Objetivos de Desarrollo del Milenio

Objetivo 8:

 

Fomentar una asociación global para el desarrollo

 

Hecho : En 1970 casi todos los países ricos del mundo prometieron destinar el 0.7% de su producto interno bruto (PIB) a la asistencia. Actualmente –más de 35 años después –sólo 5 países cumplieron este compromiso.


Meta : El objetivo 8 pretende crear una asociación mundial para el desarrollo entre países pobres y ricos. En particular, los países ricos están comprometidos en proporcionar más y mejor ayuda efectiva, reducción sostenible de la deuda y reglas de comercio más justas.


Progreso :
A pesar de que 21 de los 22 países donantes de la OCDE firmaron la meta del 0.7% para asistencia en 1970, en el 2005 estos países juntos sólo proporcionaron el 0.33% de su producto interno bruto colectivo en ayuda para el desarrollo. Sin embargo, en mayo del 2005, los más prósperos Estados Miembros de la Unión Europea –15 –se volvieron a comprometer con lograr la meta del 0.7% para el 2015. Estos países necesitan planear con cuidado para aumentar rápidamente su ayuda y otros deberían seguir su ejemplo. No obstante, sin mejorías en la calidad de la asistencia, el aumento de ésta no eliminará la pobreza. Sin embargo, los donantes están lejos de hacer efectivos sus compromisos de ayuda.

En los últimos años, se han realizado iniciativas para la cancelación de deudas tanto bilaterales como multilaterales. Mientras que la disminución de la deuda es una pieza clave para liberar los recursos para gastos destinados a los ODM en los países en desarrollo, es importante que la disminución de la deuda no se utilice para aumentar “artificialmente” las cifras de ayuda –como aparece en la definición de asistencia oficial – ni para desviar fondos de los países e individuos más necesitados.

Aún más que la asistencia y la disminución de la deuda, el comercio tiene el potencial de aumentar la porción que los pobres del mundo reciben de la prosperidad global. Todavía, las políticas de comercio de los países más ricos continúan negando esta oportunidad a los pobres. Para remediar esta situación se necesita una variedad de medidas, como reducir los subsidios agrícolas de los países ricos y abrir los mercados de los países ricos a las exportaciones de los productores pobres en los países en desarrollo. Desgraciadamente, en 2006 se perdió una oportunidad clave, cuando un nuevo tratado de comercio mundial llamado la Ronda de Doha para el “Desarrollo” fue suspendido indefinidamente.