Financiamiento para el Desarrollo,
La Esquizofrenia Global Institucionalizada...

Por Laura Frade,
Campaña: "Las multilaterales en la Mira de las Mujeres"
Milenio Feminista,
Alcadeco, A. C.,
México,

Introducción.

El presente documento pretende ser un informe analítico sobre la próxima conferencia de Naciones Unidas llamada: "La Conferencia internacional de financiamiento para el desarrollo". El objetivo principal de este reporte es dar a conocer el proceso, pero también estudiarlo desde una perspectiva política en el contexto de la economía global, para que desde el movimiento feminista y otros movimientos sociales podamos incidir, y así darle una dimensión estratégica de género o en su caso social, al documento resultante del proceso. Es decir, el análisis está centrado en los actores de la dinámica, desde el punto de vista de su reposicionamiento en la toma de decisiones de la economía mundial.

Pero, ¿qué quiere decir darle una dimensión estratégica de género ó bien social, al documento? Que, dado que cómo dijo el FMI 1 : " ... el evento de Financiamiento para Desarrollo no pretende modificar el paradigma de desarrollo vigente, si no dar pasos incrementales en el mismo" 2 ; es necesario introducir una serie de elementos de índole macro, meso y micro económicos que desde el punto de vista del avance de la agenda de las mujeres en el desarrollo, y de la construcción de una agenda social en los asuntos financieros, se eviten los impactos negativos, se dirija gradualmente a una mejoría en el status de la mujer, y sobre todo hacia la reconstrucción de un modelo de desarrollo sustentable y con equidad. Más aún, que conlleven a romper el círculo vicioso ya establecido por el modelo que consiste en: Ajuste, deuda, comercio, crisis, ajuste..., ciclo que se retoma en el documento como base del financiamiento y que es posible empezar a disolver mediante la realización de ciertas medidas estratégicas que se incluyan en sus compromisos.

La importancia de esta conferencia reside entonces, no en el ansiado cambio de paradigma, sino en que hoy, por primera vez en la historia, son los mismos gobiernos están cuestionando las relaciones desiguales de poder entre el G-7 y el resto. Este es pues un evento que plantea la posibilidad de que a partir de una nueva relación tomen decisiones económicas de una manera más igualitaria entre países.

Lo anterior implica, obviamente, que tanto en los movimientos sociales como en el movimiento feminista tendríamos entonces dos objetivos, uno a largo plazo que es el de construir o seguir construyendo, las alternativas económicas al modelo de desarrollo vigente o sea otro paradigma, y que tendría que ser alcanzado mediante una serie de acciones que deberían involucrar a los movimientos sociales emergentes; y un segundo, que es el de incidir estratégicamente en el documento emanado de la Conferencia Internacional de Financiamiento para el Desarrollo, en adelante FD, que tendría que integrar un equipo de trabajo amplio y diverso.

De ahí que, con el objetivo de lograr el segundo y preparar el camino para alcanzar el primero, en este reporte se inicie con una breve descripción de los antecedentes históricos del proceso, continuando con una descripción analítica del documento que está sirviendo de base en la negociación 3 , para luego seguir con un análisis de los puntos medulares de conflicto entre los gobiernos; finalizando con la definición de cuáles son las tendencias y como podemos insertarnos desde cualquier movimiento social en este proceso. Las notas al calce pretenden dar información sobre qué es el concepto del cuál se habla, esto último con el objetivo de que las personas que no estén relacionadas con el tema, lo puedan hacer con facilidad. Dada la complejidad del proceso y la cantidad de actores involucrados, el presente es un documento largo pero substancioso.

Antecedentes históricos

El antecedente histórico más cercano a este evento es la crisis financiera del 97, en la que por primera vez en la historia, el FMI recibe la carga de la culpa de las pérdidas ocasionadas, de tal forma en que durante las reuniones anuales del FMI-BM 4 en Noviembre del mismo año, se acuerda diseñar una nueva arquitectura internacional, pero también reformar las instituciones financieras multilaterales con el objetivo de responder a la nueva economía globalizada.

Como respuesta a este evento el Congreso de Estados Unidos mandató a una comisión para que revisará el actuar de las instituciones de Bretón Woods, cuyo resultado fue el Informe Meltzer. Dicho documento fue elaborado tanto por republicanos como por demócratas, y entre las múltiples recomendaciones con las que cuenta, señala la necesidad de que el sector privado otorgue más recursos de prestamos a los países de mediano ingreso, dejando a los más pobres en manos del FMI y del BM, además le da un mayor juego a los Bancos Regionales, señalando un aumento de la inversión de estos en las regiones. Si bien este reporte ha sido muy criticado, también lo es que tuvo mucho impacto en la comunidad internacional, sobre todo por el cuestionamiento que hace al rol que debe de jugar el FMI y el BM, con relación a la disminución de su intervención tanto en la supervisión financiera como desde el punto de vista de otorgamiento de créditos a los países que pueden acreditarse frente a la banca internacional privada, o sea los de mediano ingreso.

Aunado a este hecho se encuentra Seattle, lugar en el cuál se da un quiebre en las negociaciones comerciales cuando algunos gobiernos del Caribe y otros de Asia, se sostienen en su posición de que no hacer una nueva ronda de comercio hasta que la Unión Europea (UE) liberalice el comercio en la agricultura básicamente. Cabe señalar que existe la creencia de que fueron los movimientos sociales los que pararon el avance en la negociación, pero la realidad es que fueron los mismos gobiernos los que lo hicieron, aunque efectivamente se sintieron fortalecidos por el apoyo de la sociedad civil.

El origen de la Conferencia Internacional de Financiamiento para el Desarrollo en Naciones Unidas se encuentra en la decisión adoptada en la sesión número 50 de la Asamblea General de Naciones Unidas en 1997, cuyo objetivo es el de: " ... abordar los asuntos sistémicos en el nivel nacional e internacional, relacionados al financiamiento para el desarrollo de una manera holística, en el contexto de la globalización y la interdependencia. Al hacerlo, el evento también abordará el desarrollo desde una perspectiva financiera. En este contexto, el evento debería de abordar la movilización de los recursos para la plena implementación de los resultados de las conferencias mayores y cumbres organizadas en los 90's por Naciones Unidas en la Agenda para el desarrollo, en particular la erradicación de a pobreza. " 5

El objetivo anterior implica que el evento estará centrado en los aspectos financieros del desarrollo, más que en definir una agenda en este sentido, ya que se considera que está ha sido ya diseñada durante las Conferencias y Cumbres de los 90's.

Durante la sesión 54 de la Asamblea General en 1999 también se decide que el Secretario General invite a participar al Banco Mundial (BM), al Fondo Monetario (FMI) y la Organización Mundial de Comercio (OMC)6 a participar en este evento. Además de que sea de alto nivel, lo que implica que los participantes deberán ser al menos los ministros involucrados en el tema del financiamiento para el desarrollo. Así mismo, se considera que se den otras modalidades de participación, lo que incluye el sector privado y la sociedad civil, tanto en el proceso preparatorio como en la Conferencia Final. Obviamente que también se asegura que las diferentes instituciones de Naciones Unidas, particularmente el UNCTAD (Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo 7) sean involucradas.

