BOLETIN ONU
Naciones Unidas - Centro de Información, México
No. 03/043
17 de junio de 2003
 

MENSAJE DEL SECRETARIO GENERAL DE LA ONU
POR EL DÍA MUNDIAL DE LA LUCHA CONTRA
LA DESERTIFICACIÓN Y LA SEQUÍA


 

La desertificación y la sequía representan una amenaza global cada vez más grande. Actividades humanas como el cultivo y el pastoreo excesivo, la deforestación y las pobres prácticas de irrigación, junto con el cambio climático, están convirtiendo los suelos fértiles en porciones de tierras improductivas y estériles. Alrededor del mundo, la tierra cultivable por persona se está reduciendo, amenazando la seguridad alimentaria -particularmente en las áreas rurales pobres- y desencadenando crisis humanitarias y económicas.

Todos los lugares del mundo están afectados. La sequía del año pasado en Australia fue la peor en más de un siglo; se perdieron millones de toneladas de tierra cultivable productiva por las tormentas de polvo, paralizando la producción de cultivos y las exportaciones. Cada año en la India, las temporadas de sequía y la deforestación convierten 2.5 millones de hectáreas en eriales, mientras que en otros lugares en Asia, las tormentas de arena se tornan en una creciente amenaza para la economía y para el medio ambiente. Cerca del 70 por ciento de toda la tierra en México es vulnerable a la desertificación, lo que provoca que entre 700,000 a 900,000 mexicanos dejen sus hogares cada año en busca de una vida mejor como trabajadores migrantes en Estados Unidos. Sin embargo, no existe lugar donde el problema de la desertificación sea tan severo como en África Sub-Sahariana, donde se espera que el número de refugiados por causas medio ambientales se eleve a 25 millones en los siguientes 20 años.

El tema del Día Mundial de la Lucha contra la Desertificación y la Sequía de este año es "esquemas para el manejo sostenible del recurso hídrico". Este pone énfasis en el problema de la escasez de agua y la necesidad para un mejor manejo y conservación del agua. Desde la adopción de la Convención de las Naciones Unidas para la Lucha contra la Desertificación, hace nueve años, se han iniciado numerosos proyectos, a pesar de los recursos limitados, para abordar esas y otras preocupaciones relacionadas. En la Cumbre Mundial para el Desarrollo Sostenible, el año pasado en Johannesburgo, la comunidad internacional reafirmó su compromiso a la Convención y reconoció la necesidad de darle un nuevo momento a través de un mayor soporte financiero.

Debido a que los pobres muchas veces trabajan la tierra degradada, la cual cada vez menos puede cubrir sus necesidades, la desertificación es tanto una causa como una consecuencia de pobreza. Por lo tanto, luchar contra la desertificación debe ser una parte integral de nuestros más amplios esfuerzos por erradicar la pobreza y garantizar la seguridad alimentaria a largo plazo. Comprometámonos nuevamente hoy con los objetivos de la Convención para lograr un desarrollo sostenible para todos, incluyendo las zonas rurales de las tierras áridas donde vive la gente más pobre del mundo.

 


Presidente Mazaryk no.29, piso 6
Col. Chapultepec Morales
C.P. 11570
tel. 5263-9727


www.nacionesunidas.org.mx

* Sólo para uso informativo, no es documento oficial