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Mensaje del Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, en
el Día Mundial del Medio Ambiente (5 de junio de 2004)
El medio ambiente marino se encuentra en una situación
que, si no se remedia de inmediato y con eficacia, tendrá repercusiones
profundas para el desarrollo sostenible. El tema del Día Mundial
del Medio Ambiente 2004 -¡Se buscan! Mares y océanos, ¿vivos
o muertos?- pone de relieve que la sociedad ya no puede considerar los
mares un vertedero de desechos a su disposición ni una fuente inagotable
de recursos.
Los datos no engañan. Los mares y océanos del mundo están
cada vez más degradados a causa de las aguas residuales sin tratar,
la contaminación atmosférica, los efluentes industriales
y el limo procedente de cuencas hidrográficas mal gestionadas.
La sobrecarga de nitrógeno debida a los fertilizantes está
generando un número cada vez mayor de «zonas muertas»
faltas de oxígeno en las aguas costeras de todo el mundo. Los desechos
que contienen los mares causan la muerte de hasta 1 millón de aves
marinas y 100,000 mamíferos y tortugas marinos al año. Puesto
que más del 40% de la población humana vive ya a menos de
60 kilómetros de la costa y el porcentaje no deja de crecer, es
probable que estos problemas no hagan sino agudizarse. Además,
aun cuando el alcance y la intensidad de las actividades de pesca comercial
aumentan, las capturas mundiales de peces disminuyen. El ritmo a que se
pesca casi las tres cuartas partes de las poblaciones de peces del mundo
es superior al de su reproducción.
Es preciso adoptar medidas concertadas con urgencia, tanto en tierra como
en el mar y en los planos nacional, regional e internacional. Pese a que
ya existen mecanismos como el Programa de Acción Mundial para la
protección del medio marino frente a las actividades realizadas
en tierra, la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho
del Mar y los planes de acción de la Organización de las
Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, la constante
merma de las poblaciones de peces del mundo y el aumento de la degradación
del medio ambiente marino indican que éstos y otros instrumentos,
jurídicamente vinculantes o no vinculantes, no se aplican ni hacen
cumplir suficientemente.
Hace menos de dos años, en la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo
Sostenible, los gobiernos se comprometieron a cumplir en plazos determinados
los objetivos de poner fin a las prácticas pesqueras insostenibles,
restablecer las poblaciones de peces agotadas, instaurar una evaluación
mundial periódica del medio ambiente marino y crear una red representativa
de zonas marítimas protegidas. Este último objetivo, que
debe alcanzarse para 2012, tiene una importancia particular. Menos del
0.5% de los hábitats marinos están protegidos, mientras
que la superficie terrestre protegida representa el 11.5%. Sin embargo,
hay estudios que demuestran que protegiendo hábitats marinos críticos,
como los arrecifes de coral de aguas calientes y frías, las colonias
de praderas marinas y los manglares, se puede lograr que aumenten drásticamente
el tamaño y la cantidad de los peces, así como los beneficios
consiguientes tanto para la pesca comercial en gran escala como para la
local.
En este Día Mundial del Medio Ambiente, insto a los gobiernos,
las empresas y las personas del mundo entero a que demuestren un respeto
renovado por los mares y los océanos, donde se originaron todos
los seres vivos del planeta. Esforcémonos al máximo para
asegurar que el recurso natural más fecundo se proteja y se gestione
de manera sostenible para disfrute de las generaciones futuras.
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