En Marzo de 1999, durante la primera PRECOM 8 del proceso se define la agenda, y también que México será el facilitador del proceso. Los puntos a tratar estarán centrados en la movilización de los recursos nacionales y extranjeros, la deuda, el comercio y los asuntos sistémicos de índole global que permitirán la coherencia en las políticas de financiamiento, o sea qué actor financiará qué acción.

En la PRECOM de Noviembre del 2000 se llevaron a cabo dos audiencias, la del Sector Privado y la de la Sociedad civil, en dónde ambos sectores expresaron lo que pensaban debería de ser incluido en el documento base.

En Enero del 2001 apareció la primera versión del documento a negociar, mismo que fue presentado por parte del Secretario General y que tuvo insumos del BM, FMI, OMC, sociedad civil, y sector privado. Este es el documento base de trabajo de la siguiente PRECOM que se llevó a cabo en Febrero del 2001.

Cabe señalar que este proceso resulta único en su género, ya que ha sido elaborado mediante un proceso diferente en el cuál primero se ha consultado a los actores participantes y luego se ha hecho el documento, mismo que vuelve a ser consultado, para terminar haciendo propuestas de lenguaje hasta la penúltima PRECOM que se llevará a cabo en Mayo de este año con una subsiguiente en Noviembre y en Enero del 2002.

Además de esto, otro aspecto que resulta interesante es la formación de un panel que está formado por personalidades destacadas de la política y la economía, cuyo objetivo será hacer propuestas substantivas y alcanzables de financiamiento para el desarrollo al Secretario General 9 . El panel está formado por: Ernesto Zedillo, ex presidente de México y coordinador del mismo, Abdulatif Al-Hammad, presidente del Fondo para el Desarrollo Económico de Kuwait, David Bryer, Director de Oxfam de Gran Bretaña, Mary Chinery Hess, Directora General de la Organización Internacional del Trabajo, Jacques Delors, ex ministro de finanzas de Francia y Presidente de la Comisión Europea, Rebeca Gryspan, ex vicepresidenta de Costa Rica, Majid Osama, ex ministro de finanzas de Mozambique, Robert Rubin, ex secretario del Tesoro de Estados Unidos y Manmohan Singh, ex ministro de Finanzas de la India.

Durante la PRECOM de Febrero del 2001, se revisó el documento de tal forma en que tanto los representantes de los actores, como los gobiernos dieron su punto de vista sobre los seis temas, lo mismo hizo la sociedad civil y el sector privado participante.

Análisis del documento base.

Cómo se mencionó la agenda definida esta centrada en seis puntos principales:

1. Movilización de recursos financieros para el desarrollo.
2. Movilización de recursos internacionales para el desarrollo: Inversiones extranjeras directas y otras corrientes privadas.
3. Mejoramiento de la cooperación financiera internacional para el desarrollo mediante, entre otras cosas, la asistencia oficial para el desarrollo.
4. Deuda.
5. Comercio.
6. Análisis de las cuestiones sistemáticas: Aumento de la coherencia y compatibilidad de los sistemas monetarios, financieros, comerciales e internacionales en apoyo al desarrollo.

Como se observa, el documento cuenta con tres asuntos cruciales que cruzan los seis temas anteriormente mencionados y en los cuáles debemos de centrar nuestra atención: i) El modelo de desarrollo, ii) la buena gobernabilidad, iii) el rol que jugaran las multilaterales: ONU, FMI, BM, OMC, Bancos Regionales, y otros cuerpos importantes.

1. Modelo de Desarrollo: Los seis temas elegidos se encuentran insertos en el mismo marco teórico y conceptual neoliberal. Es a partir de este marco desde donde se abordan todos los puntos, estableciendo en resumen qué: Con el objetivo de que se movilicen recursos para el desarrollo, tanto nacionales como extranjeros, así como que se incremente la inversión extranjera directa, la asistencia oficial para el desarrollo y el comercio, que es piedra angular del desarrollo; se tiene que habilitar un medio ambiente propicio, lo que implica la realización de las llamadas políticas macroeconómicas racionales. En general, éstas consisten en el establecimiento de objetivos a mediano plazo, ya que prestar atención al corto plazo implicaría verse afectado por los vaivenes del entorno político. Por lo tanto hay que centrarse en: el crecimiento económico sostenido, el crecimiento del empleo, y la reducción de la pobreza, teniendo como medios, el mantenimiento de la baja en la inflación y el equilibrio fiscal, así como la consolidación de las finanzas públicas (una nueva reforma tributaria que incluye al sector informal), mecanismos eficaces para la distribución del gasto público, y el suficiente margen para la acción de la iniciativa privada. Estas medidas implican obviamente la aplicación del ajuste estructural y las reformas de segunda generación 10 , aunque no lo mencionan explícitamente, pero es evidente que el equilibro fiscal y la baja inflación requieren de menos gastos para generar más ingresos por parte del estado.

Sin embargo, la instalación del clima propicio no es suficiente para movilizar los recursos internacionales, es necesaria además de la liberalización comercial, la instalación de la infraestructura necesaria (agua, luz, drenaje, etc.), y la desregulación nacional en el tema de la inversión en los países menos desarrollados, a la par de la instalación de mecanismos que impulsen la corriente de inversiones en los más desarrollados, como fuentes de información sobre las necesidades de los países y lo que pueden ganar a las empresas. Con el objetivo de disminuir los posibles impactos negativos de la inversión extranjera directa, se requiere también la realización de pactos y acuerdos cuya meta sea la de impulsar buenas prácticas y el desarrollo del sector privado local. Asimismo, los organismos de calificación crediticia deben de ser transparentes y objetivos para que su contribución a la promoción de la inversión y a la reducción del costo de las calificaciones 11 .

Para que este modelo de desarrollo funcione es necesario entonces el libre comercio12 , lo que implica que una vez establecido el clima propicio mediante el ajuste, es necesario también asegurar el acceso de los productos de los países más pobres, quiénes se han visto afectados al no haber diversificado y ampliado su capacidad productiva, pero sobre todo por que los países desarrollados no han liberalizado el comercio de la misma manera en que lo han hecho los países en desarrollo. De ahí que sea necesario impulsar: la liberalización comercial de TODOS los países, incluidos los del norte y los del sur en todos los sectores: agrícola, de bienes, de servicios y textiles, la construcción de la capacidad técnica, la diversificación productiva de los países menos desarrollados y la financiación compensatoria de los riesgos relacionados con la fluctuación de los precios.

