El
problema
El desarrollo sostenible no es posible sin una población
saludable. Y sin embargo, la mayoría de las actividades
de desarrollo afectan el medio ambiente que, a su vez, puede
provocar o exacerbar muchos problemas sanitarios. La mala salud
y la enfermedad son costosas. El VIH/SIDA ha matado a millones
de personas en la etapa más productiva de la vida, mientras
que la contaminación del agua y el aire sigue matando
a millones de personas todos los años, principalmente
en los países en desarrollo.
La Sra. Gro Harlem Brundtland, Directora General de la Organización
Mundial de la Salud, ha señalado que los índices
de prevalencia del VIH de un 10% o un 15% -que ya no son inusuales-
se pueden traducir en una reducción del índice
de crecimiento del PIB per cápita de hasta un 1% anual.
Observa que la tuberculosis, que el VIH exacerba, extrae el
equivalente de 12.000 millones de dólares de los ingresos
de las comunidades pobres, y añade que "al PIB de
África probablemente se sumarían unos 100.000
millones de dólares si se hubiera tratado el paludismo
hace 30 años, cuando se contó por primera vez
con medidas efectivas de control".
Algunas estadísticas esenciales
· Unos 11 millones de niños menores de cinco años
mueren todos los años en los países en desarrollo.
Aproximadamente el 70% de esas muertes son provocadas por la
diarrea, las infecciones respiratorias, el paludismo, el sarampión
o la desnutrición, según la Organización
Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas
para la Infancia (UNICEF).
· Las investigaciones sugieren que más del 40%
del peso de las enfermedades debidas a factores de riesgo ambiental
en todo el mundo recae sobre los niños menores de cinco
años, aunque constituyan sólo el 10% de la población
del mundo.
· Entre 5 y 6 millones de personas mueren todos los años
en los países en desarrollo debido a enfermedades transmitidas
por el agua y la contaminación del aire.
· Hoy en día, la mala calidad ambiental contribuye
al 25% de todas las enfermedades evitables en el mundo.
· Más de 60 millones de personas se han infectado
con VIH/SIDA -la cuarta causa de muerte en todo el mundo- desde
que comenzó la epidemia. A finales de 2001, se estimaba
que 40 millones de personas estaban viviendo con la enfermedad,
y que un tercio de ellas tenían entre 15 y 24 años.
Aproximadamente el 92% de todos los casos se encontraban en
los países en desarrollo.
·
Todos los años, unos 8,8 millones de personas contraen
tuberculosis activa y 1,7 millones mueren de la enfermedad.
El 90% de todos los afectados de tuberculosis viven en los países
en desarrollo. La mayoría son pobres y tienen entre 15
y 54 años.
· Entre 2000 y 2020, casi 1.000 millones de personas
más se infectarán con tuberculosis, 200 millones
de personas se enfermarán y 35 millones morirán
de la enfermedad, salvo que las tareas actuales para controlar
la tuberculosis se fortalezcan y se amplíen mucho.
· En el año 2000, 1,3 millones de niños
menores de cinco años de los países en desarrollo
murieron de diarrea provocada por agua no apta para el consumo,
saneamiento inadecuado y malas condiciones de higiene.
· El paludismo mata a aproximadamente a 1 millón
de personas por año, y más del 70% son niños
menores de cinco años. Casi el 90% de los casos fatales
de paludismo ocurren en el África subsahariana. Se estima
que el paludismo provoca pérdidas económicas en
África que superan los 12.000 millones de dólares
por año.
· El 60% de los 2,2 millones de muertes anuales de niños
menores de cinco años provocadas por infecciones respiratorias
agudas están asociadas con aire contaminado en el interior
de las viviendas (principalmente por la quema de combustibles
de biomasa en espacios cerrados), falta de calefacción
adecuada y otras condiciones de vida contrarias a la salud.
Qué es preciso hacer
En la Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas, celebrada en
septiembre de 2000, los Estados Miembros convinieron en adoptar
medidas con respecto a una amplia variedad de cuestiones, muchas
de las cuales repercuten directamente en la salud. Convinieron
en que, antes de 2015, los gobiernos deberán:
§ Reducir a la mitad la proporción de gente que
vive con menos de un dólar por día;
§ Reducir a la mitad la proporción de gente que
sufre de hambre;
§ Reducir en dos tercios la tasa de mortalidad de los niños
menores de cinco años;
§ Reducir en tres cuartas partes la tasa de mortalidad
materna;
§ Detener y comenzar a revertir la propagación del
VIH/SIDA; y
§ Detener y comenzar a revertir la incidencia del paludismo
y otras enfermedades graves.
Según la Comisión sobre Macroeconomía y
Salud, establecida por la OMS para estudiar los vínculos
entre la salud y el desarrollo económico, la inversión
en salud en los países en desarrollo salva vidas y produce
retornos financieros claros y mensurables. Si se gastaran 66.000
millones de dólares por año antes de 2015 y se
asignaran correctamente, podrían salvarse 8 millones
de vidas por año y generarse beneficios económicos
seis veces mayores, más de 360.000 millones por año
antes de 2020.
Algunas de las propuestas que se están considerando actualmente
para la Cumbre de Johannesburgo son las siguientes: incluir
las preocupaciones sanitarias en las políticas y los
programas en pro de un desarrollo sostenible; fortalecer la
prestación de servicios básicos de salud; aumentar
los esfuerzos para erradicar el paludismo, la tuberculosis,
la fiebre del dengue y otras enfermedades en una forma que respete
el medio ambiente; reducir los efectos sanitarios asociados
con las formas tradicionales de cocinar los alimentos y calentar
las viviendas; promover combustibles más limpios; mejorar
el acceso al agua potable y el saneamiento; apoyar las tareas
de lucha contra el VIH/SIDA, y defender los derechos de propiedad
intelectual para el conocimiento y las medicinas tradicionales.