BOLETIN ONU
Naciones Unidas - Centro de Información, México
No. 04/030
10 de mayo de 2004
 

Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas
TERCERA SESIÓN DEL FORO PERMANENTE SOBRE CUESTIONES INDÍGENAS

MENSAJE DEL SECRETARIO GENERAL DIRIGIDO DURANTE LA APERTURA DE LA TERCERA SESIÓN DEL FORO PERMANENTE SOBRE CUESTIONES INDÍGENAS.

 


Nueva York, 10 de mayo de 2004

Bienvenidos a la Tercera Sesión del Foro Permanente sobre Cuestiones Indígenas, y también les doy una especial bienvenida a las mujeres indígenas del mundo, quienes son el tema especial de esta sesión.

Apenas hace poco más de 80 años, el jefe de los Haudenosaunee, Deskaheh, viajó desde Canadá hasta Ginebra para expresar ante La Liga de Naciones el derecho de su pueblo a vivir en su propia tierra, a seguir sus propias leyes y a practicar su propia fe. Se le negó el permiso para hablar y tuvo que regresar a casa sin haber cumplido su misión. Pero su visión ha inspirado a incontables líderes indígenas desde entonces para expresar y buscar las metas de sus pueblos. Ustedes -y nosotros- hemos avanzado mucho desde entonces.


Durante mucho tiempo las esperanzas y las aspiraciones de los pueblos indígenas han sido ignorados; se les han arrebatado sus tierras; sus culturas han sido denigradas o directamente atacadas; sus lenguas y sus costumbres reprimidas; su sabiduría y su saber tradicional han sido pasados por alto; y sus formas sostenibles de desarrollo de los recursos naturales descartadas. Algunos incluso han enfrentado la amenaza de la extinción.

Pero en las últimas tres décadas hemos sido testigos de un cambio radical en las actitudes generales. Los últimos diez años -que culmina el Decenio Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo- han estado marcados por los múltiples y sorprendentes logros para los pueblos indígenas en las Naciones Unidas, uno muy notable señalado por la creación de este Foro.

Su creación marcó el punto culminante del cambio radical en las actitudes. Además, nos presenta con el reto de asegurarnos que los derechos de uno de los grupos más marginados de la humanidad no sólo se escuchen y debatan, sino que también se protejan y defiendan.

Hoy, existen alrededor de 370 millones de indígenas que viven en más de 70 países, a veces como mayorías, pero más a menudo como minorías y con frecuencia en aislamiento voluntario u obligado. Algunos viven a unas cuantas millas de aquí en las reservas nativas norteamericanas cerca de Long Island y Connecticut.

A pesar de las mejoras que mencioné, damas y caballeros, los pueblos indígenas continúan sufriendo prejuicios y de aversiones. En muchos casos se ven atrapados en medio de conflictos, son reclutados en las fuerzas armadas, enfrentan ejecuciones sumarias o son reubicados lejos de sus territorios. Están sometidos a la extrema pobreza, enfermedades, destrucción de su medio ambiente y a veces a desplazamientos permanentes.

La respuesta a estas amenazas graves es confrontarlas sin demora. La historia nos muestra que, a menos que luchemos contra estos problemas de manera oportuna y decisiva y con un espíritu de solidaridad y respeto, los conflictos sólo se van a exasperar y a profundizar.

Si vamos a hacer del siglo 21 la "era de la prevención", entonces el resto de la humanidad debe entablar un diálogo mayor y más significativo con los pueblos indígenas. El lema del Decenio Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo ha sido "colaboración en acción". El tiempo ha venido a darle un significado más concreto a estas palabras.

Cuando hablé en la primera sesión histórica del Foro Permanente hace dos años, mi mensaje a ustedes fue sencillo: ustedes aquí tienen un hogar. El sistema de organismos de las Naciones Unidas, Fondos y Programas tienen una ubicación única desde la cual pueden ayudar a los pueblos indígenas a superar una historia de discriminación y desigualdad. Hoy, repito ese mensaje.

La ONU, los gobiernos, organizaciones internacionales, los grupos de la sociedad civil, las empresas privadas y sobre todo los mismos pueblos indígenas pueden formar asociaciones para promover el desarrollo, los derechos humanos y la paz. Sin embargo, estas asociaciones funcionarán sólo si existe una participación genuina de los pueblos indígenas en las decisiones que los afectan -y si hay una sensibilidad genuina hacia sus culturas.

En este sentido, refrendo la inclusión de las Cuestiones Indígenas entre las prioridades del Grupo de Desarrollo de las Naciones Unidas para el 2004. Invito a todas las partes relevantes del Sistema de Naciones Unidas a ayudar al Foro Permanente a ejecutar su mandato.

Para realizar los Objetivos de Desarrollo del Milenio antes del año 2015 son indispensables estas asociaciones. Los pueblos indígenas continúan sufriendo extrema pobreza de manera desproporcionada, mortandad infantil, salud materna escasa, barreras en la educación primaria y de enfermedades infecciosas como el VIH/SIDA y el paludismo.

Como parte de nuestro esfuerzo mundial por superar estos problemas, debemos desarrollar esquemas enfocados específicamente en los pueblos indígenas. La ONU desempeñará su papel ayudando a los Estados Miembros a tratar de transformar estos Objetivos en realidades indígenas.

El tema de este año del Foro Permanente señala el papel vital que desempeñan las mujeres indígenas -no sólo en sus comunidades, sino también en toda la sociedad. Las voces de las mujeres indígenas no se escuchan muy a menudo. En las próximas semanas -y más allá del Foro- espero que ustedes se aseguren de que esas voces sean escuchadas, y que encontrarán formas de poder lograr que nuestros instrumentos internacionales, desde los mecanismos de derechos humanos y los acuerdos para el desarrollo hasta los tratados mundiales, promuevan los derechos de las mujeres indígenas y alienten su mayor desenvolvimiento en la toma de decisiones.
Es alentador ver a muchas mujeres indígenas aquí el día de hoy, y saber que muchas más en los meses pasados han asistido a las reuniones en América Latina, Asia y África para preparar las declaraciones regionales que serán presentadas en este Foro.

Ese es un paso positivo y también es bueno que el Foro Permanente haya identificado a los niños y jóvenes indígenas como una de sus prioridades en los años por venir. Entre estos niños hay líderes del mañana. Necesitan nuestra ayuda el día de hoy para asegurarnos de que puedan desarrollar su máximo potencial. No debemos fallarles.

Damas y caballeros, les deseo éxito en la sesión de este año del Foro Permanente.

Presidente Mazaryk no.29, piso 2
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