Con el objetivo de mejorar la cooperación financiera internacional es necesario convenir que la Asistencia Oficial para el Desarrollo, en adelante AOD13 , tiene una función fundamental para asegurar que los beneficios de la globalización alcancen a todos, sobre todo a los más pobres. De ahí que sea necesario cumplir el objetivo del .7% de AOD, pero que éste además este supeditado a las necesidades establecidas por los gobiernos del país, sin embargo estos objetivos deben de ser coherentes con las políticas que conlleven a la creación de un ambiente favorable, incluidos los programas de reforma sectorial. Adicionalmente a esto debe de incluirse dentro de la agenda de financiamiento de la AOD las cuestiones relacionados con los bienes públicos globales, que si bien antes eran de índole nacional, hoy como consecuencia de la globalización son internacionales, como lo sería el medio ambiente, el agua, etc.

Finalmente, la deuda como mecanismo de financiamiento para movilizar recursos para la inversión pública y privada externa tiene como resultado tres tipos de países; i) los que elevaron su nivel de inversión y con esto un aumento en el crecimiento, ii) los que se endeudaron por razones políticas, militares, de conflicto o mal manejo macroeconómico, cuya consecuencia final es que no pueden pagar sus obligaciones y además reducen su capacidad de sostener políticas de reducción de la pobreza; y iii) los que siendo de ingresos medianos tienen unos niveles de deuda impagables, pero que en un ambiente económico favorable podrían hacerlo. Para el segundo grupo está la iniciativa HIPIC14 , cuyo objetivo es reducir la deuda de los países más endeudados a un nivel sostenible, o sea que la puedan pagar. Para el tercer grupo existe la posibilidad de renegociar la deuda mediante la utilización de nuevos mecanismos, incluidos uno de mediación en el que participarían acreedores, tendedores, el Club de París y otros acreedores multilaterales y bilaterales cuyo objetivo sería facilitar un paquete financiero comprensivo que disminuya los riesgos y los costos del proceso, o sea que paguen con "facilidades".
Aunado a HIPIC, y a PRGF15 se encuentra PRSP (Poverty Reduction Strategy Paper) que es un documento en el cuál los donantes, junto con los gobiernos y la sociedad civil diseñan las estrategias de reducción de la pobreza, y donde la estrategia principal tiene que ser la apropiación de los gobiernos receptores así como de su sociedad civil.

Como se puede observar, el modelo económico negociado en este documento presenta un círculo vicioso en el cual la aplicación de las políticas macroeconómicas racionales llevan a más deuda, ya que éstas se realizan bajo esquemas de financiamiento propuestos por el Banco Mundial y los Bancos Regionales, esto quiere decir bajo prestamos. Esta deuda genera entonces el entorno necesario para la liberalización comercial y el ambiente favorable a la inversión extranjera, acciones que a su vez traen como consecuencia la imposibilidad de pagar los compromisos contraídos en la balanza de pagos dadas las condiciones de desventaja sistémica de los países en desarrollo, hecho que a su vez trae nuevas crisis, lo que lleva a más ajuste, y otra vez a más deuda. El resultado de este círculo vicioso ha sido el incremento de la pobreza, de la inequidad social incluida la de género (cada vez hay menos ricos que concentran toda la riqueza y más pobres sin acceso a nada de los cuáles su mayoría son mujeres), el deterioro del medio ambiente cuya reparación en la actualidad ya es dudosa por lo que resulta irreversible, y finalmente el aumento de la violencia, sobre todo la dirigida hacia las mujeres, los niños y las niñas.


Más pobreza, más inequidad, más deterioro ambiental, más violencia.
Más mujeres pobres

2. La buena gobernabilidad. Para que el modelo de desarrollo funcione es indispensable garantizar la trasparencia, la rendición de cuentas y la participación en cada uno de los seis temas tratados. Esto quiere decir con el objetivo de alcanzar el crecimiento económico sostenido, tanto los gobiernos, como los actores involucrados (BM, FMI, OMC), el sector privado y las instituciones financieras internacionales, tienen que garantizar la trasparencia y la rendición de cuentas desde el punto de vista de que se pueda predecir el futuro de las inversiones, los riesgos probables, la vulnerabilidad y volatilidad en el marco de la prevención de las crisis financieras. La participación, en este contexto, es también un proceso que busca el consenso en torno a las acciones implementadas y su objetivo es funcional al modelo: a menor descontento político menor riesgo financiero y con esto mayor garantía en la obtención de las ganancias. Aunado a esto, y en el mismo marco, se encuentra el tema de la participación de los países más pobres de la toma de decisiones económicas dado el poco acceso que tienen los países más pobres, por lo que es necesario impulsarla mediante cambios que se están discutiendo en la reforma de las instituciones financieras internacionales, como el BM y el FMI.

3. El rol que las instituciones financieras multilaterales y el sector privado jugarán en el financiamiento para el desarrollo en el futuro. Como ya se ha mencionado el objetivo central del documento es incidir en las fuentes, modalidades y mecanismos de financiamiento para el desarrollo, de ahí que, en el contexto de la reforma de las instituciones financieras internacionales (IFIS), se busque influir en la definición sobre el rol que jugaran las multilaterales en un futuro. Esto implica además, la creación de un consenso entre los gobiernos en torno a cuáles son las mejores políticas macroeconómicas a implementar. Si bien es cierto que es un acuerdo explícito de este foro, el que Naciones Unidas no es un espacio en el cuál se pueda modificar el mandato de las multilaterales, también lo es que el documento señala lo que deberían de financiar tanto el Banco Mundial, como el FMI, los Bancos Regionales y el Sector Privado, así como cuál es el rol que debería de jugar la OMC con relación al tema del comercio principalmente. Esto quiere decir que en algunos casos se menciona someramente que las instituciones deberían de financiar una política concreta como por ejemplo la reforma del sector financiero, pero en otros se da por sentado. Sin embargo, el objetivo más importante del documento se define en torno al rol que jugarán las Naciones Unidas en sí mismas, ya que desean tomar un rol más preponderante en la toma de decisiones de índole económica, dándole un papel más decisivo al Consejo Económico y Social, y teniendo una relación de cooperación más estrecha con la OMC, que no es parte del sistema de ONU. Este nuevo relacionamiento también lo busca con el FMI y el BM, que aunque si son parte de ONU, han actuado en total libertad desde su fundación, dado que la inversión de los recursos se lleva a cabo de manera directa (sin la ONU de por medio como lo serían los demás cuerpos PNUD, UNIFEM, UNICEF) y diferenciada, desde el punto de vista de que la toma de decisiones en ambas instituciones se lleva a cabo de acuerdo al monto de inversiones realizadas por el país 16. Este nuevo reposicionamiento político también se observa con los múltiples actores que hoy tienen poder en la economía global, como lo sería el Comité de Desarrollo del FMI-BM 17 , y el Foro de Estabilidad Mundial18 , el Grupo de los 20 19, etc.

La forma en que están abordados los temas impide que se toquen otros asuntos igualmente importantes como lo serían la problemática de género, la ambiental y los asuntos laborales, ya que se consideran de micro nivel, pero además ya tratados en otras conferencias, por lo que se evita tocarlos. Sin embargo, el problema en realidad es que el propio marco conceptual neoliberal no tiene alternativas sobre como tratarlos.

