BOLETIN ONU JUNIO 01 , 1999
Núm. 99/28
El tabaquismo se ha definido como la principal causa evitable de mortalidad
puesto que ocasiona más defunciones que el SIDA y que el consumo
de alcohol y de drogas ilícitas.
“Dejar de fumar” es el tema del Día Mundial sin Tabaco 1999,
que se celebra el 31 de mayo, bajo el lema: “¡Está decidido:
dejo el cigarro!”. En este Día, la Organización Mundial de
la Salud(OMS) y la Organización Panamericana de Salud (OPS) exhortan
a todos los fumadores a que se abstengan durante por lo menos 24 horas,
como primer paso para abandonar este hábito letal.
La OPS calcula que el consumo de tabaco causa 150 mil defunciones cada
año tan solo en América Latina, y más de 3 millones
en el mundo. A medida que aumenta el consumo de tabaco, es de prever que
el número de defunciones casi se triplique para el año 2020.
Prevenir el inicio del tabaquismo es imprescindible; no obstante, la labor
de prevención no tendrá ninguna repercusión en la
muerte y las discapacidades inminentes que sufrirán los fumadores
actuales, a menos que dejen de fumar.
En muchos países la adicción comienza a edades cada vez
más tempranas, con una iniciación media inferior a los 15
años.
Desde 1988 en un informe, el Director General de Sanidad de los Estados
Unidos, concluyó que los procesos farmacológicos y biológicos
básicos de la dependencia de la nicotina son similares a los de
la heroína, la cocaína y el alcohol.
La nicotina en dosis altas tiene un efecto placentero, por eso los
fumadores recurren al cigarro, ya que este es el medio más rápido
para su suministro.
Actualmente se sabe que el tabaco deja una huella en el cerebro, una
marca física y trascendental como las que deja en los pulmones y
el corazón. La nicotina ocasiona disfunsiones en el cerebro que
pueden ser medibles.
Exponerse a un ambiente donde se fuma tabaco, tambien puede ser peligroso.
Los “fumadores pasivos” expuestos por largo tiempo tienen un riesgo entre
20 y 30% mayor de enfermar de cáncer del pulmón. Del 10 al
15% de las deficiencias respiratorias en niños menores de 18 meses
se atribuye al tabaco.
En el ámbito económico, el tabaco tiene implicaciones
económicas significativas para América Latina. Según
la OPS, cinco países de la región ocupan los primeros lugares
a nivel mundial en producción de tabaco no manufacturado: Estados
Unidos (2), Brasil (4), Canadá (14), Argentina (15) y México
(16).
Las empresas tabacaleras, a menudo sin restricciones de los gobiernos,
manipulan la dependencia de los fumadores justificando el consumo y comercializando
opciones para que dejen de fumar.
Un estudio del Banco Mundial reveló que las políticas
de control de consumo de tabaco no tienen efectos negativos sobre las economías
de los países en desarrollo. El estudio afirma que gravar los cigarrillos
con mayores impuestos es el mejor método para reducir su demanda.
Un aumento del precio del paquete del 10% causa un descenso del 8% en el
consumo.
El Banco aboga también por la prohibición de la publicidad
de ese producto y por el fomento de la terapia con sustitutos de la nicotina.
Por otra parte, reconoce que medidas como limitar el comercio del tabaco
o restringir su venta a menores en países en desarrollo no han resultado
del todo efectivas.
La Directora de la OMS, Gro Harlem Brundtland, dijo al conocer el estudio,
que es asombroso que un "producto que mata cada segundo a un consumidor
no este regulado" y que este sea utilizado aún cuando conduce a
la muerte.
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