar a Haití. Me gustaría reconocer en especial a aquéllos que están trabajando en el sitio de manera incansable para salvar vidas y para llevarle el auxilio a quienes lo necesitan.

No podré reconocer todos los países por nombre, pero estoy expresando mi más sincera gratitud para estos países y pueblos. Representan a los grupos y a los mayores donadores del mundo con, por ejemplo: la Cruz Roja, Salvemos a los Niños, ONGs internacionales y organizaciones de ayuda, son demasiados para nombrarlos y por supuesto, representan a toda la constelación de la familia de Naciones Unidas, FMA, UNICEF, PNUD, OMS, entre otros.

De nuevo, en representación del pueblo de Haití y de las Naciones Unidas, les doy las gracias. Y les prometo lo siguiente:
Las personas alrededor del mundo esperan que sus generosas contribuciones lleguen hasta quienes lo necesitan, de manera pronta y efectiva.

Haremos nuestro mejor esfuerzo, bajo estas difíciles circunstancias. Permítanme cerrar con dos mensajes, uno para el equipo de las Naciones Unidas, el otro para el pueblo de Haití.

Primero, para nuestros colegas aquí de Puerto Príncipe y de todo el mundo: Han perdido preciados colegas y queridos amigos.

Han sufrido en carne propia la tragedia más grave en la historia de las Naciones Unidas. Aún así continúen. Son los mejores. No necesitamos crear héroes de Naciones Unidas. Sólo tenemos que mirar alrededor. Hay muchos héroes. Estoy orgulloso de servir con ustedes.

Por último, me gustaría decirle unas palabras al pueblo de Haití:

Queridos haitianos y haitianas, permítanme, de inicio, expresarle mi más sentido pésame. El evento que ustedes acaban de sufrir es trágico y, como ustedes, aquí, en Puerto Príncipe, lloro a mis preciados colegas y amigos.

Estoy obligado a estar aquí, entre ustedes, a su lado, para experimentar mi profunda solidaridad y todo mi apoyo. Sé del dolor que, cada uno vive en este momento.

La gran angustia en la que se encuentran las personas afectadas por el azote de esta catástrofe.Pero, para citar al escritor haitiano, el Sr. Laferrière, “cuando caen las referencias físicas, permanecen las referencias humanas”, sepan que el mundo entero está a su lado.

Las Naciones Unidas hacen todo lo que está en sus manos para venir a su auxilio. Se han puesto en marcha todos los medios y nuestro personal trabaja sin descanso para coordinar los viajes y para brindarles ayuda.

Desde luego ustedes han perdido a sus seres queridos, a los miembros de su familia, a sus amigos, a sus vecinos, pero su sufrimiento legítimo deberá darle un lugar a la esperanza de igual modo. En un nivel muy alto, la comunidad internacional se concierta de manera activa para definir un plan vasto de reconstrucción del Haití del mañana.

En esta prueba y en los retos que ésta nos pone, las Naciones Unidas les tienden la mano.

Damas y Caballeros, Les agradezco su atención.

P: Secretario General, cuando estábamos en el hotel, se le acercó una mujer cuyo esposo aún estaba atrapado y ella sintió que el trabajo no era lo suficientemente rápido, que debería haber más equipos en el hotel y también estaba un poco preocupada por el nacionalismo, dijo que sentía que los equipos estadounidenses estaban buscando a sus nacionales, así como los chinos a los suyos y una vez que los encontraban se iba. ¿Podría tratar estas preocupaciones para aquéllos que están en Haití?

SG: Es justo lo que me pidió. Sé que aún hay muchas personas atrapadas debajo de los escombros, tanto haitianos como personal internacional. La situación es abrumadora y sé que no existe diferencia entre las vidas de los haitianos, de los de la zona, de los nacionales y de los internacionales. Parece que un número de rescatistas son muy pocos y su alcance es muy limitado. Espero que podamos rescatar a todos ellos tan pronto como nos sea posible. También le dije que trataré de coordinar a los 27 equipos de rescate para, que antes que nada, agilicen sus actividades de rescate y que también traten de ser más equilibrados al rescatar vidas.

P: [traducción del Creole]  Las Naciones Unidas lanzaron un llamado de auxilio y hemos reunido $250 millones de dólares y nos gustaría saber dónde están ahora, en cuanto a términos de auxilio a Haití.

SG: Sí, el viernes pasado lanzamos un llamado de auxilio rápido por la cantidad de $562 millones de dólares. La respuesta es muy positiva y de mucha movilización. Sé que no será suficiente. Es lo que necesitamos los siguientes seis meses. Tendremos que evaluar y valuar la situación. Sé que trabajaremos juntos con mi Enviado Especial a Haití, el ex presidente [de los Estados Unidos] Bill Clinton para que busque la reconstrucción de la sociedad de Haití a mediano y largo plazo. Eso es en lo que tenemos que trabajar juntos en cuanto terminen nuestras primeras actividades de auxilio inmediatas.

