CENTRO DE INFORMACION DE LAS NACIONES UNIDAS PARA MEXICO, CUBA Y REPUBLICA DOMINICANA
INTERVENCIÓN DE LA JEFA DE LA DELEGACIÓN DE MÉXICO,
EMBAJADORA MARICLAIRE ACOSTA,
EN NOMBRE DEL GRUPO LATINOAMERICANO Y DEL CARIBE
DURANTE EL DEBATE DEL TEMA 6: EL RACISMO, LA DISCRIMINACIÓN
RACIAL, LA XENOFOBIA Y TODAS LAS FORMAS DE DISCRIMINACIÓN.
 

Señor Presidente:

Formulo esta Declaración a nombre del Grupo Latinoamericano y del Caribe. Los países miembros del GRULAC forman parte de una región multirracial, pluriétnica, multicultural y multilingüística. La diversidad es constitutiva de nuestra existencia. Históricamente hemos estado comprometidos en importantes luchas contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia. En nuestras sociedades estos fenómenos han estado presentes y es por ello que el conocer la verdad acerca de nuestro pasado es un paso central para construir el futuro sobre estructuras sólidas de justicia, igualdad y solidaridad.

Para América Latina y El Caribe la Conferencia Mundial constituye un desafío en la búsqueda de sociedades más inclusivas, donde el respeto al otro y la valoración de la diversidad sean la base de la convivencia, de la cohesión social y un factor central para preservar la paz y seguridad internacionales.

Con esta perspectiva, la región de las Américas celebró la Conferencia de Santiago, en la cual se procuró articular cada una de las especificidades nacionales y subregionales con los grandes temas que plantea la Conferencia de Durban. Allí se reconoció que la amplia diversidad de nuestras sociedades constituye un aporte a la convivencia humana, a la construcción de culturas tolerantes, al respeto mutuo y a sistemas políticos democráticos, que son condiciones esenciales para una realización plena de la dignidad humana.

La Declaración de Santiago y el Plan de Acción que la sigue, se estructuraron en función de los cinco temas de la Conferencia Mundial. Con este diseño se identificaron algunas preocupaciones centrales que nuestra región consideran de alta prioridad incorporar en el documento final de Durban:

? Primero: Una referencia a las causas históricas y al contexto político, económico y cultural de los problemas vinculados al racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia.  Nuestra región hizo una propuesta concreta contenida en el párrafo 70 de la Declaración de Santiago, en el cual se reconoce que       "la esclavitud y otras formas de servidumbre de las personas de origen africano y sus descendientes y los pueblos indígenas de las Américas, así como el tráfico de esclavos, fueron moralmente reprochables y en algunos casos constituyeron crímenes conforme al derecho nacional y que, si se produjesen hoy día, constituirían crímenes de conformidad al derecho internacional.  Se reconoce asimismo que estas prácticas han causado a estos pueblos daños considerables y duraderos de carácter económico, político y cultural, y que la justicia exige actualmente importantes esfuerzos nacionales e internacionales para reparar tales daños. Dicha reparación debería efectuarse en forma de políticas, programas y medidas a adoptar por parte de los Estados que se beneficiaron materialmente de tales prácticas y deben tender a corregir el daño económico, cultural y político infligido a las comunidades y pueblos afectados".

Valoramos la democracia como el sistema político que genera las mejores condiciones para modelos sociales inclusivos. El racismo es incompatible con la democracia y con la gestión transparente de asuntos públicos.

Segundo: En Santiago se reconocieron "tanto los retos como las oportunidades que presenta un  mundo cada vez más globalizado en relación con la lucha para erradicar el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia". En este sentido expresamos "nuestra determinación de impedir y mitigar los efectos negativos de la mundialización. Estos efectos pueden contribuir, en particular, a la homogeneización cultural, la desigualdad económica entre y dentro de los Estados y pueden producirse siguiendo criterios raciales y de exclusión social y económica de los pueblos, comunidades y grupos". Se hizo mención especial de quienes "siguen sufriendo el legado de la esclavitud y el colonialismo". También se expresó "la determinación en ampliar al máximo los beneficios de la mundialización mediante el fortalecimiento de la cooperación, a fin de crear mayores oportunidades de comercio, crecimiento económico y desarrollo sostenible, así como de las comunicaciones mundiales gracias al empleo de nuevas tecnologías, y en aumentar los intercambios culturales, preservando y promoviendo la diversidad cultural, lo que puede contribuir a la eliminación del racismo, la discriminación racial, la xenofobia y formas conexas de intolerancia".

? Tercero: Se hizo una descripción y caracterización de las víctimas, sin perder de vista la perspectiva universal. La propuesta de Santiago contiene un capítulo dedicado a cada una de las categorías de víctimas: pueblos indígenas, afrodescendientes, migrantes y otras víctimas del racismo como los mestizos. Asimismo aborda los segmentos que sufren de discriminación múltiple y agravada: mujeres, niños, enfermos/portadores del SIDA y personas que sufren de extrema pobreza. Consideramos indispensable que el documento universal recoja esta misma perspectiva.

? Cuarto: Para nuestra región esta Conferencia debe entregar recomendaciones orientadas a la acción, destinadas a informar, educar y prevenir cualquier forma de discriminación racial e intolerancia y a utilizar las nuevas tecnologías en la promoción de  comportamientos sociales tolerantes y respetuosos de la diversidad. Esa es una tarea de gobiernos y de la sociedad, donde el rol de las organizaciones no gubernamentales y de la juventud es fundamental. Creemos que estas visiones deben ser parte también  de los documentos finales.

América Latina y el Caribe tienen un firme compromiso con el éxito de la Conferencia y, fundamentalmente, con las víctimas de las diversas manifestaciones de racismo, discriminación, xenofobia y formas conexas de intolerancia. Nuestra tarea es articular los resultados de las Conferencias regionales que recogen las realidades de cada uno de nuestros pueblos en un documento universal. Esta es una tarea colectiva, que requiere de consultas permanentes y de la flexibilidad de todos los participantes para llegar a acuerdos sustantivos. En este esfuerzo todos tenemos responsabilidades: los estados, los grupos regionales, las organizaciones no gubernamentales y la Secretaría.

Parece haber un consenso emergente sobre la forma de continuar nuestras labores. Tenemos que consolidarlo para llegar a las reuniones de mayo con una base de trabajo sólida que cuente con general aceptación. Evidentemente en este momento existen problemas para avanzar. Sin duda, un documento que ordene los contenidos de acuerdo al temario de la Conferencia, incorporando los aportes que las distintas regiones han hecho, junto a los de la Secretaría, nos permitirá entrar en una fase de negociación sustantiva.

Reiteramos, como lo hicimos en la reunión del Grupo de Trabajo intersesional del Comité Preparatorio, la disposición y flexibilidad del GRULAC en orden a hacer todos los esfuerzos necesarios para llegar a recomendaciones de valor universal, que contribuyan a prevenir y a erradicar las manifestaciones de racismo, discriminación racial, xenofobia y otras formas conexas de intolerancia y que nos permita lograr avances efectivos respecto de las Conferencias Mundiales anteriores. La responsabilidad de gobiernos y sociedades es la de preparar una declaración política y un plan de acción que contemple, con una perspectiva global, las necesarias especificidades regionales para atender las inseguridades crecientes de diversos grupos sociales que requieren la dignidad propia de la familia humana.

Muchas gracias.
 




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