Al analizar el documento con detenimiento se observa que Naciones Unidas no sólo acepta el modelo de desarrollo como tal, si no que además defiende a sus entidades como el FMI y el BM, pero también aspira a participar en la toma de decisiones económicas, mismas que hasta ahora se habían llevado a cabo casi fuera de su jurisdicción, dado el papel del ECOSOC, quién al no disponer de recursos propios de inversión no incide en las mismas.

En suma, la Conferencia de Financiamiento de Desarrollo es un evento histórico, en el que se definirán cuáles son las políticas a ser financiadas y por quién, dentro del marco de desarrollo vigente. La ausencia de la problemática de género, ambiental y laboral resulta entonces en el tema de trabajo prioritario para las ONGS

Puntos controversiales entre gobiernos.

En esta conferencia los tradicionales bloques de negociación de Naciones Unidas funcionan de una manera diferente, el JUSCANNZ 20 , se divide y cada quién participa por su lado, el G-77 tiene una posición, pero en general, no están incluidos los fuertes del Grupo de Río, Brasil, Chile y Argentina. México participa con el Grupo de Río, pero también lo hace solo. La Unión Europea se mantiene como bloque, y los países del Caribe son la voz más disidente como parte del G - 77, ya que se manifiestan abiertamente en contra de muchos de los acuerdos que se van tomando en torno al documento.

Tanto las declaraciones ofrecidas por los gobiernos participantes, como las brindadas por las diferentes instituciones, nos aportan ya una base firme para poder visualizar las tendencias en torno a los nudos a superar en las negociaciones, así como también los temas que resultan polémicos desde el punto de vista del desarrollo sustentable y la equidad de género.

Podemos advertir que las principales controversias pueden ser:

1. y 2. En el tema de la movilización de recursos financieros para el desarrollo, tanto domésticos como internacionales, el problema no es si se aplican o no las políticas macroeconómicas racionales, o sea el ajuste o las reformas de segunda generación, se objeta la condicionalidad impuesta en las negociaciones con el FMI y con el Banco Mundial (Canadá y UE a favor de la condicionalidad, G-7721 en contra). Por tanto, el punto controversial es la necesidad de la apropiación del diseño del ajuste, asunto que se vuelve un problema de soberanía. En este contexto, se acepta entonces que para que pueda darse la movilización de recursos se tiene que construir un clima adecuado mediante políticas macroeconómicas racionales ya mencionadas; sin embargo, el problema es sí este clima se limita al nivel nacional, o más bien se requiere la construcción del mismo en el nivel internacional. En otras palabras, no basta con aplicar el ajuste y las reformas de segunda generación en cada país, si los países desarrollados no liberalizan sus mercados, y si los países más pobres no tienen acceso a la toma de decisiones, y simplemente llevan a cabo condicionalidades unilaterales que los países más poderosos no cumplen pero si imponen. Más aún, muchos países han construido ya el "clima propicio", pero a pesar de esto la inversión extranjera no llega.
2. Con relación al comercio, aparentemente no hay mucha contradicción, ya que el punto en discordia, que había sido la apertura de los desarrollados a los productos principalmente agrícolas de los menos desarrollados, parece que ya no lo es, dados dos hechos significativos: El nuevo acuerdo de libre comercio de Estados Unidos con África, y la liberalización de la Unión Europea en los sectores sensibles mediante la iniciativa: "Todos los bienes menos las armas", pero de una forma secuenciada. Sin embargo, como estas negociaciones están en ciernes, las polaridades no son tan evidentes y además se evitan, manteniendo un clima de concordia, sobre todo cuando definitivamente quieren que se lleve a cabo una nueva ronda de comercio en Noviembre del 01. Así que la discusión está centrada en los matices sobre el proceso para garantizar el acceso de todos los países al mercado, lo que implica quitar los obstáculos de la demanda (o sea los impedimentos de los países del norte), la construcción de habilidades, la diversificación de los productos, la transferencia de la tecnología y la asistencia técnica a los países más pobres.
3. En el mejoramiento de la cooperación financiera internacional para el desarrollo mediante, entre otras cosas, la asistencia oficial para el desarrollo, la discusión estuvo centrada en cómo hacer para que los países más adelantados puedan cumplir con el objetivo del .7% del PIB, y en el destino de AOD, mismo que obviamente tendría que estar centrado en la aplicación de políticas macroeconómicas racionales, básicamente en las reformas sectoriales, según los países más adelantados, el BM y el FMI. De acuerdo con el G-77 tendría que haber flexibilidad, no condicionalidad y apropiación del diseño del programa por parte de los países receptores. Otro asunto en discusión es quién debe de manejar los recursos, sí los propios donantes o las Naciones Unidas mediante sus agencias, así como cuáles serían los mecanismos idóneos ya que los utilizados a la fecha son costosos. Finalmente, el último punto de discusión todavía no acordado es la necesidad de que AOD se destine también a los Bienes públicos globales y no sólo a los países más pobres. Estos bienes son por ejemplo: la prevención del SIDA, limitar el cambio climático, mitigar el daño ambiental, administrar los bienes comunes, prevenir la inestabilidad financiera, y la construcción de la paz. Al considerarse bienes públicos globales, todos los países tendrían que considerarlos en sus presupuestos. Sin embargo, los países menos desarrollados temen que los recursos destinados a ellos (AOD) disminuyan debido al surgimiento de esta nueva necesidad.
4. El tema más polémico es el de la deuda, aquí si ya no hubo ambiente grato, ya que no existe consenso en cuanto a cómo se debe de manejar. Por un lado el G-77 señala que se debe considerar la inclusión de todos los países menos desarrollados en la iniciativa HIPIC y no sólo los 41 considerados de los cuáles sólo 22 han cumplido con los requisitos. Además apoya la condonación de la deuda solicitada por las ONGs y movimientos sociales, y establece que aunque agradecen la iniciativa, consideran que HIPIC no impulsara la sustentabilidad en la deuda de los países participantes, declaración que fue apoyada por PNUD, pero que fue totalmente rechazada por el BM, el FMI y la Unión Europea. El otro tema de discordia fue la total libertad para el diseño presupuestal de los recursos "liberados", utilizados por parte de los gobiernos sin la condicionalidad que normalmente lleva la iniciativa.
5. Análisis de las cuestiones sistemáticas: Aumento de la coherencia y compatibilidad de los sistemas monetarios, financieros, comerciales e internacionales en apoyo al desarrollo. En este tema, los puntos en discusión son: participación de los gobiernos de los países menos adelantados en la toma de decisiones económica de índole global, lo que quiere decir modificar la estructura de votación del FMI y el BM, así como también de otros grupos cuyas decisiones afectan globalmente como el BIS 22 , el Foro de Estabilidad Financiera, y la OECD, aunque estos últimos no están en la agenda del documento. Si bien es cierto que este es un punto a revisar en la reforma de las instituciones financieras multilaterales, el representante del BM objeto el espacio de Naciones Unidas para tratar este asunto. Otro asunto contradictorio es el papel que la ONU quiere jugar en la toma de decisiones, en donde tanto la UE, como Canadá establecen la posición de que es bueno que exista coherencia en el marco de políticas macroeconómicas y financieras a implementar entre las instituciones, y que está bien que Naciones Unidas establezca lazos de cooperación, pero cada institución tiene su mandato, y no puede ser discutido, ni modificado ahí. Otro punto en controversia es el rol del FMI, mismo que es apoyado en su papel como supervisor del sistema financiero internacional y de financiador en situaciones de crisis, tanto en el documento del Secretario General como por los países del G-77 y el Grupo de Río, pero que tiene sus modificaciones desde la Unión Europea, Estados Unidos y Canadá. Estos últimos afirman que debe de darse más espacio al sector privado en el financiamiento emergente de las crisis, sobre todo cuando el país en cuestión puede ser sujeto de crédito de la Banca Privada, ya que para que el FMI pueda cumplir su rol de prestatario emergente tendría que contar con más recursos, por lo que los países del G-7 tendrían que aumentar sus cuotas, cosa que no quieren hacer. Esta problemática esta imbuida obviamente del asunto de la condicionalidad, o sea de los requisitos que tienen que cumplir los países para que se les presten recursos. Finalmente se discute también el rol de la OMC en el sentido de que debería velar por que las normas y reglamentos no sean utilizados como obstáculos al comercio de los países más pobres, sino que los problemas que se enfrentan desde éstos últimos, sean resueltos de una manera favorable, y en este contexto cuál debería de ser su relación con ONU, particularmente con UNCTAD, aunque no sea un cuerpo de esta entidad. Esta estrategia les daría también mayor poder a los países del Sur frente a la OMC. Llama la atención que los gobiernos del G-77 y los del Grupo de Río, incluido México, se refieren al tema de la participación como exclusivo de los gobiernos, mientras que la Unión Europea y Estados Unidos señalan también la de la sociedad civil en la toma de decisiones, particularmente del sector privado.

