BOLETIN ONU
Naciones Unidas - Centro de Información, México
No. 04/098
29 de noviembre de 2004
 

ESTUDIO ECONÓMICO Y SOCIAL MUNDIAL 2004: MIGRACIÓN INTERNACIONAL

LAS POLITICAS NO SON ACORDES CON EL CRECIMIENTO DE LA MIGRACIÓN INTERNACIONAL
 


Según un informe de las Naciones Unidas dado a conocer en el día de hoy, la migración transfronteriza ordenada y controlada beneficia en su conjunto tanto a los países de salida como a los de acogida. Sin embargo, los aspectos positivos de la migración se encuentran irrevocablemente ligados a las dificultades planteadas por una estructura compleja.

El Estudio Económico y Social Mundial de las Naciones Unidas de este año ve una oportunidad para definir buenas políticas que, por ejemplo, ayuden a los países con poblaciones envejecidas a reforzar sus sistemas de jubilación que están al borde de la insolvencia, o sacar el máximo provecho del dinero que los emigrantes de los países en desarrollo envían a sus hogares. Los envíos de dinero a los países en desarrollo ascienden actualmente a un mínimo de 79.000 millones de dólares y superan los montos de la asistencia para el desarrollo. En general, según los autores del Estudio, la migración internacional puede servir como agente de intercambios internacionales de habilidades y conocimientos, así como de dinamismo y eficiencia económicos.

No obstante, de acuerdo con el Estudio, dado que el total de emigrantes que viven fuera de su país de origen está superando los 175 millones de personas(véase el comunicado de prensa adjunto), el porcentaje mundial de gobiernos que tienen políticas para reducir la inmigración pasó de ser tan solo un 7% en 1976, al 34% en 2003.

El informe de las Naciones Unidas se ha dado a conocer en un momento en que la globalización, las preocupaciones en materia de seguridad internacional y las tendencias demográficas provocan que se concentre la atención en la migración. También antecede al informe de 2005 de la Comisión Mundial sobre las Migraciones Internacionales y al diálogo de alto nivel de 2006 sobre desarrollo y migración que tendrá lugar en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

“Más allá de las convenciones y protocolos existentes, la comunidad internacional carece de un completo marco internacional que trate la gran variedad de aspectos concernientes a la migración internacional”, señala el Estudio. “La migración es un fenómeno mundial y transnacional en el que participan diferentes partes con sus respectivas perspectivas e intereses. Por lo tanto, requiere un enfoque mundial y un marco mundial”.

En las fronteras de la globalización

En los países de acogida se encuentra muy arraigado el temor de que los inmigrantes quiten puestos de trabajo o hagan caer los salarios de la población local; esto alienta posiciones restrictivas en el plano político y normativo. Pero en el Estudio se informa que algunas investigaciones sobre las repercusiones económicas de la migración indican que no se observa una reducción importante de los salarios ni de las tasas de empleo de los nacionales del país. Por otra parte, los inmigrantes aumentan la demanda de bienes y servicios, contribuyen al producto nacional bruto y, generalmente, aportan más dinero a los fondos gubernamentales de lo que retiran.

El Estudio, que ha sido elaborado por el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas sobre la base de la experiencia de organismos del sistema de Naciones Unidas, también se ocupa de la fuga de cerebros producto de la emigración de los países en desarrollo. El emigrante promedio que parte de América Latina o Asia tiene más del doble de años de estudios que el promedio de los residentes oriundos del país. Quienes emigran de África tienen más del triple de años de estudios que las personas que permanecen en su país de origen. El precio que pagan los países de origen es principalmente la pérdida de innovación y creatividad. También renuncian, en cierta medida, al retorno de las inversiones en educación, una cifra que se calcula en 640 millones de dólares anuales sólo en el caso de las personas que emigran a los Estados Unidos. Además, los trabajadores que viven en el extranjero no pagan impuestos a la renta en sus países de origen, lo que representó, por ejemplo, en el caso de la India, una pérdida estimada de 700 millones de dólares en 2000.

Pero esas pérdidas relacionadas con la emigración tienden a compensarse con efectos positivos. Éstos no se limitan a la entrada de remesas, sino que a menudo comprenden una menor presión de la sobreoferta de mano de obra en los países de origen, así como los conocimientos y habilidades que los emigrantes traen consigo de vuelta a casa. Los emigrantes también suelen ser importantes inversores en sus países de origen. Hay estudios que muestran que el 70% de las inversiones extranjeras directas en China se originan en la diáspora china y que los africanos que trabajan en el ámbito de la tecnología en el exterior apoyan la creación de empresas de alta tecnología en el África subsahariana a través de un programa vinculado con el Grupo de Tareas de las Naciones Unidas sobre la tecnología de la información y las comunicaciones.

Los encargados de formular políticas en los países desarrollados con poblaciones envejecidas buscan el efecto positivo de recibir inmigrantes a los efectos de apoyar los programas de jubilación y generar otros beneficios sociales y retribuciones para los jubilados. Sin embargo, los expertos de Naciones Unidas advierten que, si bien la entrada de trabajadores temporarios o permanentes puede formar parte de la solución, no puede eliminar por sí sola los efectos en el mercado de trabajo que tiene envejecimiento de la población o garantizar la solvencia de los sistemas de jubilación.

Contribución de la migración internacional neta al cambio demográfico en las grandes regiones del mundo, 1960-1965 y 1995-2000

En su conjunto, la migración continúa siendo una de las últimas fronteras de la globalización

“Durante los últimos 50 años, los gobiernos de todo el mundo han tomado diferentes medidas de liberalización en lo que respecta a los bienes, los servicios y el capital, ya sea multilateral o unilateralmente”, señaló José Antonio Ocampo, Secretario General Adjunto de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas. “La premisa básica de tales políticas es potenciar al máximo la eficiencia económica a escala nacional y mundial.

