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Acción
de las Naciones Unidas |
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contra el terrorismo |
En
septiembre de 2005 se produjo un hecho transcendental
que marcó un hito en la historia de la lucha de
las Naciones Unidas contra el terrorismo: en la Cumbre
Mundial celebrada en Nueva York, los dirigentes
mundiales condenaron inequívocamente el
terrorismo "en todas sus formas y manifestaciones,
independientemente de quién lo cometa y de dónde
y con qué propósitos, puesto que constituye
una de las amenazas más graves para la paz y la
seguridad internacionales".
Los
dirigentes mundiales tomaron, asimismo, la determinación
de llevar a feliz término la redacción de
un proyecto de convenio general sobre el terrorismo internacional
que incluyera una definición jurídica de
actos terroristas durante el sexagésimo período
de sesiones de la Asamblea General. Su concertación
sería la culminación de años de negociaciones
y deliberaciones sobre diversas propuestas, incluidas
las que figuran en el informe del Secretario General Kofi
Annan titulado "Un concepto más amplio de
la libertad: desarrollo, seguridad y derechos humanos
para todos". En ese documento, el Secretario General
hizo un llamamiento para que se adoptara con urgencia
una definición de terrorismo similar a la contenida
en el informe del Grupo de alto nivel sobre las amenazas,
los desafíos y el cambio, en el que se especifica
que "ningún motivo o agravio puede
justificar o legitimar que se ataque o dé muerte
deliberadamente a civiles y no combatientes"
y que "toda acción cuyo objetivo sea
causar la muerte o graves daños físicos
a civiles o no combatientes, cuando dicha acción
tenga, por su índole o contexto, el propósito
de intimidar a la población u obligar a un gobierno
o una organización internacional a hacer o no hacer
algo, no puede justificarse por ningún motivo y
constituye un acto de terrorismo".
Los
participantes de la Cumbre también acogieron con
beneplácito el discurso del Secretario General
en Madrid en marzo de 2005, en el que hizo pública
la estrategia de lucha contra el terrorismo de
las "cinco D" -disuadir, dificultar, hacer desistir,
desarrollar y defender-, e indicaron la conveniencia
de que la Asamblea General desarrollara esos elementos
en una estrategia general de lucha contra el terrorismo.
Todo
el sistema de organismos, fondos y programas de las Naciones
Unidas colabora tenazmente en la lucha mundial contra
el terrorismo, ya sea mediante la lucha contra el terrorismo
nuclear y la proliferación de las armas nucleares
o la prestación de asistencia técnica a
los países para la ratificación y aplicación
de los instrumentos jurídicos para combatir el
terrorismo*.
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