BOLETIN ONU
Naciones Unidas - Centro de Información, México
No. 09/ 072
7 de septiembre de 2009
 

La mitigación del cambio climático como proceso del cambio estructural

  • Con unas políticas industriales proactivas los países en desarrollo saldrán ganando, no perdiendo, dice el Informe sobre el Comercio y el Desarrollo 2009 de la UNCTAD
 

El día de hoy a las 9:30 horas, se realizó una conferencia de prensa para presentar este informe con la participación de Alfredo Calcagno, economista experto de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).

La Conferencia de Copenhague sobre el Cambio Climático prevista para diciembre constituye una nueva oportunidad para que todos los países se integren en un marco internacional eficaz con el fin de adoptar políticas encaminadas a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y de limitar el calentamiento del planeta.

Para que los países en desarrollo y las economías en transición se beneficien de esas oportunidades, no vale dejar los cambios estructurales necesarios a la merced exclusiva de las fuerzas del mercado; hay que emprender políticas industriales proactivas para introducirse en el mercado de la "tecnología verde" y "los bienes ambientales" que crece rápidamente, según el informe. Hoy ha sido presentado el Informe sobre el Comercio y el Desarrollo, 2009, subtitulado "Respuesta a la crisis mundial" y "La mitigación del cambio climático y el desarrollo".

Las investigaciones científicas indican que, si continúa, el calentamiento de la Tierra tendrá consecuencias humanitarias, sociales y económicas dramáticas, y sus repercusiones negativas serán especialmente acusadas en la mayoría de los países en desarrollo. Las temperaturas podrían registrar aumentos de hasta 6ºC para finales de siglo. Con objeto de mejorar las perspectivas de desarrollo y de reducción de la pobreza, es necesaria una reducción drástica de las emisiones de gases de efecto invernadero, que rebajaría a 2º o 2,5ºC el aumento de las temperaturas para 2050. Sin embargo, es imposible lograr ese objetivo si no se actúa con decisión para implantar políticas que pongan en marcha un proceso de cambio estructural mundial orientado hacia modos de consumo y de producción más inocuos para el clima.

Las economías desarrolladas deben asumir el liderazgo en la mitigación del cambio climático, dice el informe, ya que han aportado la mayor parte de los gases de efecto invernadero acumulados en la atmósfera y tienen más capacidad económica, tecnológica y administrativa para pasar rápidamente a una economía con bajas emisiones de carbono. No obstante, a las economías en desarrollo y en transición también les interesa contribuir a la mitigación del cambio climático. En el informe se indica que con ello mejorarían considerablemente sus perspectivas de desarrollo y reducción de la pobreza. En las economías en desarrollo y en transición, especialmente las que tienen un crecimiento mayor y más rápido, las emisiones de dichos gases siguen una pronunciada tendencia al alza. Esa tendencia perdurará, a menos que esos países adopten también medidas enérgicas para modificar su combinación de fuentes de energía y sus modos de producción y consumo.

La innovación de los productos y los procesos industriales para sostener la mitigación del cambio climático no difiere fundamentalmente de las demás actividades de innovación: nacen del espíritu emprendedor y de la búsqueda de una mayor competitividad, según el informe. Pero, puesto que se va admitiendo que la mitigación del cambio climático es un bien público, esa innovación también requiere una intervención directa de los gobiernos, mediante la introducción de normas que impongan o prohíban determinadas formas de producción y consumo, establezcan normas de emisión y regulen estrictamente las reducciones de gases de efecto invernadero. "Hasta el momento, no se ha invertido lo suficiente en la investigación pública y privada para desarrollar fuentes de energía alternativas y métodos de producción más limpios, de manera que los actuales modos de producción y consumo resultan "indisociables del carbono"", observa el Secretario General de la UNCTAD Supachai Panitchpakdi en el panorama general del informe. "Por consiguiente, se necesitan políticas proactivas, incluidas subvenciones y la adquisición pública de patentes, para impulsar el proceso tecnológico y acelerar la recuperación del antiguo retraso en las inversiones. Además, la experiencia enseña que el cambio tecnológico suele acelerarse cuando el sector público se pone al frente de la investigación y desarrollo y de la aplicación práctica de las nuevas tecnologías."

Los economistas de la UNCTAD afirman que se debe considerar la mitigación del cambio climático como un proceso de cambio estructural, cuyos ajustes suponen una carga para muchos hogares, empresas y economías, pero que también ofrece enormes oportunidades nuevas para la innovación de productos y procesos industriales, y el crecimiento de los ingresos y del empleo. Comparan este proceso con la mecanización, la motorización, la informatización y otros cambios estructurales del pasado. El informe de la UNCTAD se refiere asimismo a las experiencias de países desarrollados y países en desarrollo que muestran la posibilidad de establecer muchas sinergias entre las reducciones de los gases de efecto invernadero y los objetivos de desarrollo.

