BOLETIN ONU
Naciones Unidas - Centro de Información, México
No. 05/007
16 de febrero de 2005
 


AMÉRICA LATINA AFECTADA POR EL
CAMBIO CLIMÁTICO, CONFORME AL
PROTOCOLO DE KYOTO
 

 

El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), se congratula por la inminente entrada en vigor del Protocolo de Kioto, cuyo objeto es disminuir la emisión de gases causantes del calentamiento terrestre. "Tras años de avances a paso de tortuga, el mundo puede ahora caminar hacia la reducción de los gases que provocan el 'efecto invernadero' y que amenazan al planeta y sus habitantes con la miseria", declaró Toepfer en Nairobi, sede del PNUMA.

La ratificación rusa, cuya industria es responsable del 17.4% de las emisiones de gases tóxicos del planeta, puso en marcha de forma automática el tratado, que se convertirá en vinculante el próximo miércoles, 16 de febrero.

El Protocolo de Kioto fue firmado en 1997 por más de 180 Estados y, hasta marzo de 2004, un total de 121 países lo habían ratificado con el objetivo de detener de forma paulatina las emisiones de los gases contaminantes que destruyen la capa de ozono y provocan el efecto invernadero. El tratado prevé reducir la emisión de gases en un 5.2% respecto a los niveles de 1990 en el periodo de 2008 a 2012.

Situación Regional

"El incremento en la intensidad y frecuencia de huracanes en el Caribe, los cambios en los patrones de precipitaciones, el aumento de los niveles de las riberas en Argentina y Brasil, y la reducción de los glaciares en la Patagonia y los Andes, son fenómenos que indican el impacto que el calentamiento global podría tener en la región". De esta manera, "el cambio climático será, cada vez más, un problema de desarrollo".

Lo anterior es un extracto del informe El Cambio Climático en América Latina y el Caribe, que entrega datos e información actualizada de distintas organizaciones y centros de investigación a nivel mundial sobre los factores que están alentando en calentamiento global, especialmente en la región, pero a la vez presentando las recomendaciones necesarias para hacer frente a esta apremiante situación, advirtiendo, en todo caso, que "el impacto dependerá del desempeño de las naciones en el desarrollo de medidas de mitigación y adaptación".

El documento, es el resultado de una iniciativa impulsada por el gobierno de México a través de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y la Oficina Regional para América Latina y el Caribe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA / ORPALC).

Medio Ambiente, Desastres y Economía

Según el texto, se estima que el huracán Mitch en 1998, dejó cerca de 1.2 millones de personas afectadas directamente, entre ellos muertos y desaparecidos, con pérdidas cercanas a los 8.5 mil millones de dólares que, por otro lado, es más alto que el producto bruto doméstico anual combinado de Honduras y de Nicaragua, los dos países más golpeados por el mencionado huracán.

Otros desastres del clima incluyen el huracán George, en la República Dominicana (septiembre de 1998), con cerca de 235 muertos y casi 300 mil personas afectadas directamente. En 2004, por ejemplo, el huracán "Charley" dejó graves daños estimados oficialmente en más de 18,500 millones de dólares, que incluyó más de 73,500 viviendas y miles de hectáreas agrícolas afectadas. El huracán Iván a su paso golpeó a Barbados, Trinidad y Tobago, San Vicente y las Granadinas, Granada, Jamaica, Cuba y los Estados Unidos, provocando más de 100 muertos y unos 15 mil hogares destruidos, con miles de dólares también en pérdidas, y que en su conjunto, afectaron la economía regional.

Pobreza y Medio Ambiente

Si bien, el texto de la SEMARNAT y el PNUMA señala que América Latina y el Caribe (ALC) es una de las regiones más ricas y variadas del mundo, mega-biodiversa, con la mayor reserva hidrológica del planeta y posee un inmenso mosaico cultural, también enfrenta problemas sociales muy serios en relación con la desigualdad y la pobreza y son muchas las dificultades para encontrar, en la era de la globalización, pautas de desarrollo que conduzcan a una sustentabilidad capaz de responder a los retos sociales y ambientales del presente, y para las generaciones futuras.

Así, se señala que las fallas en la adaptación y la vulnerabilidad aumentaron debido a la pobreza, a la degradación de los recursos naturales, a la carencia de planeación del uso de suelo y por la falta de preparación de un plan importante para contrarrestar los daños causados por los desastres relacionados con el clima.

