BOLETIN ONU
Naciones Unidas - Centro de Información, México
No. 08/095
1 de octubre de 2008
 


Mensaje del Secretario General en la sesión extraordinaria de OPANAL, Organismo para la Proscripción de las Armas Nucleares en la América Latiana y el Caribe, Version en Español

Observaciones a la sesión extraordinaria del OPANAL, la agencia para la Proscripción de las Armas Nucleares en la América Latina y el Caribe

 

Buenos días. Me siento honrado con esta oportunidad de dirigirme al Organismo para la Proscripción de las Armas Nucleares en la América Latina y el Caribe. Permítanme ofrecerles mi más profundo agradecimiento al gobierno de México y a la Secretaría del OPANAL por haber organizado este oportuno.


Han pasado casi 40 años desde que mi antecesor, U Thant, asistió a la primera sesión de la Conferencia General del OPANAL y es en este sentido que me siento honrado de ser el Segundo Secretario General.


Hoy, quiero mostrarle mi más profundo respeto por su trabajo y enfatizar la necesidad apremiante para realizar mayor progreso en el desarme nuclear multilateral y la no proliferación.

Nos reunimos justo antes del 63mo. aniversario del bombardeo en Hiroshima y mientras seguían las preparaciones para la celebración del 40mo. aniversario el próximo año del Tratado de Tlatelolco. Este es el momento justo para reforzar el llamado para fortalecer los esfuerzos para evitar una proliferación nuclear y para avanzar en el desarme nuclear y esta sesión extraordinaria del OPANAL es la plataforma más adecuada para realizarlo.


Los enfoques regionales para el desarme nuclear y la no proliferación tienen una historia larga y distinguida. El Tratado del Ártico y el del Espacio Exterior abrieron nuevos caminos al designar áreas geográficas extensas sólo para usos pacíficos. El Tratado de Tlatelolco estableció la primera zona en el mundo libre de armas nucleares en un área poblada e inspiró a zonas similares en el Pacífico Sur, el Sudeste de Asia, África y Asia Central.


Hoy, el enfoque regional o territorial para el desarme abarca la mayor parte de nuestro planeta. De manera virtual, ahora todo el hemisferio sur está libre de armas nucleares. Este progreso ha sido sorprendente.


Varios de los avances a nivel regional se deben al trabajo de Alfonso García Robles, quien recibió el Premio Nobel de la Paz en 1982, y a los esfuerzos incansables del gobierno de México al apoyar el desarme nuclear mundial.


Sin embargo, no podemos permitirnos ser complacientes. Aunque dos tercios de los Estados del mundo son signatarios de los tratados de zonas libres de armas nucleares, la mayoría de la población mundial aún vive en países que poseen armas nucleares.


Los esfuerzos internacionales para evitar la proliferación nuclear y lograr el desarme nuclear continúan enfrentando retos significativos. Algunas de los tratados de zonas libres de armas nucleares aún no han entrado en vigor. Varios signatarios aún tienen que completar el proceso de ratificación o de adhesión. Otros no han puesto en vigor los acuerdos de salvaguardia del OIEA. En otras partes, regiones completas aún no han logrado establecer dichas zonas, incluyendo al Oriente Medio y algunos estados de armas nucleares no han concluido los protocolos relevantes. Es evidente que aún falta mucho por hacer antes de que logremos nuestro objetivo compartido de un mundo libre de armas nucleares.


La entrada en vigor del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares ayudaría a evitar la mejora de las armas nucleares y la negociación de un tratado sobre material fisionable en la Conferencia sobre Desarme contribuiría para impedir cualquier expansión posterior de los arsenales existentes.


Ambas iniciativas reforzarían el régimen mundial de la no proliferación nuclear. Es por ello que insto al apoyo político para la Conferencia sobre Desarme como pre-requisito crucial para lograr dichos objetivos.


Mientras tanto, los esfuerzos de la no proliferación y de desarme continuarán enfrentándose a retos. La prueba nuclear realizada por la República Popular Democrática de Corea en el 2006 fue en específico un retraso para el régimen de la no proliferación. El mundo espera con avidez la implementación completa de los compromisos de la República Popular Democrática de Corea  para desactivar su programa nuclear.