P:      Secretario General, usted mencionó que los Estados Unidos han reconocido el papel de las Naciones Unidas al manejar la coordinación de los esfuerzos de socorro, pero algunas veces nuestra gente en el sitio dicen que todo es un poco confuso y no se puede saber si la milicia de Naciones Unidas o las Naciones Unidas están manejando toda la ayuda. ¿Las Naciones Unidas están en verdad al tanto administrando los esfuerzos de coordinación, y no sería buena idea que en este punto le pidamos tal vez al Consejo de Seguridad que autorice un aumento temporal en el número de cascos azules para ayuda a movilizar la situación?

SG: La coordinación efectiva y coherente en este momento será muy importante. Los Estados Unidos y las Naciones Unidas están coordinando de cerca el manejo de esta situación. He estado discutiendo este asunto con el presidente [de los Estados Unidos] [Barack] Obama y otros funcionarios de gobierno superiores de los Estados Unidos, tomando este papel de coordinación como organización internacional guía, no hay duda de ello. Hay, es necesario que haya, repartición del trabajo. No hay duda sobre quién está manejando la situación solo. Todos los miembros de la comunidad internacional están coordinando muy de cerca. Por ejemplo, el estado de Derecho y la seguridad en las calles de Haití están bajo el control [del Departamento] de Operaciones de Paz de Naciones Unidas, mientras que la milicia de los Estados Unidos se encuentra ayudando las necesidades humanitarias. Existe claramente un papel de ayuda y deben entender que todos los participantes internacionales, de las Naciones Unidas, de los Estados Unidos y todos los demás miembros están aquí para ayudar al gobierno de Haití. Este es el gobierno y la gente de Haití y el primero tiene su propia prioridad de soberanía. He tratado este tema con el Presidente [René] Préval y le pedí que nos dijera, para hacérnoslo saber, cuál será la prioridad de soberanía mientras estemos aquí para auxiliar al gobierno de Haití.

P: [traducción del Francés] Primero le agradezco la ayuda que han traído las Naciones Unidas, aquellos periodistas que se han estado desplazando han visto los lugares más afectados y han dicho que vieron helicópteros, que vieron llegar aviones, han visto que llega ayuda al aeropuerto, pero están preocupados porque no han visto que se distribuyan los alimentos, ni el agua. ¿Cómo funciona esa coordinación que menciona?

SG: Sé que muchas personas están frustradas porque están perdiendo la paciencia. Esta es una situación difícil para todos no sólo para los haitianos. Por supuesto que esto es muy trágico, muy difícil y muy frustrante para todos los haitianos que se han visto afectados y también es muy difícil para los trabajadores y gobiernos internacionales que tiene que organizar en un periodo de tiempo tan corto. Al lidiar con tan grande pérdida de vidas y con tal magnitud de devastación requiere de más tiempo, de más paciencia. Este es el quinto día después de que el terremoto azotó al país y creo que antes que nada, en términos de estabilidad, paz y seguridad se han mantenido en las calles y ahora los envíos se están realizando de manera más efectiva, eficiente y coordinada. Esta coordinación mejorará conforme mejor nos logremos organizar.

Puse a las mejores personas de la oficina de las Naciones Unidas aquí, MINUSTAH [Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití] incluyendo AL Sr. Mulet y agregué a un Representante Especial Adjunto más, a [Tony] Banbury, y traje conmigo esta mañana a más personal para que se queden aquí y este número de personal aumentará, mientras que otros países donadores también aumentarán su trabajo. Por ende, pueden esperar que este mecanismo coordinado mejore.

P: Usted dijo que en un mes podría alimentar a dos millones de personas. ¿No cree que es demasiado tarde para evitar disturbios en las calles?

SG: Realizaremos nuestro mejor esfuerzo. Antes que nada, espero e insto a la gente de Haití a que sean más pacientes. No queremos ver esas cosas. Ni siquiera queremos imaginar ese tipo de situaciones. He visto y he conocido a muchas personas en la calle frente al Palacio Presidencial. Están agradecidos por la ayuda de la comunidad internacional y con las Naciones Unidas. En sus rostros y en las conversaciones que tuve con ellos, vi que estaban comprometidos. Están buscando un futuro mejor. Ya les envié un mensaje de esperanza y les dije que estoy aquí para darles esperanza y para brindarles un mejor futuro. Ahora, alimentando a dos millones de personas dentro de un mes, será un gran reto. Sólo imaginen proporcionarles alimentos diarios a dos millones de personas. Sé que el número de personas que se han visto afectados es alrededor de un tercio de Puerto Príncipe. Por ende, pienso que será una cifra significativa de ayuda diaria alimentaria que las Naciones Unidas podrá proporcionar. Por supuesto, evaluaremos, conforme pase el tiempo, si hay algo más que se necesite y trataremos de ajustarnos a ello. Muchas gracias.

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