BOLETIN ONU
Naciones Unidas - Centro de Información, México
No. 05/061
30 de agosto de 2005
 

MEXICO TIENE POCO TIEMPO PARA PREPARARSE PARA EL ENVEJECIMIENTO DE SU POBLACION
 

 

  • ¿Bono o carga demográfica? Los Retos Asociados con el Envejecimiento de la Población
  • Reunión de Expertos de Naciones Unidas sobre las Implicaciones Sociales y Económicas de los Cambios en la Estructura por Edad de la Población Ciudad de México, 31 agosto al 2 de septiembre
  • Viernes 2 de septiembre encuentro para medios con expertos de la ONU

La población mundial está experimentando cambios sin precedente en la historia humana. Desde el principio de la historia, en casi todas las poblaciones humanas los niños han sido mucho más numerosos que las personas mayores. En cambio hoy en día, el número de personas mayores en los países desarrollados sobrepasa ya al número de niños menores de 15 años. Y cambios similares son esperados en los países en desarrollo, donde la proporción de niños desciende mientras las proporciones de adultos en edad de trabajar y de adultos mayores aumentan. Esta tendencia hacia el envejecimiento de la población es consecuencia de la reducción impresionante de la mortalidad que tuvo lugar durante el siglo XX y que resultó en la mayor supervivencia de niños y adultos mayores. Los descensos de la fecundidad que siguieron son responsables por la caída de las proporciones de niños que dan lugar al envejecimiento de la población. El crecimiento de la proporción de personas mayores será especialmente rápido durante los siguientes 45 años y tendrá importantes implicaciones para el ritmo del crecimiento económico, la viabilidad de los sistemas de pensiones y seguridad social, el funcionamiento de los sistemas de salud y los costos crecientes de los cuidados de salud.

Para considerar los retos y oportunidades que presentan estas tendencias, la División de Población del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, en colaboración con el Consejo Nacional de Población de México (CONAPO) y con el apoyo del Instituto sobre el Envejecimiento de los Estados Unidos, ha organizado una reunión de expertos sobre las Implicaciones Sociales y Económicas de los Cambios en la Estructura por Edad de la Población que se lleva a cabo en el Hotel Fiesta Americana Reforma en la Ciudad de México del 31 de agosto al 2 de septiembre. La reunión considerará los siguientes temas: (1) cómo las estructuras por edad afectan el crecimiento económico; (2) las implicaciones del envejecimiento para la seguridad social y los sistemas de pensiones; (3) el impacto del envejecimiento sobre los sistemas de salud; (4) la importancia de las transferencias intergeneracionales para el sustento de las personas mayores.

Hasta hace poco, la redistribución intergeneracional del ingreso y de los servicios no había recibido atención prioritaria en la política pública. Sin embargo, a medida que aumenta el número de personas mayores, los retos que el envejecimiento de la población plantea para el crecimiento económico, la viabilidad de los sistemas de pensiones, y la demanda de servicios de salud han ganado visibilidad en la agenda pública de muchos países. México es uno de ellos y con razón. Dentro de los siguientes 45 años, se espera que la población de México envejezca con mucha rapidez. Hoy, México tiene cuatro niños por cada persona mayor, pero en 2050 se proyecta que tendrá casi dos personas mayores por niño. Actualmente, México cuenta con 16 personas en edad de trabajar por cada 10 que son niños o personas mayores, un valor que sobrepasa todos los registrados desde 1950 y que se mantendrá a ese nivel o más alto hasta 2035. A partir de entonces, el número de personas en edad de trabajar por persona dependiente empezará a decrecer mientras que el crecimiento del número de personas mayores se acelera. Por lo tanto, México todavía tiene unos veinte o treinta años para prepararse a hacerle frente a los costos asociados al creciente nivel de dependencia que caracteriza a una población que envejece rápidamente.