Desde este punto de vista, no se está ante una disyuntiva entre mitigación del cambio climático y desarrollo. Ya existe gran parte de la tecnología necesaria para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, pero hay que ampliar su utilización. Además, es necesario seguir desarrollando y utilizando nuevas tecnologías y tipos de energía renovables. Ello representa un potencial de crecimiento considerable: el mercado de la energía renovable y las tecnologías verdes, y de los vehículos, edificios y aparatos de bajo consumo energético crecerá rápidamente en las próximas décadas, probablemente a mayor velocidad que cualquier otro mercado. Por consiguiente, los costos del cambio climático de cada país dependen de la cantidad de "valor añadido" que resulte de la producción nacional de energías no fósiles y de equipo, aparatos y bienes de consumo inocuos para el clima.

"En los próximos años y decenios las economías en desarrollo dispondrán de un margen considerable para aprovechar las oportunidades que surjan del cambio estructural orientado hacia fuentes de energía renovables, tecnologías inocuas para el clima, equipo y aparatos de baja emisión de carbono y modos de consumo más sostenibles", dice el informe. Participando con éxito en esos mercados nuevos las economías en desarrollo y en transición podrían combinar las políticas de mitigación del cambio climático con un crecimiento más rápido. Pero ese proceso no debe quedar a la merced exclusiva del mercado; son necesarias políticas industriales bien concebidas que promuevan la creación de capacidad para producir esos bienes o estimulen la participación en su producción y ulterior perfeccionamiento.

El mercado mundial de las "tecnologías verdes" y los "bienes ambientales" sigue dominado por los países desarrollados, pero varias economías en desarrollo ya representan una cuota creciente del mismo, y es importante que los países en desarrollo y las economías en transición incorporen en sus estrategias de desarrollo la integración en ese mercado. Según el informe, "para algunos países, la mitigación del cambio climático ofrece nuevas posibilidades de aprovechar las ventajas comparativas naturales, especialmente en la producción de energía con baja emisión de carbono, que hasta ahora han tenido poca importancia económica; para otros países puede brindar oportunidades de crear nuevas ventajas comparativas dinámicas".

Los países en desarrollo pueden contribuir a la innovación de los procesos de protección del clima y de los bienes ambientales que se adapten a las circunstancias locales específicas y aprovechen las ventajas comparativas. Esos países también podrían participar en los mercados de la tecnología verde y los bienes ambientales integrándose en las cadenas de producción internacionales, como ya hicieron muchos de ellos en otros sectores de la industria manufacturera.

Los desafíos de aprovechar las oportunidades que ofrecen los nuevos mercados de crecimiento rápido y de integrarse de manera estratégica en esos mercados no son del todo nuevos. Ya fueron elementos esenciales del diseño de estrategias eficaces de diversificación y modernización industrial. Cada economía en desarrollo y en transición tendrá que elaborar su propia estrategia para integrarse en los mercados emergentes de nuevos productos que contribuyan a cumplir los objetivos de reducción de los gases de efecto invernadero. Esas estrategias deberán tener en cuenta tanto las necesidades locales de "bienes ambientales" específicos como las posibilidades de producirlos a nivel local, también para los mercados regionales y mundiales.

La adopción de medidas internacionales adecuadas sería un gran acicate para enrolar a las economías en desarrollo y en transición en las actividades de lucha contra el cambio climático. Teniendo presente el bien público que supone la reducción del cambio climático, cabría interpretar las flexibilidades previstas en el Acuerdo de la Organización Mundial del Comercio (OMC) sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC) de un modo que facilitase la protección de las patentes, por ejemplo permitiendo las licencias obligatorias para producir equipo y bienes inocuos para el clima que incorporen tecnologías ecológicas, y los procesos correspondientes. Sería un caso similar al de las exenciones concedidas a los medicamentos en interés de la salud pública. La comunidad internacional también tendría que movilizar recursos financieros adicionales, no solo para ayudar a los países en desarrollo a adaptarse a las consecuencias del cambio climático, sino también para ayudarlos a contribuir a la mitigación de dicho cambio.

El informe, la carpeta de prensa y el audio completo de la conferencia se encuentran disponibles en:
www.nacionesunidas.org.mx/especiales/2009/informe_comercio_y_desarrollo_2009/
Para mayor información favor de escribir a medios@un.org.mx o comunicarse al teléfono 52639723.

 

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