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| No. 07/056 |
5
de junio de 2007
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MENSAJE DEL SECRETARIO GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS, BAN KI-MOON, CON OCASION DEL DIA MUNDIAL DEL MEDIO AMBIENTE 5 de junio de 2007
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Las emisiones de gases de efecto invernadero derivadas de las actividades humanas están ocasionando el calentamiento del planeta. La concentración de dióxido de carbono en la atmósfera es superior a la de cualquier otro momento de los últimos 600.000 años y aumenta a un ritmo cada vez mayor. La prueba más elocuente del cambio climático se halla en las regiones polares. El Ártico se está calentando a un ritmo dos veces superior a la media mundial. La extensión y el grosor del hielo marino perpetuo del Ártico están disminuyendo, zonas de permafrost que estaban congeladas desde hace siglos se están deshelando y los casquetes polares de Groenlandia y la Antártida se están derritiendo con una rapidez que nadie había previsto. Ello tiene profundas consecuencias para la población y los ecosistemas del Ártico. Al menguar el hielo marino, se reduce el hábitat de las especies árticas vulnerables. Los cambios también afectarán a las comunidades indígenas del Ártico, para las cuales el medio natural es no sólo fuente de alimentos, sino también la base de su identidad cultural. Sin embargo, no se trata de un problema que afecta únicamente a las regiones polares. El lema elegido para el Día Mundial del Medio Ambiente de 2007 —“Melting Ice: A Hot Topic!” (El deshielo: un asunto candente)— denota las repercusiones que el cambio climático está teniendo en todas las regiones. Los habitantes de las islas bajas y las ciudades costeras de todo el mundo se enfrentan al riesgo de inundación creado por la subida del nivel del mar. Las compañías aseguradoras de todo el mundo pagan cada año más y más indemnizaciones por los daños causados por inclemencias climáticas extremas. A medida que retroceden los glaciares, aumenta la preocupación de los gobiernos con respecto al futuro del suministro de agua. Además, para el tercio de la población mundial que vive en zonas áridas, especialmente de África, las perturbaciones asociadas al cambio climático amenazan con exacerbar la desertificación, la sequía y la inseguridad alimentaria. La dependencia de la sociedad del uso
de combustibles fósiles hace peligrar el progreso económico
y social y nuestra seguridad futura. Afortunadamente, tenemos numerosos
instrumentos de política y tecnológicos a nuestro alcance
para evitar la crisis que se avecina, pero necesitamos más voluntad
política para aplicarlos. Los países desarrollados, en particular,
pueden contribuir más a reducir las emisiones de gases de efecto
invernadero y fomentar la eficiencia energética. También
pueden promover el desarrollo limpio en las economías en rápido
crecimiento, como el Brasil, China y la India, y el uso de medidas de
adaptación en los países que hacen frente a las consecuencias
más graves del cambio climático.
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Presidente
Mazaryk no.29, piso 2 |
* Sólo para uso informativo, no es documento oficial |
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