CENTRO DE INFORMACION DE LAS NACIONES UNIDAS PARA MEXICO, CUBA Y REPUBLICADOMINICANA


logo ONU

BOLETIN ONU MAYO 25, 1999
Núm. 99/27

CARTA DEL SECRETARIO GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS AL SR. GERHARD SCHROEDER, CANCILLER DE LA REPÚBLICA FEDERAL DE ALEMANIA Y PRESIDENTE DEL CONSEJO EUROPEO


Su Excelencia,

Le escribo en su capacidad como Presidente de la cumbre del Grupo de los Ocho que tendrá lugar en Colonia el próximo mes.

Sé que usted y sus colegas están profundamente conscientes de su responsabilidad, no sólo por el bienestar de sus conciudadanos, sino también del impacto que sus decisiones tienen sobre la economía mundial en su totalidad. Al alejarse los temores de una recesión mundial, existe el peligro de que sea ignorada la continua crisis económica que afecta a muchos países. Por lo tanto, quisiera utilizar esta oportunidad para llamar su atención sobre algunas preocupaciones a las que considero se les debe dar una alta prioridad.
 

Atender las necesidades de los países más pobres

Una y otra vez, la comunidad internacional ha reafirmado su compromiso de reducir la pobreza mundial. Y sin embargo, cerca de 3 mil millones de personas, sobre todo en los países en desarrollo, continúan viviendo al margen de la subsistencia, con pocas esperanzas de una vida mejor para sus hijos. Los países más pobres no tienen acceso a los mercados de capital privados. Sus perspectivas de crecimiento están limitadas por un deterioro constante de sus relaciones comerciales y por el continuo descenso de los  flujos de Asistencia Oficial para el Desarrollo (AOD).}

En este contexto, les recomiendo enfáticamente la declaración emitida por los Ministros Africanos de Economía y Finanzas  en su reciente reunión en Addis Ababa, la cual les fue enviada por el Secretario Ejecutivo de la Comisión Económica para Africa. El mundo puede, y debe, hacer más para traducir en acciones concretas y eficaces, el compromiso de la reducción de la pobreza.

Las Naciones Unidas han  instado medidas enérgicas para aliviar el peso de la deuda de los países más pobres. Me complace que muchos gobiernos estén tomando medidas para enfrentar este problema, pero se necesita una mayor acción. Acojo con especial beneplácito el consenso emergente en que se deben aliviar las deudas de un mayor número de países, más rápidamente, para que la calidad de vida de los pobres no sea limitada aún más por las obligaciones del servicio de las deudas. Sin embargo, el alivio de las deudas, no debe obtenerse a expensas de la Asistencia Oficial para el Desarrollo.

Los flujos de AOD han estado disminuyendo continuamente desde 1960, cuando representaban el 0.52 por ciento del Producto Interno Bruto de los países donantes. La cantidad correspondiente en la actualidad es 0.22 por ciento. Lo que es más, desde 1990, los países en desarrollo más pobres han tenido que competir con los países en transición, por estos escasos recursos, así como por una cada vez más requerida asistencia humanitaria. Esto ha dejado muy poco para el financiamiento de inversiones públicas a niveles más altos, en los países más pobres. Espero que usted y sus colegas en Colonia se comprometan a revertir el descenso en los flujos de AOD y a explorar nuevas formas para movilizar recursos para el desarrollo.
 

La necesidad de un crecimiento más balanceado y elevado de la producción mundial

Las crisis financieras internacionales que han azotado a los países del Este de Asia, a la Federación Rusa y a Brasil han retrasado, en cuestión de meses, los logros económicos y sociales obtenidos en muchas décadas y han puesto en peligro las reformas políticas y económicas que muchos de estos países han emprendido. En las economías más afectadas de Asia, los  niveles de vida en general, han caído dramáticamente. América Latina ha experimentado una recesión, Africa apenas está logrando sostener sus niveles de ingresos, de por sí bajos, y las perspectivas para muchas de las economías en transición son sombrías.

Las metas acordadas internacionalmente para la erradicación de la pobreza y el progreso social de los países en desarrollo, simplemente no serán alcanzables, mientras que la producción mundial continúe creciendo con el estancamiento de su ritmo actual. Esto ha tenido un efecto atenuador en los precios de las mercancías primarias – las cuales continúan siendo la principal fuente de ganancias por exportaciones, para la mayoría de los países en desarrollo, y especialmente para los más pobres entre ellos.

La desaceleración en el crecimiento mundial también está agravando los desequilibrios comerciales entre las principales potencias industriales, amenazando en consecuencia la estabilidad del sistema financiero internacional. Insto a los Gobiernos de los principales países industrializados a adoptar medidas que puedan ayudar a establecer un patrón más balanceado y niveles más altos de crecimiento de la producción, para proporcionar, de esta forma, a los países en desarrollo los mercados de exportación en crecimiento que requieren para su recuperación económica.
 

Fortalecimiento del sistema financiero internacional

El año pasado, cuando la crisis financiera parecía amenazar hasta a los países más prósperos, existía un consenso generalizado sobre la necesidad de una “nueva arquitectura financiera mundial” la cual respondería mejor a las necesidades  de la compleja y tecnológicamente avanzada economía mundial de hoy. Desde entonces, se ha logrado un progreso considerable en el fortalecimiento del sistema financiero internacional. Pero las medidas que se han acordado hasta ahora, pueden no ser suficientes para reducir la inestabilidad de los mercados privados de capital. Las Naciones Unidas, han impulsado algunas ideas de reforma que merecen ser consideradas seriamente. Espero que los Gobiernos emprenderán mayores medidas para fortalecer el sistema financiero internacional de forma que se prevenga la recurrencia de crisis devastadoras como las de 1997-1998.

El tema de la gobernabilidad  del sistema financiero internacional es también de gran importancia. Las Naciones Unidas han hecho énfasis desde hace mucho tiempo, en la necesidad de democracia y de buena gobernabilidad a nivel nacional. Debemos asegurar que los  mismos principios sean aplicados también a nivel internacional. El proceso para alcanzar un acuerdo sobre la reforma del sistema financiero internacional, debe estar basado en una discusión amplia que involucre a todos los países, y en una agenda completa, de forma que se asegure que la diversidad de necesidades e intereses de todos los miembros de la comunidad mundial estén representados adecuadamente. Insto a los países industrializados a encontrar formas para asociar, en sus deliberaciones dedicadas a diseñar y administrar al nuevo sistema financiero internacional, a los representantes de los países en desarrollo y de las economías en transición.
 

Su excelencia, existe el grave riesgo de que el grueso de la población mundial quede al margen de la economía mundial liberalizada de hoy, viviendo en la pobreza abyecta. Todos nosotros debemos redoblar  esfuerzos para asegurar que esto no pase.

Por favor acepte, su Excelencia, y transmita a todos sus colegas, las seguridades de mis más distinguidas consideraciones.
 

Kofi A. Annan
 

Para mayor información, comunicarse con Juan Miguel Diez a este Centro de Información al tel. 52 03 9221.
 


INDICE DE COMUNICADOS

PAGINA PRINCIPAL DEL CENTRO DE INFORMACION
 
 

email

unicmex@servidor.dgsca.unam.mx