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| No. 04/015 |
22
de marzo de 2004
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Mensaje del Secretario General de las Naciones Unidas,
Kofi Annan, con motivo del Día Mundial del Agua 2004. Desde tiempos inmemoriales, los asentamientos humanos
y las actividades económicas conexas se han desarrollado en torno
a las masas de agua. La presión del crecimiento demográfico
y la concentración de la población en los centros urbanos
ha llevado a la aceleración del proceso en los últimos decenios,
razón por la cual la población está cada día
más expuesta a los peligros relacionados con las aguas. El costo
humano, económico y ambiental de esos desastres ha aumentado considerablemente
en los últimos cuarenta años. En la actualidad, las tres
cuartas partes de todos los desastres naturales tienen que ver con el
tiempo, el agua y el clima extremosos. El exceso o la escasez de agua,
o la calidad deficiente de la misma, incide negativamente en las economías
nacionales y en la salud de las personas, lo que va aparejado de nefastas
consecuencias a largo plazo para el bienestar de la población. Todas las medidas, tanto de preparación como de mitigación, deben estar basadas en información sólida. Ello requiere aumentar la precisión de los servicios de predicción y alerta temprana y contar con mayor tiempo de previsión, así como disponer de información a largo plazo útiles para la evaluación de riesgos y para el diseño y aplicación de medidas de mitigación, tanto estructurales como de otro tipo. Debemos sacar el máximo partido del extenso y singular sistema de obervaciones in situ y satelitales de la OMM, de la red de centros de predicción y alerta de la Organización, que cuentan con algunas de las más poderosas supercomputadoras, y del extenso sistema de telecomunicaciones de la OMM que permite a todos los Servicios Meteorológicos Nacionales intercambiar datos y/o productos y garantizar la oportuna preparación y difusión de predicciones y alertas a corto, mediano y largo plazo. Por otra parte, los estudios sistemáticos de los fenómenos meteorológicos e hidrológicos y las observaciones relacionadas con ciclones, tormentas de gran intensidad, inundaciones, desprendimientos de tierras y flujos de lodo son esenciales para poder tener una clara comprensión de los mecanismos y las causas de los peligros naturales, con el fin de reducir las posibilidades de que se conviertan en desastres. Para poder estar preparados y tomar medidas que permitan hacer frente al riesgo planteado por los desastres es necesario conocer los peligros que entrañan, las opciones que permitan mitigarlos y los métodos para poner en práctica dichas opciones. La alerta temprana de los desastres desempeña un papel de vital importancia en todas las actividades humanas, por lo que debe combinarse con una estrategia que permita reaccionar ante los efectos adversos con el fin de mitigarlos. La gestión de los desastres es una cuestión técnica multidisciplinaria con dimensiones sociales, culturales y ambientales. Por consiguiente, la elaboración de estrategias de gestión de desastres no puede basarse solamente en datos técnicos, sino también en una sólida base de conocimientos sociales y culturales. El Día Mundial del Agua
2004, cuyo tema es «Agua y Desastres», supone tanto un desafío
como una oportunidad para todos los que tenemos que ver con la gestión
de desastres, en particular para los expertos dedicados a la predicción
de desastres naturales y la preparación de alertas tempranas en
los Servicios Meteorológicos Nacionales y los Servicios Hidrológicos
Nacionales. Aprovechemos esta ocasión para entrar en contacto con
los diversos participantes a través de los medios de difusión,
las campañas de concienciación pública y la interacción
comunitaria. Saquemos partido de esta oportunidad para desarrollar las
estrategias de preparación y respuesta, aumentar el entendimiento
de la predicción meteorológica e hidrológica por
parte de la población, y potenciar la capacidad de las comunidades
con el fin de que puedan apreciar y comprender de manera sencilla las
diversas facetas de la gestión de desastres. Aprovechando esta
oportunidad, quisiera instar a gobiernos, organizaciones internacionales,
organizaciones no gubernamentales, universidades, medios de difusión
y SMHN a que aúnen conocimientos y esfuerzos y a que estén
«informados y preparados» con el fin de mitigar los efectos
adversos de los peligros naturales y, en particular, los relacionados
con el agua, en pro del desarrollo sostenible de todas las naciones. |
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Presidente
Mazaryk no.29, piso 2 |
* Sólo para uso informativo, no es documento oficial |
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