Cabe señalar que en todos los puntos controversiales, el Grupo de Río siempre tuvo una posición conciliatoria entre los opuestos, así sí el G-77 hablaba del FMI como prestador de último recurso, UE lo negaba, México, Chile y Brasil decían que había que estudiar la posibilidad.

La participación de las ONGs fue siempre crítica con relación a todos los temas, no así la del sector privado, que estuvo representada básicamente por Asociaciones de Empresarios Norteamericanos. En general sus observaciones se pueden considerar como de extrema derecha, reafirmando la no - intervención del estado en los asuntos económicos y los impactos que puede tener el modelo como tal, incluidos, la perdida de empleo en los países más desarrollados, por lo que hasta se les puede revertir.... Esto último fue mencionado como cierre en uno de sus discursos en un tono amenazante.

En suma, podemos afirmar que existe un gran consenso en torno al modelo de desarrollo, ya que en general ninguno de los gobiernos presentes, ni siquiera Cuba, objeto del paradigma como tal. De ahí que los puntos controversiales sean más bien de matiz, pero sobre todo de propiedad política, es decir quién hace qué, de dónde saldrán los recursos, bajo que condicionalidad, flexibilidad y apropiación. Sin embargo, la naturaleza de la obligatoriedad de los acuerdos tomados todavía está en cuestión, ya que la vinculación documento - obligación no está definida aún por los participantes.

Oportunidades de incidencia y estrategias futuras.

Si bien es cierto, y como se mencionó desde el principio, el objetivo de incidir en esta Conferencia no es modificar el paradigma, ya que no existen todavía las condiciones históricas para hacerlo, pero además este es un objetivo a largo plazo, también lo es, que existe la posibilidad de incidir estratégicamente mediante acciones de política de financiamiento que lleven a romper el círculo vicioso del modelo: ajuste - deuda - comercio - deterioro ambiental, deuda - ajuste, etc. Pero que además, garanticen el avance de las mujeres en el desarrollo y la construcción de una agenda social en la nueva arquitectura financiera internacional. Esto quiere decir que a pesar del panorama, el proceso presenta oportunidades muy alentadoras para nosotras(os), ya que en definitiva podemos incidir para que la agenda feminista y social sea parte estemos de los procesos de financiamiento.

Es decir que tendríamos que aprovechar las fisuras que tiene el documento para insertarnos ahí. Por ejemplo, la participación como tema central, en el cuál el objetivo es que los gobiernos menos poderosos participen en la toma de decisiones, tendría que considerarse más ampliamente. Si bien dentro del marco conceptual del modelo la participación se entiende como un proceso de generación de consenso, desde nuestra perspectiva debe de ser considerada como un proceso de control sobre la toma de decisiones en los procesos que nos afectan. Así cuando la gente es consultada, debe de poder llegar a frenar aquello que no le conviene, y a potenciar aquello que sí. En nuestra experiencia de trabajo con las multilaterales, este aspecto nos ha permitido tanto incidir en un proyecto como frenar aquellos que dañan el medio ambiente y las personas. La participación se convierte así en una especie de medicina homeopática, esto es que siendo parte del mismo mal o sea piedra angular del modelo en cuánto genera consenso, también podría cura la enfermedad al controlar el proceso.

En este mismo sentido, los componentes que ofrece el modelo sobre rendición de cuentas y trasparencia es otra variable ambivalente que podemos reforzar y utilizar para construir la democracia profunda desde la participación ampliada de la ciudadanía en la toma de decisiones, por lo que tendríamos que asegurar que se establezcan mecanismos en los cuáles la sociedad civil participe y particularmente las mujeres. Tanto en el diseño de sus presupuestos como en los acuerdos de inversión, de comercio, y de coherencia de las políticas públicas, pero sobre todo en las múltiples instancias de índole económica en donde se están llevando a cabo las decisiones (G-7, G-20, G-24, etc.).

Otro aspecto importante a considerar es la discusión "soberanía en la aplicación del ajuste", proceso que puede resultar muy peligroso, si no se garantiza la total participación de la sociedad civil. Imaginemos por ejemplo a un gobierno de nuestra región decidiendo en absoluta "confidencialidad" con las multilaterales, por no decir, "clandestinidad", que sectores tiene que recortar, y cuáles modificar, seguramente serán los sectores sociales, con su respectivo aumento en los gastos militares, ya que se tiene que controlar el malestar social paralelo al ajuste. De ahí que nuestros gobiernos pidan su participación en la toma de decisiones pero no la nuestra. Nosotras (os) tendríamos que garantizarla.