Hay evidencia creciente de que países como México pueden beneficiarse de la creciente proporción de la población en edad de trabajar, que puede acelerar la tasa de crecimiento económico per capita y mejorar los niveles de vida, siempre y cuando se creen suficientes empleos decentes para la creciente fuerza de trabajo. La mayoría de los países de Asia, Latinoamérica y el Caribe están experimentando cambios similares. Y los países recién industrializados del Este Asiático, por ejemplo, pueden atribuirle un tercio del rápido crecimiento del ingreso per capita que han logrado al impacto de este “bono demográfico”.
Sin embargo, los beneficios del bono demográfico no son automáticos. Para capitalizarlos, países como México necesitan educar a las generaciones jóvenes para desarrollar una fuerza de trabajo mejor calificada, invertir o atraer inversiones que generen más y mejores empleos, y proveer una mínima seguridad económica a las personas mayores. Esto último quizá represente el mayor reto, ya que el número de personas mayores en los países en desarrollo puede hasta cuadruplicarse en los siguientes 45 años, pasando de 428 millones hoy a más de 1,600 millones en 2050. Además, en la mayoría de los países en desarrollo, las personas mayores generalmente no reciben pensiones así como tampoco tienen acceso a servicios de salud.

La reunión considerará los retos que el envejecimiento de la población plantea para las políticas de salud y para la seguridad social y los sistemas de pensión. Al diseñar sus sistemas de seguridad social, mucho de los gobiernos de los países desarrollados adoptaron sistemas de financiamiento cuya solvencia depende de que se mantenga una estructura por edad joven. En los países desarrollados, el número de personas mayores se espera aumente de 244 millones a 400 millones en 2050. Sus gobiernos ya están tomando medidas para modificar los sistemas de pensiones con miras a reducir o controlar los estragos que se proyectan en los presupuestos públicos debido al rápido envejecimiento esperado. En los países en desarrollo, donde aún hay cierto tiempo para adaptarse antes de que el envejecimiento se acelere, nuevas estrategias serán necesarias para asegurar que la mayoría de las personas mayores tengan acceso a un mínimo de protección social y económica. En esos países, las transferencias intergeneracionales entre familiares continuarán siendo una importante, si no la única, fuente de apoyo para las personas mayores que no trabajen.

El envejecimiento de la población significa que los sistemas médicos tienen que asignar más recursos al tratamiento de las personas mayores, cuyas necesidades médicas son muy distintas de aquéllas de los niños. Sin embargo, muchos países en desarrollo no tienen aún la capacidad suficiente para hacerle frente a las enfermedades de la infancia y carecen de recursos, incluyendo de personal calificado, para extender los servicios básicos de salud a la totalidad de la población. Una tendencia prometedora es que, al menos en los países desarrollados, las personas mayores gozan de buena salud por más años que antes. Se sabe menos del estado de salud de las personas mayores en los países en desarrollo, aunque empieza a haber estudios que muestran que las personas mayores sufren comúnmente de enfermedades crónicas en algunos países en desarrollo. La reunión considerará la evidencia existente y sus implicaciones para los sistemas de salud.

Actualmente hay una gran diversidad de circunstancias entre los países del mundo. Mientras que los países desarrollados tienen ya poblaciones que son relativamente envejecidas, los países de Africa tienen poblaciones muy jóvenes y que crecen con rapidez. En la mayor parte de los países de Asia y Latinoamérica y el Caribe, la proporción de niños está decreciendo pero aquélla de personas en edad de trabajar sigue creciendo por lo que el envejecimiento es aún moderado. Pero cambios rápidos están previstos. En China, por ejemplo, la proporción de personas de 60 años o más es ahora 11 por ciento y se espera que aumente a 20 por ciento en 2025 y a 31 por ciento en 2050. En la República de Corea, donde la fecundidad es la más baja del mundo, se proyecta que la proporción de personas mayores llegue a 27 por ciento en 2025 y a 41 por ciento en 2050, un cambio que puede poner en riesgo las ganancias impresionantes en el ámbito económico que el país ha logrado acumular.

Mayor información sobre la reunión y documentos relacionados en:

- www.unpopulation.org
-http://www.un.org/esa/population/publications/EGMPopAge/EGMPopAge.htm
- www.cinu.org.mx


También puede comunicarse con Hania Zlotnik, Directora, División de Población, Departamento de Asuntos Económicos y Sociales, tel: +1212 9632 3179; e-mail: zlotnik@un.org

ENCUENTRO CON MEDIOS, Viernes 2 de septiembre 13:00 hrs
Hotel Fiesta Americana Reforma, Salón
Ciudad de México no. 1 (Av.Reforma no.80)
Hania Zlotnik, Directora de la División de Población de la ONU tendrá un encuentro con los medios de comunicación para comentar sobre las conclusiones de la Reunión.

 

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www.nacionesunidas.org.mx

* Sólo para uso informativo, no es documento oficial