Sin embargo, el movimiento internacional actual de personas está fuertemente regido por leyes y políticas migratorias restrictivas promulgadas por los gobiernos de los países desarrollados, lo que se traduce en una gran pérdida de eficiencia”.

Se ha privilegiado el capital por sobre la mano de obra

A pesar de la creencia general, las corrientes migratorias hacia los países desarrollados son en realidad menos predominantes en los principales países de acogida que a fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX. Además, desde los años 1960, este crecimiento ha sido mucho más paulatino que el observado en las corrientes financieras y comerciales internacionales. Esta asimetría en la forma de tratar las corrientes internacionales de finanzas y comercio y las corrientes internacionales de mano de obra ha favorecido los pagos por concepto de capital por sobre los pagos por mano de obra, mientras que el énfasis nacional en atraer inmigrantes capacitados ha beneficiado a la mano de obra calificada por sobre la no calificada.

Las presuntas repercusiones de la migración pueden verse exageradas por inquietudes tales como la preservación de las identidades y culturas nacionales. Los encargados de formular políticas deben lidiar con diferentes mezclas de enfoques asimilativos y multiculturales, asegura el Estudio. En los años 1970, el multiculturalismo tendió a remplazar el paradigma del “crisol de razas”, pero en los últimos años han resurgido los esfuerzos por integrar a los inmigrantes en las culturas nacionales. Esta tendencia se ha amalgamado y a veces confundido con los esfuerzos posteriores al 11 de septiembre por controlar más de cerca a los posibles inmigrantes por motivos de seguridad.

Temas a considerar en la elaboración de políticas

En el Estudio se señalan otros temas para que sean considerados por los encargados de formular políticas:

• La protección del lugar de trabajo y los derechos humanos de los inmigrantes es una responsabilidad primordial.
• La migración segura, ordenada y reglamentada debe establecerse en un marco donde los Estados comprendan su obligación de proteger los derechos de los inmigrantes, y los inmigrantes reconozcan sus derechos y obligaciones.
• Dada la atracción de capital humano de los países en desarrollo que genera la migración, existe un buen argumento para que los países de acogida apoyen la educación y los programas de capacitación laboral en los países de origen.
• Es preciso solucionar el problema de la no portabilidad al país de origen de los derechos adquiridos en materia de jubilación de los inmigrantes, así como de los certificados de estudios y referencias laborales. Este problema no sólo representa una injusticia social concreta, sino que desalienta al inmigrante a volver a su país de origen.
• Debe reducirse el costo de las transacciones para enviar dinero al extranjero. Menores costos y un funcionamiento más eficiente de los mecanismos formales pueden reducir el dominio de redes informales a menudo asociadas con el blanqueo de capitales o la financiación del terrorismo.
• Las redes de inmigrantes en los países de acogida prestan apoyo mutuo y contribuyen a preservar la cultura. También constituyen un mecanismo útil para tender un puente con la sociedad de acogida.
• Las políticas que buscan la adecuada integración de los inmigrantes en las sociedades que los acogen deben complementarse con programas que garanticen la educación y una capacitación laboral adecuada.
• Prácticamente todo grupo de inmigrantes nuevo y numeroso despertará algún grado de oposición o estigmatización. Los gobiernos deben contrarrestar la discriminación informando al público sobre las ventajas y los motivos de la migración.
• Una forma para administrar la brecha entre la oferta y demanda de mano de obra calificada y no calificada en los países desarrollados es mediante la entrada de trabajadores temporarios. Esto se traduce en menos problemas de integración social en el país de acogida y una menor fuga de cerebros en los países en desarrollo. El Modo 4 del Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios de la Organización Mundial del Comercio representa un marco multilateral ya institucionalizado para esta cooperación. Las actuales negociaciones comerciales mundiales representan una oportunidad para considerar ampliar el alcance de este acuerdo.
• Los acuerdos bilaterales y regionales sobre la migración internacional han probado ser útiles para responder rápidamente a las cambiantes tendencias y necesidades migratorias, y mejorar, al mismo tiempo, la cooperación, por lo que puede extenderse su uso.
• Los países de origen deben fomentar las ventajas de la migración al extranjero apoyando redes comerciales y académicas que vinculen a los emigrantes con su país de origen, facilitando el retorno de los emigrantes, promocionando la exportación de productos culturalmente valiosos a comunidades migratorias en el extranjero y permitiendo la doble ciudadanía y la participación de los emigrantes en la vida política del país.
• Dado que la migración internacional probablemente no disminuya en volumen o importancia en el futuro previsible, los gobiernos tienen motivos para seguir buscando nuevas formas de cooperación internacional. Lograr una amplia ratificación de las convenciones y protocolos existentes significaría un gran paso en esta dirección.

El Estudio Económico y Social Mundial de las Naciones Unidas es una publicación anual del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas en la que se controlan, evalúan y analizan las tendencias pertinentes; además, cuando los Estados Miembros así lo solicitan, fija estándares y objetivos en la materia. La Parte I del Estudio informa sobre las condiciones económicas y macroeconómicas del año anterior y las proyecciones para el año siguiente. La Parte II cubre un tema elegido de importancia e interés internacional.

Por más información, sírvase comunicarse con la Sección de Desarrollo del Departamento de Información Pública de las Naciones Unidas, a través de Tim Wall (teléfono: 1-212-963-5851), o Ellen McGuffie (1-212-963-0499).

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