Otra estrategia es la de incluir aspectos y políticas de género concretas en los mecanismos de financiamiento existentes, de tal forma en que garanticemos que las mujeres tendremos acceso a los recursos que resultarán de este proceso. Por ejemplo, el análisis de los presupuestos de género, incluidos los sistemas tributarios, puede llevar a visualizar que sus políticas tienen impactos negativos en las mujeres, o bien, los mecanismos de liberalización de recursos de deuda, pueden incluir el destino de los recursos destinados a abordar la problemática de género, ambiental o social. Asimismo demostrar que el "ambiente propicio a la inversión", sólo se construye si se abordan los asuntos resultantes de las relaciones de poder entre los hombres y las mujeres, pero además si se observa el conjunto de las causas estructurales que generan un aumento en la violencia y la inestabilidad social.

Aunado a esto se encuentra la nueva conceptualización de bienes públicos globales a los cuáles se les considera destinar más recursos, como lo sería la construcción de la paz. En este mismo sentido, nosotras podemos definir como "bien público global", la construcción del avance de las mujeres en el desarrollo, el cuidado del medio ambiente y el desarrollo centrado en la gente, bajo la misma consigna que implica reconocer que el bienestar de las mayorías es un bien público en si mismo. Esta estrategia pudiera establecer nuevas fuentes para todos los países, sobre todo cuando los recursos destinados a nosotras y a muchos sectores vulnerables, han disminuido considerablemente en todos los países, tanto los del norte como los del sur.

En este contexto, sin agotar todos los temas, se abren una serie de oportunidades que las mujeres y los hombres tendríamos que aprovechar en cada uno de los asuntos a tratar:

1. Movilización de recursos financieros para el desarrollo:

a) Asegurar que los presupuestos de género queden incluidos, haciendo énfasis especial en los sistemas tributarios que se diseñaran para incluir al sector informal cuya mayoría son mujeres, y que será su foco de atención en la reforma que será global. Esto bajo el entendido de que la integración del análisis de los presupuestos de género no sólo sacaría a la luz las diferencias de recursos otorgados entre hombres y mujeres, sino de etnia, clase social, lugar, origen, etc.
b) Incluir el impuesto a las transacciones monetarias, que básicamente es el impuesto Tobin, y que pudiera ser utilizado por los gobiernos para promover el desarrollo. De este impuesto podríamos meter un porcentaje para abordar la problemática de género. Por ejemplo se pide el .02% de cada transacción, pudiéramos pedir el .01%.
c) Incluir la participación de la sociedad civil, particularmente de las mujeres en los procesos participativos presupuestarios ya mencionados en el documento, así como en cualquier política de recaudación o impulso a la movilización de los recursos domésticos que realicen.
d) Señalar que las políticas macroeconómicas racionales, tienen un impacto diferenciado por género, por lo que tendrían que evitar o al menos minimizar sus impactos mediante el destino de recursos en políticas concretas diseñadas con la participación de las mujeres.
e) Incluir dentro de las cuentas nacionales el costo o subsidio otorgado por las mujeres a la economía nacional para que sea visualizado y además contabilizado en los procesos de ajuste estructural.
f) Integrar como política la inclusión del deterioro ambiental en las cuentas nacionales, con el objetivo de que se visualice el daño ecológico y la pérdida económica que esto implica para la sustentabilidad. Esto implica cotizar los recursos naturales que hasta ahora no son cotizados, como la producción natural en sí misma. ¿Cuánto tarda un árbol en crecer por ejemplo?

2. Movilización de recursos internacionales para el desarrollo: Inversiones extranjeras directas y otras corrientes privadas. En este rubro básicamente tendríamos que concentrarnos en los impactos de la inversión financiera directa y los flujos de inversión en las mujeres, en la sociedad en su conjunto, y en el medio ambiente, lo que implicaría los impactos laborales, incluidos los tóxicos, así como la necesidad de introducir políticas de regulación que incluyan penalizaciones a los que no cumplen con la regulación en ambos casos (género y medio ambiente), hasta incentivos fiscales a los que si los cumplen. Así mismo la movilización de recursos en los ahorros y pensiones tienen que considerar los aspectos de género y otras variables sociales, tanto desde el punto de vista de patrones diferenciados, como de acceso a los servicios financieros y de crédito.

3. Con relación al comercio, igualmente garantizar mínimos impactos para las mujeres y el medio ambiente mediante el destino de recursos a políticas afirmativas y sensibles al género, así como poner en la agenda el tema de los impactos de las negociaciones y tratados y la necesidad de recoger datos disgregados por sexo. Los tratados comerciales tienen que ubicar también los recursos naturales como bienes públicos globales, lo que nos pondría una estrategia en la mesa para evitar su registro como patente intelectual (TRIPS) 23 ante la OMC. La evaluación de los tratados comerciales desde un punto de vista de impacto social, de género y ambiental tendría que ser otra estrategia a integrar en el documento, dado que se parte del supuesto de que el comercio es sí un motor para el desarrollo.

4. Mejoramiento de la cooperación financiera internacional para el desarrollo mediante, entre otras cosas, la asistencia oficial para el desarrollo. Garantizar que los recursos de ODA incluyan el porcentaje acordado en la Conferencia de Desarrollo Social para erradicar la pobreza, incluida la de las mujeres, y asegurar que estas últimas participen en el diseño de los programas que son aplicados con estos recursos; y finalmente, incluir la construcción del avance de las mujeres como bien público global, como ya hemos señalado. Los bienes públicos globales son una verdadera oportunidad y plantean una nueva lucha en la agenda feminista, ya que son los que se están considerando como prioritarios a financiar por cualquier vía. En este contexto, el avance de las mujeres en la sociedad y la superación de las mismas en la vida política, económica, social y cultural de nuestros países debe de ser considerado un bien público global.

5. Deuda, al igual que en AOD tendríamos que garantizar dos cosas, participación real en el proceso HIPIC lo que tendría que considerar varias recomendaciones ya señaladas por varias ONGs, desde que se le dé a conocer el diseño que ya tienen sobre la mesa, hasta el producto final; y que el destino de los recursos liberados, aunque sean pocos tengan un porcentaje para abordar la problemática de género 24 . Sin embargo, nuestro mayor énfasis tendría que estar en la cancelación de la deuda total a los más pobres, y la reducción substancial a los de ingresos medios.

6. Análisis de las cuestiones sistemáticas: Aumento de la coherencia y compatibilidad de los sistemas monetarios, financieros, comerciales e internacionales en apoyo al desarrollo. En este punto existen varios retos a plantear, desde que se garantice la participación de nuestros gobiernos, pero también de la sociedad civil, particularmente de las mujeres, en todos los Foros que están cerrados aún para los gobiernos pobres, como por ejemplo el Foro de la Estabilidad Global, el BIS, OECD 25 , etc., hasta que no se limite al poder ejecutivo de los países si no que estratégicamente incluya a poder legislativo en las negociaciones que se llevan a cabo entre gobiernos con el FMI, el BM y los Bancos Regionales 26 . Como que también se modifique la estructura de votación de estas últimas instituciones, y básicamente su mandato. Además pudiéramos incluir mecanismos de revisión de los impactos de género en los espacios existentes, como el panel de inspección en el caso del BM y la oficina de evaluación independiente del FMI, y el establecimiento de grupos consultivos con mecanismos de rendición de cuentas y representativos en los diversos grupos sectores en las diversas instancias y G-?, por mencionar algunas estrategias, ya que este tema sería uno de los más amplios.