Gases de Efecto Invernadero (GEI)

A la población de ALC le corresponde el 8% o 9% del total mundial, sin embargo, el volumen per capita de sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) es ligeramente superior al promedio mundial. El desempeño económico de la región ha incrementado los niveles de pobreza y mantenido sus volúmenes de emisión en niveles menores a los que de otra manera tendría.

En materia de energía, concentra entre el 10% y el 12% de las reservas mundiales de petróleo, cerca del 6% de las de gas y el 1.6% de las de carbón. América Latina concentra el 22% del potencial mundial de energía hidráulica, además de contar con recursos geotérmicos y eólicos significativos.

Según datos de la CEPAL, el consumo per capita de energía en 2000 fue 20% menor al promedio mundial. América Latina destaca por ser la región con la mayor desigualdad en el ingreso a nivel mundial. Visto en un contexto global, lo que más destaca es la concentración del ingreso en el 10% de la población. En todos los casos, este sector recibía más del 30% del ingreso total (35% en promedio, pero llegando a un 45% en el caso del Brasil), mientras que el 40% más pobre recibía tan sólo el 10% del ingreso.

Otro de los aspectos que revela el informe del PNUMA-SEMARNAT es que ALC produce el 4.3% de las emisiones globales totales de bióxido de carbono por procesos industriales, y el 48.3% de las emisiones causadas por cambio del uso de suelo. Las emisiones de metano derivadas de las actividades humanas representan 9.3% del total del mundo.

Dentro de la región de ALC, Brasil es el principal emisor de óxido nitroso seguido de Argentina y Colombia. La mayoría de éste deriva del uso de fertilizantes (casi el 80%) en los cultivos, seguido por el transporte (poco menos del 20%).

Emisiones Regionales

Las emisiones de GEI no son generadas en igual proporción por todos los países de la región. En términos generales, poco más del 70% de las emisiones de GEI en ALC provienen de 4 países (Brasil, México, Venezuela y Argentina); considerando también las emisiones de Colombia y Perú, el porcentaje alcanza el 83%. Las emisiones de los países insulares del Caribe y de los centroamericanos son significativamente menores.

En Argentina, las emisiones netas de bióxido de carbono se estimaron en 66.7 millones de toneladas métricas en 1990 y 84.9 millones en 1994. En ambos años, la combustión de energéticos fósiles representó aproximadamente un 89% de las emisiones totales, excluyendo el cambio en el uso del suelo y la silvicultura, sector que sirve como "sumidero" neto de carbono en Argentina. Las emisiones de metano se estimaron en 3.6 millones de toneladas métricas en 1990 y en 4.2 millones en 1994, generadas esencialmente por la crianza de ganado (74,5% y 68,4 %, respectivamente, para esos años).

Por su parte, Brasil tenía emisiones de bióxido de carbono de 107.3 millones de toneladas métricas en 1990 y 117.1 millones en 1994 originadas de combustibles fósiles y quema de biomasa. Además, se estima que las emisiones de CO2 derivadas de la quema de combustibles fósiles en 2000 fueron de 308 millones de toneladas, y para 1990 fueron de 201 millones de toneladas, lo que representó un incremento de 53,4%.

En tanto, México aparece en la región como el principal emisor de bióxido de carbono, con emisiones netas de 444.5 millones de toneladas métricas en 1990. Para dicho año, la mayor fuente de emisiones fue el cambio en el uso de suelo y la silvicultura, con un 30.6 %; seguida de las industrias energéticas y de procesamiento, con un 24.4 %; el transporte, con un 21.3 %; y otras industrias (particularmente del cemento y la metalurgia), con un 14.6 %. La quema de combustibles fósiles dio origen a un 67 % de estas emisiones. Las emisiones de metano se estimaron en 36 millones de toneladas métricas para 1990, provenientes en la mayor parte de la fermentación entérica (48 %) y las emisiones fugitivas de combustibles (28.5 %).

En tanto, Venezuela produjo 190.8 millones de toneladas métricas de bióxido de carbono en 1990. El sector energía (principalmente combustión de energéticos fósiles) originó un 56% de estas emisiones, y el cambio en el uso de suelo y silvicultura originó el restante 44% (básicamente en la Amazonia venezolana, que se extiende en un 60% del territorio nacional). Las emisiones de metano se estimaron en 3.2 millones de toneladas métricas, originándose básicamente en los sectores de energía y agricultura (un 58 % y un 30 %, respectivamente).

