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Mensaje del Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, con
motivo del Día Mundial de la Salud 2004, 7 de abril de 2004.
"La seguridad vial no es accidental", el tema de este año
para el Día Mundial de la Salud nos recuerda que la seguridad vial
no sucede por casualidad. Lograr y mantener la seguridad en la vialidad
requiere la adopción de medidas concretas por parte de múltiples
sectores de la sociedad.
A pesar de la enorme mejora que se ha dado en algunos países en
materia de seguridad vial en las últimas décadas, aproximadamente
1.2 millones de personas mueren cada año en accidentes de tránsito
en todo el mundo. La mayoría de estas muertes, de las cuales cada
una es una tragedia personal, ocurre individualmente y no atrae la atención
de los medios de comunicación del mundo. Alrededor del 90% de las
muertes ocurren en países desarrollados, la mayoría entre
peatones, ciclistas, motociclistas y pasajeros del transporte público.
Además, entre 20 y 50 millones de personas resultan gravemente
heridas en estos accidentes cada año, heridas que a menudo derivan
en discapacidad.
Más allá del sufrimiento humano que causan, las heridas
en accidentes viales ocasionan considerables gastos a la sociedad. En
todo el mundo, más de la mitad de las víctimas tienen edades
entre 15 y 44 años, edades en las que serían más
capaces de contribuir al sustento de sus familias y comunidades. Los cálculos
indican que las heridas por accidente de tránsito le cuestan a
los países hasta un dos por ciento de su producto interno bruto.
Sin embargo, la mayor parte de estas pérdidas se puede prevenir
-combatiendo el manejo irresponsable, la circulación a exceso de
velocidad y el conducir bajo la influencia del alcohol, promoviendo el
uso de cascos y cinturones de seguridad, asegurándose que las personas
a pie y en bicicleta sean más visibles, mejorando el diseño
de caminos y vehículos, reforzando las normas de seguridad vial
y mejorando la respuesta de los servicios de emergencia. La clave para
el éxito en la prevención yace en el compromiso de todos
los sectores importantes, públicos y privados -salud, transporte,
educación, financiero, político, legislativo, manufacturero,
fundaciones y medios de comunicación- para hacer posible la seguridad
vial.
La seguridad vial es una preocupación crucial tanto para la salud
pública como para el desarrollo. Por ello, la conmemoración
del Día Mundial de la Salud ha generado un gran interés
y entusiasmo este año. En otro componente de la campaña
de seguridad vial, la Organización Mundial de la Salud y el Banco
Mundial han presentado un informe mundial sobre prevención de heridas
por accidentes de tránsito. La Asamblea General de las Naciones
Unidas también está haciendo un esfuerzo paralelo para dar
visibilidad al tema. Cientos de grupos en todo el mundo utilizan la oportunidad
para enfocar su atención en las terribles consecuencias de los
traumatismos por accidentes de tránsito, subrayando que estos acceidentes
se puedan evitar y además haciendo un llamado para que se emprendan
acciones para prevenir millones de muertes y heridas innecesarias. En
este Día Mundial de la Salud, unamos fuerzas para consagrarnos
en esta misión.
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