Para lograr que estos temas sean incluidos, se requiere romper el cerco creado por los propios gobiernos para no entrar en conflicto por que el tema de género resulta controversial, labor que requiere de una estrategia centrada en los ministros de hacienda, de finanzas, relaciones exteriores y comercio; y dada la geopolítica de la Conferencia, la participación de América Latina resulta crucial, ya que son nuestros países los que han ejercido el liderazgo del proceso, particularmente, México y Chile 27 . Esto implica sacar el proceso del closet y abrirlo a la participación pública mediante la realización de ruedas de prensa, invitaciones a los ministros al diálogo, ejercicios de presión y rendición de cuentas sobre los mismos, incidencia en el poder legislativo local para que se inserte en el proceso y exija su participación en la toma de decisiones económica, etc. El objetivo es entonces pedir que nuestros propios ministros incluyan el tema, nosotras nos podemos encargar de darles el contenido.

Sin embargo, la multiplicidad de instituciones participantes en el proceso de FD, implica también su consideración en el diseño de nuestras estrategias, por ejemplo, los directores ejecutivos del FMI y del BM, tendrían que también ser presionados por nosotras para responder a los compromisos adquiridos en la Plataforma de Acción de Beijing y los Compromisos adquiridos en la Cumbre Social de Copenhaguen.

Paralelamente a esto es indispensable que consideremos la creación de una red de comunicación interna que impulse la articulación de las actividades de presión y difusión sobre las mismas.

Lo que sí es que si nosotras y nosotros no hacemos cabildeo, presión y movilización para que los asuntos de género, sociales y ambientales sean considerados en la agenda del financiamiento para el desarrollo, nadie lo hará en nuestro lugar.

Conclusiones.

Lo más sorprendente de este proceso, es lo que he dado por llamar la "Esquizofrenia global institucional", padecimiento que resulta cuando las instituciones cuyo poder central son los estados nacionales negocian como si fueran entes totalmente diferentes. En otras palabras, siendo que los gobiernos del mundo forman las Naciones Unidas, el FMI, el BM, la OMC y los Bancos Regionales, sus negociaciones se dan como si no tuvieran nada que ver entre sí, dado que los ministerios de relaciones exteriores, participan en ONU, mientras que los de hacienda o finanzas en el FMI, el BM y la OMC, aunque en algunos países también existen los de comercio por separado que participan está última. Esto trae como consecuencia que el Banco Mundial pueda afirmar que las Naciones Unidas no son un espacio para hablar de su mandato, mientras que éstas últimas tienen que impulsar todo este proceso para poderse sentar a la mesa de las negociaciones con la OMC y sus propias contrapartes, que son los gobiernos.

La realidad es que esto no sólo es resultado de la globalización económica sino de la internacionalización del estado que se gesta en las multilaterales, particularmente en el FMI, el BM y la OMC, y desde los ministerios de hacienda, comercio y los Bancos Centrales. Este proceso consiste en la dinámica que se genera cuando en el seno de estas instituciones, son estos ministerios en cada país los que participan en la toma de decisiones económicas, pero al tener inversiones desiguales, sostienen una relación profundamente inequitativa. Así por ejemplo, el paquete de rescate financiero de la crisis mexicana tuvo que ser aprobado por todos los miembros del FMI y del BM, lo mismo que la reforma de salud de Nicaragua, o la de República Dominicana, lo que implica que esta negociación está sujeta a los intereses de cada país miembro, no sólo a las necesidades nacionales. Esto mismo sucede en la OMC, en donde aunque la votación es pareja (un país- un voto), las inversiones de las corporaciones internacionales se encuentran detrás de los países miembros y ejercen su influencia. Más aún este proceso se realiza de manera antidemocrática ya que se lleva a cabo mediante negociaciones confidenciales en las que no participa ni siquiera el poder legislativo como ya se mencionó.

Cabe señalar que la internacionalización del estado es pues una cadena alimenticia, en donde "él más fuerte se come al débil". Así por ejemplo, la condonación de la deuda bilateral de México hacia Nicaragua le costó el tratado de libre comercio con México, estableciendo así una relación totalmente desigual entre las economías de ambos países. Lo anterior implica que aunque el G-7 tiene mucho poder en las decisiones globales, los países de mediano ingreso también lo tienen sobre sus más cercanos vecinos.

En este contexto más que hablar de una reducción o disminución de los poderes del estado tendríamos que estar hablando de su internacionalización. El estado no desaparece sino que trasciende las fronteras nacionales en la toma de decisiones, y es en este espacio en donde conserva su poder. Más aún podemos afirmar, que dado que el poder ejecutivo, el legislativo en menor cantidad, y aún el judicial, participan en una multiplicidad de actores internacionales, como la OMC, la UNESCO, la FAO, el BM, FMI, BID, BIS, OECD, y los diversos Grupos (G-7, G-10, G-20, etc.), así como en la Inter.-Parlamentaria en el segundo caso y la Corte Internacional de Justicia en el tercero, etc., el estado sigue siendo la piedra angular de este proceso de internacionalización; analizar esto nos ayuda a diseñar estrategias, ya que este proceso no está regulado desde base nacional en su conjunto.

Por lo anterior, el énfasis de nuestras estrategias de incidencia para incidir en el proceso de FD a corto plazo, y para cambiar el paradigma en torno al modelo de desarrollo a largo plazo, tendría que estar centrado en la participación de los estados nacionales en los foros internacionales, es decir en la regulación de la internacionalización del estado. Esto quiere decir que en la medida en que la "esquizofrenia global institucional" sea regulada por los propios estados nacionales, dándole cabida a una racionalidad rectora, cuya base central sea la democracia profunda, absoluta, en esa medida podremos ir modificando el rumbo del modelo actual. Lo anterior por que, sí este paradigma se ha podido construir es por que ha habido participación de nuestros propios estados aunque sea inequitativa; por lo que este paradigma es en sí un proceso de voluntad política de no iguales. En el que, si bien es cierto que se parte de una racionalidad de adecuación de la capacidad del estado, es decir tanto ingresa, tanto gastas, tanto ajustas para poder pagar, también lo es que no todo lo que se privatizó en los países estaba en quiebra, ni todas las crisis tuvieron causas estructurales, si no que en realidad el modelo es el resultado de una decisión negociada entre varios actores. Es pues el resultado de una decisión política.

