BOLETIN ONU
Naciones Unidas - Centro de Información, México
No. 04/099
29 de noviembre de 2004
 

ESTUDIO ECONÓMICO Y SOCIAL MUNDIAL 2004: MIGRACIÓN INTERNACIONAL

MAYOR IMPACTO DE LAS MIGRACIONES EN LOS PAÍSES DESARROLLADOS

 


El número de personas que viven fuera del país en que nacieron siguió aumentando en los años noventa y, en 2000, llegó a los 175 millones, según un estudio de las Naciones Unidas dado a conocer hoy, en el que se afirma, además, que la tendencia es sobre todo hacia el mundo desarrollado. Durante esa década, la migración hacia esos países aumentó en un 3%, mientras que en los países en desarrollo, la inmigración neta fue nula. En consecuencia, aunque en todo el mundo una de cada 35 personas es un migrante internacional, en los países desarrollados, la relación es aproximadamente de un habitante cada 12.

En el Estudio económico y social mundial, las Naciones Unidas indican que, en los países desarrollados, son mayores los efectos de las migraciones por la tasa de natalidad baja o en descenso de esos países. De hecho, entre 1995 y 2000, en Europa se habría registrado una reducción neta de la población de no haber sido por la inmigración.

Según las proyecciones presentadas en el estudio, sin una inmigración neta, la población de las regiones más desarrolladas se reduciría de 1.200 a 1.000 millones entre 2000 y 2050. Las Naciones Unidas prevén que ese descenso de población se verá contrarrestado por las migraciones, que se mantendrían en las tendencias actuales.

En cambio, en los países en desarrollo, el aumento natural de la población será de casi 3.000 millones entre 2000 y 2050. Teniendo en cuenta la emigración, el aumento será de 2.800 millones.

En los países desarrollados, el envejecimiento de la población está provocando estragos en los sistemas de seguridad social. Según el estudio, un nivel positivo sostenido de migración internacional neta puede compensar en cierta medida la reducción natural de la población general o de la población en edad activa. También se advierte que sólo la inmigración no basta para eliminar las repercusiones del envejecimiento de la población en los sistemas jubilatorios, ni en la relación entre población activa y pasiva.

Oscilación del péndulo

El péndulo de la inmigración neta comenzó a oscilar hacia el mundo industrializado en la segunda mitad del siglo XX.

En 1960, 44 millones de los 76 millones de migrantes internacionales residían en el mundo en desarrollo, en comparación con sólo 32 millones en el mundo desarrollado, sin contar a la Unión Soviética. Esos 76 millones de migrantes constituían el 2,1% de la población de los países en desarrollo y, simultáneamente, el 3,4% de la población de los países industrializados. No obstante, para 2000, las respectivas cifras eran del 1,3% en los países en desarrollo y del 8,3% en los desarrollados.

A pesar del crecimiento reciente, hoy en día, las tasas de migración son más bajas en los principales países de acogida que al comienzo del siglo pasado. En el informe también se dice que, entre 1870 y 1910, a causa de la inmigración, la población de la Argentina aumentó vertiginosamente en un 60% y su fuerza de trabajo en un 86%. En el mismo periodo, de resultas de la inmigración, la población del Canadá aumentó en un 32% y su fuerza de trabajo en un 44%. Para los Estados Unidos, con una mayor base demográfica, el aumento proporcional fue menor pero siguió siendo considerable, con un 17% de crecimiento de la población y un 24% de aumento de la fuerza de trabajo.

Actualmente, la mayor concentración de inmigrantes se encuentra en América del Norte. Entre 1960 y 2000, el número de emigrantes hacia los Estados Unidos y el Canadá se triplicó con creces. En el año 2000, uno de cada cinco migrantes internacionales vivía en los Estados Unidos.

Al mismo tiempo, la migración tiene importantes repercusiones en un número cada vez mayor de países. Entre 1960 y 2000, la cifra de países en que los inmigrantes superan el 10% de la población aumentó de 43 a 70.

La participación de las mujeres en la migración ha seguido siendo notablemente estable a lo largo de los años. En 1960, constituían el 46,7% de los migrantes del mundo. En 2000, constituían el 48,6%, porcentaje que aumentó levemente por encima del 50% en los países desarrollados y la Comunidad de Estados Independientes (ex Unión Soviética).

Periodos de auge económico y crisis políticas

En los países en desarrollo, las agudas diferencias en las tasas de inmigración y emigración entre los diferentes países a veces quedan ocultas por la falta de flujos netos de migración. También queda reflejado el carácter frecuentemente provisional de los grandes movimientos de migración relacionados con el auge de la economía de los países de acogida o las crisis políticas de los países de origen.

Unos pocos países en desarrollo, como Arabia Saudita, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos, son importantes beneficiarios de la mano de obra migrante. En 2000, en los Emiratos Árabes Unidos, los extranjeros constituían más del 60% de la población. Los países del Asia oriental y sudoriental con economías prósperas también se han transformado en destinos preferentes. En los años recientes, especialmente en África y en Centroamérica, el regreso de los refugiados hacia los países de origen en que se ha logrado solucionar los conflictos tiene importantes consecuencias.

Por la propia naturaleza de la migración no autorizada, es difícil captar su alcance en estadísticas. Si se combinan pruebas de varias fuentes puede afirmarse que en 2000, de 35 millones de personas que vivían en los Estados Unidos pero nacieron en otro país, por lo menos 7 millones eran migrantes no autorizados (más de la mitad de México, según estimaciones). La Oficina Internacional del Trabajo utilizó la misma relación - uno de cada cinco - para deducir que también en 2000, en Europa Occidental habría 3,5 millones de migrantes no autorizados, entre unos 22 millones de residentes extranjeros en general. Pero las estimaciones de la proporción de extranjeros indocumentados entre los migrantes autorizados varían mucho de un país a otro, incluso en un mismo país.

La migración indocumentada se produce frecuentemente mediante el contrabando y la trata, un negocio ilegal cuyas ganancias son de unos 10.000 millones de dólares por año. Se estima que así se trasladan la mitad de los migrantes no autorizados que viven en un país extranjero.

El Departamento de Asuntos Económicos y Sociales, que vigila, evalúa y analiza las tendencias pertinentes, publica anualmente el Estudio económico y social de las Naciones Unidas y, a pedido de los Países Miembros, fija normas y objetivos. En la primera parte del Estudio, se informa de las condiciones económicas y macroeconómicas del año que pasó y de las proyecciones para el año siguiente. En la segunda parte se trata un tema de importancia y actualidad internacional.

Por más información, sírvase ponerse en contacto con la Sección de Desarrollo del Departamento de Información Pública de las Naciones Unidas, por conducto del Sr. Tim Wall, al teléfono 1 212 963 5851 o la Sra. Ellen McGuffiie, al teléfono 1 212 963 0499.

Cuadro II.1
Indicadores del número de migrantes internacionales, según las principales regiones, entre 1960 y 2000

Presidente Mazaryk no.29, piso 2
Col. Chapultepec Morales
C.P. 11570
tel. 5263-9727


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* Sólo para uso informativo, no es documento oficial