Se llevó a cabo un paso de bienvenida el mes pasado cuando las conversaciones de seis países acordaron establecer mecanismos para verificar la desnuclearización de la península de Corea y para inspeccionar la implementación de los compromisos relacionados. Invito a los países interesados a lograr un mayor progreso. Como Secretario General de las Naciones Unidas, estoy listo para ayudar en cualquier manera en la que pueda hacerlo para lograr el objetivo de tener una península Coreana sin armas nucleares.


En cuanto al asunto nuclear iraní estoy preocupado por la ausencia continua de una resolución. Se puede y debe resolver a través de medios pacíficos. Invito a todas las partes a darle seguimiento a la ronda de conversaciones reciente en Ginebra, con el fin de darle una solución pronta a este problema de conformidad con las soluciones relevantes del Consejo de Seguridad.

Excelencias,
Después de cuatro años de que se abrió para su firma el Tratado de la no Proliferación Nuclear con una cifra estimada de 26,000 armas nucleares permanece en el mundo. Es evidente que debemos lograr un mayor progreso mundial en el desarme nuclear para terminar con las armas.
Sin embargo, el progreso en el desarme nuclear no es finalizar con el por sí mismo, también ayudará a reducir de manera significativa los riesgos como la proliferación nuclear y el terrorismo.

Después de todo, para ser realistas, el desarme nuclear puede ocurrir solamente en paralelo con controle estrictos e impenetrables para evitar la inconformidad. La Asamblea General de las Naciones Unidas y estados partidarios al Tratado de la No Proliferación Nuclear acordó que el desarme debe incluir niveles de transparencia y  verificación que deben ser cubiertos de modo legal.


Por consiguiente, es crucial implementar y construir en los componentes clave del NPT en conjunto, forman parte integrante del mismo acuerdo universal: un mundo sin armas nucleares. En el 2010 la conferencia de revisión del NPT será la ocasión para contribuir con respuestas resistentes y  creativas para los desafíos que enfrenta el tratado y para reafirmar nuestro compromiso con la gran responsabilidad que éste implica. Invito a todos los Estados a tomar esta oportunidad.


Es obvio que los prospectos para conseguir los objetivos de manera general y para completar el desarme nuclear y la no proliferación dependen de la seguridad internacional, pero no podemos esperar una seguridad perfecta, en vez de ello, creo que el proceso para avanzar en cuanto al desarme, la no proliferación y contra los usos terroristas de las armas de destrucción masiva contribuirán a la paz y a la seguridad mundial.


Es claro que el desarme y la no proliferación son de vital importancia al moldear la seguridad y la paz mundial, pero no debemos de perder de vista las cercanas conexiones con nuestros esfuerzos de desarrollo. En la actualidad, los países alrededor del mundo gastan 1.3 billones de dólares en armas militares. Podemos realizar un cambio significativo en los Objetivos del Desarrollo del Milenio si algunos de estos recursos se redireccionaran a los esfuerzos económicos y sociales. En una época del aumento en los precios de la comida y del combustible y de incertidumbre en la economía mundial, el mundo no puede ignorar el potencial del desarrollo del desarme y la no proliferación.


Damas y Caballeros,


La cooperación multilateral nos recuerda que es indispensable avanzar en cuanto al desarme y la no proliferación. OPANAL es un importante socio en estos esfuerzos colectivos para liberar al mundo de los daños nucleares y aplaudo su determinación de contribuir más para avanzar en este vital objetivo.


Insto a todos los miembros de la OPNANAL  a que continúen demostrando su liderazgo y esfuerzos  y los llamo para que trabajen con miembros de zonas libres de armas nucleares  para promover  el desarme nuclear  y la no proliferación y para reducir el riesgo de terrorismo nuclear.

Por mi parte, cooperaré, de manera más cercana con el OPANAL  en la búsqueda del objetivo de un mundo próspero y seguro para toda la humanidad. Con este espíritu, les pido que por favor acepten mis mejores deseos para una sesión exitosa.

*Traducción No Oficial

Presidente Mazaryk no.29, piso 2
Col. Chapultepec Morales
C.P. 11570
tel. 5263-9727


www.nacionesunidas.org.mx

* Sólo para uso informativo, no es documento oficial