Más aún, si bien es cierto que el poder legislativo y el judicial también participan en decisiones económicas, dada la configuración de los estados nacionales, la internacionalización del estado se concentra en manos del poder ejecutivo, lo que implica entonces un proceso de negociación en donde el estado nacional representado por los jefes de estado o sus ministros, sigue siendo la piedra angular en las negociaciones económicas que le conciernen, sin embargo, no tiene la responsabilidad total. El espacio en donde se lleva a cabo este proceso es el de las multilaterales, FMI, Banco Mundial, BID, OECD, Banco de Acuerdos Internacionales, etc. En un contexto en donde los estados nacionales dependen de su presupuesto y de la dirección de su presupuesto para actuar, la esfera política termina por supeditarse a la esfera económica, dándole así mayor poder a los ministros de hacienda, finanzas, economía y comercio. Esto implica por tanto que el proceso de internacionalización del estado no es equitativo entre un país y otro, pero tampoco lo es hacia el interior del estado mismo, la relación de poder es asimétrica entre los propios ministerios.

En este contexto cabe la pregunta ¿Se pudiera cambiar de paradigma de desarrollo sin que las relaciones de poder entre los países y entre los propios ministerios de un estado nacional cambien? La respuesta es un profundo NO, ya que "Ningún país puede hacer algo independientemente del consenso de los otros sin hacerse un daño considerable así mismo" 28 . Paralelamente también podemos afirmar que cambiar las relaciones de poder no implica necesariamente una modificación del paradigma, ya que a la fecha todos los países mantienen el modelo como única vía. De ahí que la construcción de alternativas de modificación del modelo de desarrollo vigente impliquen necesariamente la transformación en paralelo de ambos escenarios, el político y el económico en el nivel supranacional y en el nivel nacional. En esto radica entonces la importancia de esta conferencia, pero sobre todo del capítulo sexto que se refiere a los asuntos sistémicos, que sin mencionarlo si toca los procesos de internacionalización del estado.

Este último proceso plantea también un reto, en términos de los derechos económicos y sociales, ya que estos no pueden ser cubiertos desde el estado nacional dada la coyuntura actual. Esto implica que la regulación de la internacionalización implica también la consideración de cómo este proceso tiene que garantizar la defensa de los mismos.

En este escenario cabe la pregunta: ¿El cuestionamiento de las relaciones de poder que se dan entre países implica por tanto un cambio de espacio de toma de decisiones pasando del FMI , el Banco Mundial y la OMC a otro más democrático, tal vez Naciones Unidas? Si la respuesta es sí, ¿vale la pena que el proceso de internacionalización del estado se lleve a cabo en el seno de Naciones Unidas en lugar del Banco Mundial, el FMI, la OMC y el BIS, sobre todo cuando las mismas Naciones Unidas quedan limitadas por el propio rol juegan los estados nacionales en el estado moderno, cuando además su actuar un muchas guerras ha sido ampliamente cuestionado?

La realidad es que es mejor que los procesos de internacionalización del estado se den desde un ámbito más democrático, con una participación de un país un voto, cuyo resultado se rige por un marco de derecho y no por un marco de inversión. En otras palabras es mejor la regulación del modelo de desarrollo neoliberal desde el marco de derecho que provee Naciones Unidas, que desde las relaciones de poder que se ejercen en el BM, el FMI y la OMC. ¿Podemos hablar entonces de Neoliberalismos mejores y peores? NO, la realidad es que un marco de derecho establece un ambiente más favorable para la lucha por la democracia absoluta que la anarquía que prevalece en un proceso de internacionalización del estado sin ninguna regulación.

En este sentido, esta Conferencia se establece como el inicio de un proceso de renegociación de las partes, en donde desde el momento en que participan los ministros de hacienda, comercio, finanzas y relaciones exteriores, se busca la cohesión e integración de las políticas y las medidas a llevar a cabo, pasando de la esquizofrenia global institucionalizada a la reconstrucción de la sanidad mental institucional, pero este proceso todavía requiere de la construcción de un proceso de recuperación de la institucionalidad estatal a nivel nacional.

Aunado a esto se encuentra otra lección aprendida de este proceso, que a pesar de las movilizaciones sociales en Seattlle, Washington, Praga, Davos y últimamente en Porto Alegre, las instituciones caminan al margen de la oposición. Lógicamente que esto tiene que ver, tanto con la rigidez de las multilaterales para poder escuchar que el paradigma no sólo no reduce la pobreza sino que la aumenta, como con la falta de una integralidad en la demanda de nuestros propios movimientos, es decir no hay cohesión en torno a demandas concretas, existe tal multiplicidad de demandas, que muchas veces resultan contradictorias, como lo sería, los que piden la desaparición de las multilaterales frente a los que piden la reforma, dado que son instituciones públicas. La realidad es que desaparezcan o no, el proceso de internacionalización del estado, mecanismo esencial del establecimiento del modelo neoliberal en nuestros países, no esta regulado, y aunque estas instituciones desaparezcan, el proceso sigue...

En este contexto, financiamiento para el desarrollo es una oportunidad para reconstruir nuestras estrategias de una manera más amplia dada la participación de los múltiples actores. En términos teóricos el establecimiento de los mecanismos de financiación como eje central de la construcción del modelo de desarrollo neoliberal (ajuste, deuda, comercio, AOD, etc), establecen una racionalidad rectora desde la concepción del paradigma, mismos que desde la perspectiva de su transformación nos dan pauta para la construcción de estrategias más integrales. En otras palabras cada estrategia de financiamiento, la deuda, el ajuste, el comercio y los respectivos actores que las impulsaron: FMI, BM, OMC a través de la negociación del poder ejecutivo en cada instancia son en su conjunto, los pilares del modelo. La financiación para el desarrollo nos plantea entonces una pregunta: ¿Qué es primero la deconstrucción del paradigma o la deconstrucción de los actores que los construyeron? Obviamente que la respuesta es que obviamente ambas, pero la segunda constituye el camino para llegar a la primera, y el camino fue, es y seguirá siendo los procesos de internacionalización del estado que no están regulados y que se dan de manera casi anárquica.

Finalmente, el hecho de que mediante la realización de esta Conferencia, Naciones Unidas se quiera subir al barco de la toma decisiones económica global, aceptando el modelo de desarrollo como tal, no es más que el resultado del proceso de globalización económica y de la internacionalización del estado en dónde el poder político se supedita al económico. En una coyuntura en donde la mayoría de los recursos ya no provienen los gobiernos sino de las corporaciones internacionales, el poder estatal corre el peligro de quedar supeditado en su totalidad al poder económico de las transnacionales. De ahí la importancia de este evento, el fortalecimiento del rol de los estados nacionales en la toma de decisiones de índole económica en un marco de derecho, es el último intento por defender los espacios públicos con poder gubernamental que quedan frente al capital internacional, por contradictorio que esto parezca ante los ojos de los movimientos sociales.

Hoy por hoy el paradigma es neoliberal, su transformación depende de estrategias múltiples, (en la calle, adentro, afuera, arriba, abajo) no únicas, incluyentes, participativas pero sobre todo con un contenido más estratégico que ubique la médula de su construcción: los procesos de financiación, los actores que lo establecen, y la participación anárquica de los estados nacionales en los mismos.
Diciembre, 2001.

 
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