Impactos y vulnerabilidad

El cambio climático afecta a los países de la región de manera variada. En la región Andina, por ejemplo, se observan en la actualidad cambios y retrocesos en los glaciares mientras que en Argentina se pueden apreciar cambios importantes en los patrones de lluvias. En el Caribe, el impacto se expresa de manera primordial en los cambios en la frecuencia e intensidad de los huracanes que azotan la zona.

Para los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo, la vulnerabilidad se ve acentuada por su particular condición., entre los que cabe resaltar su alta dependencia de una estrecha base de recursos, estar fuertemente sujetos a las fluctuaciones del comercio internacional, la particular sensibilidad a los desastres naturales, la escasez de recursos de tierra, y la limitada disponibilidad de recursos humanos, entre otras circunstancias que convierten al cambio climático en un reto de particular magnitud para estos países.

La tendencia global se confirma por múltiples observaciones. Algunas de las que indican este calentamiento son las siguientes:

  • Se han modificado los patrones de precipitación en el hemisferio norte. En latitudes septentrionales es donde se han dado mayores precipitaciones, incluyendo aguaceros frecuentes, y menores precipitaciones en las áreas subtropicales.
  • Los niveles del mar han aumentado de 10cm a 20 cm debido a que las áreas cubiertas de hielo y nieve han disminuido en todo el mundo.
  • En el siglo XX, la temperatura de la superficie global aumentó cerca de 0.6oC. La década de los noventa fue la más calurosa, y desde 1861 no se habían registrado temperaturas tan altas como en 1998.
  • En los últimos mil años el hemisferio septentrional no había tenido temperaturas tan altas como en la última década.

En ALC, los países posiblemente más vulnerables a los fenómenos hidrometeorológicos son los que tienen costas en la cuenca del Caribe. Otras regiones particularmente vulnerables se encuentran en Sudamérica, particularmente en el noreste brasileño, en las desérticas costas peruanas y chilenas, y en las zonas áridas de Argentina, así como en la región Andina, las cuales son vulnerables a cambios en los patrones climáticos.

Bosques y Selvas

La región de ALC cuenta con grandes extensiones de bosques y selvas amenazados por la deforestación. La mayoría de los bosques regionales se encuentran en Sudamérica y, particularmente, en Brasil y el Perú, que concentran el 92% de los bosques de la zona. Estos países se encuentran entre los 10 que concentran las dos terceras partes de los bosques y selvas en el mundo. De acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés) el 88% de los bosques de la región se encuentra en siete países: Brasil, Perú, México, Bolivia, Colombia, Venezuela y Argentina, siendo Brasil el principal contribuyente a este porcentaje, con cerca del 56% de los bosques regionales.

Existen muy altas tasas de deforestación en algunos países pequeños e insulares. Por ejemplo, en Santa Lucía y Haití, existieron altas tasas de deforestación en la década pasada (4.9% y 4.6% anual). En Centroamérica, la deforestación va desde tasas de 4.6% en El Salvador, hasta 0.8% en Costa Rica. Nicaragua y Belice se asemejan más a El Salvador que a Costa Rica en ese sentido, mientras que México y Honduras están por encima del promedio. En Sudamérica, las tasas son más altas en Ecuador (que enfrenta una fuerte presión poblacional) y en Argentina (que las pierde debido al incremento en el uso de las tierras agrícolas), mientras que en el resto de los países las tasas se mantuvieron por debajo del promedio subregional.

La tala de árboles en la Amazonia brasileña durante la década pasada aumentó 32%, pasando de 14,000 a más de 18,000 kilómetros cuadrados por año. Las causas principales de deforestación incluyen el desarrollo del sistema de transporte carretero, los incentivos del gobierno para la agricultura, el financiamiento de proyectos a gran escala, tales como presas hidráulicas, y explotación de la tierra.

Para mayores informaciones, consultar el documento en el sitio web del PNUMA: www.pnuma.org en, especial en el link: El Cambio Climático en América Latina y Caribe, INFORME PNUMA 2004

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* Sólo para uso informativo, no es documento oficial