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| No. 04/046 |
21
de junio de 2004
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GRUPO DE PERSONAS EMINENTES PERCIBE A LA ONU |
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Las organizaciones civiles y las empresas son actores fundamentales en los asuntos políticos y sociales del mundo, las cuales Naciones Unidas necesita involucrar de manera más activa en los procesos que conducen a la toma de decisiones por parte de los gobiernos. Así lo afirma un informe emitido hoy por un grupo independiente, presidido por el ex Presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso. Entre las recomendaciones de los doce miembros del Grupo
de Personas Eminentes encargadas de examinar las relaciones entre las
Naciones Unidas y la Sociedad Civil, establecido el año pasado
por el Secretario General, Kofi Annan, se encuentran las siguientes: que
la Asamblea General debería involucrar en sus asuntos a las organizaciones
de la sociedad civil con más frecuencia, que se amplíe y
se profundice el diálogo entre la sociedad civil y el Consejo de
Seguridad y que los grupos de la sociedad civil se involucren más
en el trabajo de campo de Naciones Unidas. El Grupo también sugiere
el establecimiento de un fondo especial para ayudar a que las organizaciones
en los países en desarrollo fortalezcan su capacidad para trabajar
eficazmente con las Naciones Unidas. Cambio de paradigma El proceso tradicional intergubernamental, en donde los gobiernos negocian un acuerdo mundial, mismo que las agencias de Naciones Unidas y los Estados Miembros ponen posteriormente en práctica, está siendo complementado por "una red de políticas mundiales" que reúnen tanto a circunscripciones como gobiernos locales, sociedades civiles y empresas, junto con gobiernos centrales, en iniciativas conjuntas para el análisis de políticas y la acción. Estos cambios llevan a las Naciones Unidas a ir más allá de su membresía principal, compuesta por gobiernos centrales, aunque se siga tratando en esencia de un organismo intergubernamental en lo que se refiere a la toma de decisiones. En la práctica, las redes se pueden involucrar a través de un conjunto de foros auspiciado por Naciones Unidas, tales como mesas redondas interactivas de alto nivel para estudiar distintos temas, conferencias globales que definan normas y objetivos en los que inicien acciones, alianzas con la participación de diversos grupos interesados para actualizar normas y objetivos, audiencias con grupos interesados en la vigilancia del cumplimiento y en la revisión de estrategias, y Comités Globales de Políticas Públicas para establecer contactos con los parlamentarios especialistas. Vincular lo mundial con lo local Desde un enfoque que es en gran medida vertical - los acuerdos mundiales son comunicados a los gobiernos para su puesta en práctica en el ámbito nacional - el Grupo busca más una relación de dos sentidos. Las Naciones Unidas, los gobiernos y una gama de actores de la sociedad civil colaborarían en estrategias para traducir los acuerdos mundiales en programas relevantes para el contexto nacional, a la vez que se trabajaría para elevar las lecciones aprendidas en los procesos nacionales hasta los foros mundiales como un insumo en la definición de una agenda mundial mejor informada. Según el informe mundial, las Naciones Unidas deberán ser más activas para tratar de subrayar los "déficits democráticos" a los cuales es propensa la gobernabilidad mundial. En la democracia del siglo XXI, expone el Grupo, la opinión pública, resonando a nivel mundial por medio de las comunicaciones digitales, está surgiendo como una fuerza poderosa en la definición de las políticas y de las prioridades. Una mejor incorporación de la sociedad civil y un reforzamiento del papel de los parlamentarios en las deliberaciones internacionales resolvería una incongruencia importante del mundo político actual - que la esencia de la política sea cada vez más internacional, mientras que los procesos políticos (donde se toman las decisiones) siguen siendo fundamentalmente nacionales. El Grupo también establece que las organizaciones internacionales deberían ser más responsables y transparentes. Asimismo, el Grupo apoya la idea de crear una oficina central para supervisar las diferentes formas de interacción de las organizaciones de la sociedad civil con las Naciones Unidas. Presentación ante los Estados Miembros "A través de los años, la relación de las Naciones Unidas con la sociedad civil se ha fortalecido y multiplicado", afirma el informe del Grupo. Sin embargo, "han surgido tensiones y dificultades, particularmente en el proceso de deliberación. Los Gobiernos no siempre aceptan con agrado compartir lo que tradicionalmente ha sido su dominio (...)al mismo tiempo, muchas personas en la sociedad civil están sintiendo frustración; pueden hablar en la ONU, pero se preguntan si alguien está escuchando, o si su participación tiene algún impacto en los resultados". El Grupo sobre la relación entre las Naciones Unidas y la Sociedad Civil fue conformado en febrero de 2003 por el Secretario General, Kofi Annan, como parte de la reforma integral de las Naciones Unidas. Junto con el Presidente Cardoso, el Grupo incluye 11 miembros adicionales afiliados con gobiernos, organizaciones no gubernamentales, la academia y/o el sector privado. El grupo lo integran: Bagher Asadi (Irán), Manuel Castells (España), Birgitta Dahl (Suecia), Peggy Dulany (Estados Unidos), André Erdös (Hungria), Juan Mayr (Colombia), Malini Mehra (India), Kumi Naidoo (Sudáfrica), Mary Racelis (Filipinas), Prakash Ratilal (Mozambique) y Aminata Traoré (Mali). Para mayor información, puede comunicarse
con Tim Wall del Departamento de Información Pública, 1-212-963-5851,
wallt@un.org; o con John Clark, Director del Proyecto, Grupo del Secretario
General de Personas Eminentes sobre la Sociedad Civil y sus relaciones
con las Naciones Unidas, (+1-917)-367-5089; clark2@un.org. |
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Presidente
Mazaryk no.29, piso 2 |
* Sólo para uso informativo, no es documento oficial |
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