Jairo Paes
de Lira, Coalición de Defensa Pro Legítima de Brasil,
representa a los 60 millones de brasileños que votaron,
en el referéndum nacional 2005, contra el intento gubernamental
para prohibir la posesión legítima de armas de fuego
que poseían los ciudadanos dentro de un marco jurídico.
Aquellos que cazaban para alimentar a sus familias o como actividad
deportiva eran ciudadanos con licencia; sin embargo, con el apoyo
de una gran red de medios de comunicación, el Congreso
apoyó en el 2003 el Estatuto de Desarme con las restricciones
consecuentes e impuestos elevados, lo que provocó que la
licencia fuera imposible de obtener para las familias pobres y
rurales. Con excepción de propósitos oficiales,
el Estatuto del 2003 dio al gobierno capacidad ilimitada para
imponer mayores regulaciones acerca de la cantidad de las municiones
que uno podía comprar durante cierto tiempo e impuso, a
la vez, una prohibición total de la venta de armas de fuego
y municiones en todo el país.
Las encuestas
de opinión señalaron que más del 80 por ciento
de la población apoyaba la prohibición total, muchas
Organizaciones No Gubernamentales poderosas se presentaron en
los medios para una prohibición total; no obstante, cuando
se hizo la cuenta, cerca del 65 por ciento de los votantes brasileños
rechazaron la prohibición para el referendo del 23 de octubre
del 2005. El Referendo no era acerca del desarme, sino acerca
de la prohibición total de la venta de bienes a civiles
y funcionarios judiciales. El caso contrario estaba basado en
un mensaje simple y verdadero, el caso contra las pistolas arriesgaba
el derecho de los ciudadanos, hacer a un lado ese derecho dañaría
el derecho para generaciones venideras, el voto en Brasil el 23
de octubre era obligatorio, las armas pequeñas de origen
legítimo y con licencia, para uso exclusivo de cacería,
deporte y de defensa en el hogar nunca debe de confundirse con
las armas ligeras. Este mandato debe reconocerse y respetarse.
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