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Mensaje
del Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, con ocasión
del Día Mundial de la Salud 2005.
Los niños son nuestro futuro, y sus madres son
sus guardianes. Pese a ello, en el año en curso únicamente,
más de medio millón de mujeres morirán durante el
embarazo o en el parto. Casi 11 millones de niños morirán
antes de que lleguen a la edad de cinco años -4 millones de ellos
en los primeros meses de vida. Casi todas esas muertes, muchas de las
cuales podrían evitarse, se producirán en los países
en desarrollo.
Esta crisis de la salud, que se ha pasado por alto y sobre la cual no
se ha informado suficientemente, constituye el centro de atención
de The World Health Report 2005 - Make every mother and child count (Informe
sobre la salud en el mundo 2005 - Que todas las madres y todos los niños
cuenten). Y cuentan porque valoramos todas las vidas humanas.Y porque
las madres y los niños saludables son los cimientos de comunidades
y naciones saludables y prósperas.
Cuando se aprobaron los objetivos de desarrollo del Milenio hace cinco
años, los gobiernos del mundo se comprometieron a reducir, para
el año 2015, la mortalidad materna en tres cuartas partes y la
mortalidad infantil en dos terceras partes. Si bien se ha alcanzado progreso
en algunas regiones, se ha producido un estancamiento en otras. En algunos
países, el progreso alcanzado se ha revertido.
El Día Mundial de la Salud brinda una oportunidad para poner de
relieve el problema, pero, sobre todo, para estimular la acción.
Es el momento de exhortar a todos los asociados -los gobiernos, los donantes
internacionales, la sociedad civil, el sector privado, los medios de difusión,
las familias y las personas por igual- a organizar actividades sostenibles
en favor de la supervivencia, la salud y el bienestar de las madres y
los niños. En este Día Mundial de la Salud, reafirmemos
nuestra dedicación a esa misión.
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