Rocío Guerrero, 11 años

Cuando va a llegar la época de la siembra del maíz, del frijol y la calabaza, los duendes del agua enlazan las nubes con listones de viento, las ponen a danzar y luego les ordenan que mojen la tierra.

Entonces cuando la tierra está empapada nuestros padres
empiezan a sembrar. Cuando llega la cosecha los duendes del agua están felices, y después se van a dormir a sus cuevas, y sólo regresan hasta el año siguiente.

Los duendes del agua tienen la forma de gotas grandes, brillantes que no se desbaratan. A ellos no les gusta la luz eléctrica, por eso siempre que llueve en nuestra comunidad de Nogueras, México, se va la luz.