BOLETIN ONU
Naciones Unidas - Centro de Información, México
No. 08/034
14 de abril de 2008
 

Día de la Terra

En visperas de la septima sesion del foro permanente de los indigenas, la Directora del cinu participa en inauguracion de las jornadas de la “19ª Ofrenda a nuestra Madre Tierra”

 

 

Discurso de Jadranka Mihalic, Directora del Centro de Información de Naciones Unidas para México, Cuba y República Dominicana, durante la ceremonia inaugural de la Décima novena Ofrenda a Nuestra Madre Tierra, realizada hoy en el patio virreinal del edificio de gobierno del Distrito Federal:

Distinguidos representantes del Gobierno de la Ciudad de México, honorables representantes de los pueblos indígenas y de la sociedad civil, amigos y amigas.

En nombre de la Organización de las Naciones Unidas, es para mí un gran honor participar en el inicio de las actividades de la Decimonovena Ofrenda a la Madre Tierra con la cual se rinde homenaje a la vida y a la naturaleza. Con la Ofrenda, además, se inician a la manera tradicional de los pueblos originarios de México y la región una serie de reflexiones multidisciplinarias sobre el “Día de la Tierra”, en la cual participarán diversos e interesantes actores de la sociedad mexicana, incluidas sus autoridades gubernamentales y legisladores pero también sus líderes comunitarios, académicos y artistas.

Hace casi 40 años que  se celebra cada 22 de abril el llamado “DIA DE LA TIERRA”. Una celebración que pertenece a la gente y no está regulada por una sola entidad u organismo; tampoco está relacionado con reivindicaciones políticas, nacionales, religiosas, ideológicas ni raciales.  Sin ser un “día oficial”, hace más de 20 años que las Naciones Unidas se han adherido a esta conmemoración con el propósito de fomentar el cariño y el respeto hacia nuestro planeta, reflexionar sobre la salud de la Tierra y promover el cuidado de nuestros recursos naturales.

Con esta conmemoración celebramos la interdependencia de todos los seres vivientes. Es un día para observar el equilibrio entre las fuerzas de la naturaleza y celebrar su renovación. Un día para señalar la responsabilidad que compartimos todos en la protección del planeta.

Pero esta celebración, aún joven para los gobiernos del mundo, es ancestral para las culturas indígenas. Los pueblos indígenas del mundo, con su tradición oral, han sabido y logrado preservar por tiempos inmemoriales ese respeto a la Madre Tierra que se manifiesta hoy aquí. Han mostrado al mundo que es posible vivir en armonía con el planeta y las actividades de la Ofrenda nos permiten aprender más de estas lecciones ancestrales.

Estas ideas están haciendo eco en los foros de alto nivel en los que se están estudiando las formas en las que podremos revertir el daño que hemos hecho a la naturaleza. Un importante ejemplo fue la Conferencia de la Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que se realizó en Bali hacia finales del año pasado, en la cual se acordó continuar negociaciones que permitan dirigir los recursos y las políticas necesarios para mitigar el Cambio Climático. Un fenómeno de potenciales consecuencias dramáticas para todos los seres vivos en el planeta y que es resultado indiscutible de la actividad humana. 

Combatir el Cambio Climático es sin duda una importante prioridad para las Naciones Unidas en la actualidad pues está intrínsecamente relacionada con nuestra capacidad de lograr un desarrollo que beneficie a todas las personas. El reto frente a nosotros es complejo y las negociaciones no serán fáciles pues se requiere de una verdadera revolución mundial de nuestras conciencias y comportamientos.

Evidentemente, este tipo de retos requieren de cooperación, más allá de las fronteras y más allá de las ideologías. Se requiere de todas las personas.  La sociedad civil, por supuesto, ha sido y seguirá siendo un actor clave. Los pueblos indígenas, con voces más fuertes que nunca, lo son también.

En las Naciones Unidas, a partir del año 2002, los pueblos indígenas del mundo han contado con un foro de expresión permanente. Un foro en el cual no sólo se debaten cuestiones tan importantes que afectan a los pueblos indígenas del mundo, como la propiedad de la tierra o el respeto de los derechos humanos, sino también se abre un espacio que está permitiendo a la humanidad atisbar la riqueza cultural y científica de los pueblos indígenas, los cuales participan activamente en una amplia gama de labores de las Naciones Unidas.

La próxima sesión del Foro Permanente se realizará del 21 de abril al 2 de mayo y tiene por tema central justamente “El cambio climático, la diversidad biocultural y los medios de vida: la custodia por los pueblos indígenas y nuevos retos.”
Y es que los pueblos indígenas están entre los primeros que sufren las

consecuencias del cambio climático por su dependencia y relación tan cercana con el medio ambiente y los recursos naturales.  Por otra parte, los pueblos indígenas tienen una gran capacidad de análisis y de reacción para responder a los retos del cambio climático de forma creativa, utilizando sus conocimientos tradicionales y otras tecnologías, que pueden ayudar al conjunto de la sociedad a lidiar con estos cambios.

Esa fructífera interacción entre los pueblos indígenas y el resto de la comunidad internacional sólo puede proseguir y tener éxito si se asegura a los pueblos indígenas el reconocimiento de sus derechos humanos y la riqueza de su diversidad.
 

Un importante paso se dio en este sentido también hace unos meses con la aprobación de las Naciones Unidas de la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas.   La declaración subraya los derechos de los pueblos indígenas a vivir con dignidad y a mantener y fortalecer sus propias instituciones, cultura y tradiciones.  Señala su derecho a la autodeterminación y a buscar un desarrollo acorde con sus propias necesidades y aspiraciones.Durante 2008 tendremos amplias oportunidades para continuar impulsando el reconocimiento de estos derechos, con conmemoración del 60 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la celebración del Año Internacional de los idiomas con el cual se desea llamar la atención al hecho de que más de la mitad de las 7000 lenguas que se hablan en el mundo están en peligro de desaparecer. Casi un idioma cada 15 días se extingue en el mundo. Entre ellos, muchas de las valiosas lenguas indígenas, cuya desaparición puede también significar la pérdida de su conocimiento y de su cultura. Esto en perjuicio de toda la humanidad.

Los idiomas, además de ocupar un lugar estratégico en la erradicación de la pobreza extrema y el hambre y en la educación, también son de especial importancia en la salvaguardia de los conocimientos y las competencias locales e indígenas con miras a garantizar la gestión sostenible del medio ambiente. Es decir que la preservación de las lenguas indígenas no solo permite el acceso de las comunidades a las actividades económicas y políticas sino que también permite a la sociedad en su conjunto acceder a la sabiduría indígena en cuestiones como la preservación indispensable de nuestro medio ambiente.

Por ello, para las Naciones Unidas la celebración de actividades como las jornadas de la décimo novena Ofrenda a nuestra Madre Tierra son de especial importancia pues permiten el acercamiento de los distintos sectores de la sociedad, la preservación y difusión de conocimiento y la construcción de esa revolución de las conciencias que nos permitirá vivir una vez más en armonía con el planeta,  la Madre Tierra.

Muchas gracias.

Presidente Mazaryk no.29, piso 2
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* Sólo para uso informativo, no es documento oficial